VILLENA. El desembarco industrial de la empresa de plásticos Rototank en Villena sigue creciendo pieza a pieza. Ahora, la Junta de Gobierno aprueba la licencia urbanística para construir una nueva nave industrial en el polígono La Bulilla, el mismo enclave donde la compañía ha ido concentrando en los últimos años su producción, su logística y, finalmente, también su sede social tras dejar atrás su histórica etapa en Biar. En concreto, el acuerdo municipal autoriza a Rototank, participada por Juan Rosell, la construcción de una nave destinada al montaje y acabado de productos plásticos sobre una parcela de 2.600 metros cuadrados, en la calle Embaladoras. Además, la superficie edificable prevista alcanza los 1.800 metros cuadrados en planta baja y el expediente fue aprobado en abril.
De este modo, la licencia aprobada por el Ayuntamiento villenense permite ampliar de nuevo la capacidad industrial de la compañía en el municipio del Alt Vinalopó. El expediente municipal al que ha tenido acceso este diario incorpora informes favorables tanto del arquitecto municipal como de los servicios técnicos y recoge la presentación de un proyecto básico y de ejecución refundido visado. Asimismo, se fijan las condiciones urbanísticas y ambientales, con lo que el uso de las instalaciones queda condicionado a la obtención de los permisos ambientales y requisitos relacionados con acometidas, vertidos, señalización de obra y gestión de residuos.
La licencia establece un plazo máximo de seis meses para iniciar las obras y un periodo de ejecución de 24 meses desde el comienzo de los trabajos, con lo que podría estar lista en 2028.
Rototank, desde Biar a Villena
Detrás de esa licencia hay una historia que la empresa lleva escribiendo desde hace años, porque el movimiento de Rototank hacia Villena no fue un traslado repentino. Fue más bien un proceso lento, encadenado a la necesidad de ganar espacio y capacidad productiva en un momento en el que las instalaciones de Biar empezaban a quedarse cortas para absorber el crecimiento de la compañía.
La empresa, fundada en 1994 y heredera de la antigua Jesmar, había desarrollado toda su trayectoria industrial en Biar. Desde allí consolidó una actividad vinculada a la fabricación de productos plásticos y contenedores industriales y fue ampliando mercado tanto dentro como fuera de España. Después, la expansión industrial terminó chocando con las limitaciones físicas de unas instalaciones que habían crecido de forma progresiva durante años. Ese punto de inflexión empezó a percibirse ya en 2021 y 2022. La compañía buscaba suelo industrial donde poder reorganizar producción y logística en un único centro y, al mismo tiempo, disponer de margen para futuras ampliaciones. La búsqueda se abrió entonces a distintos municipios de la provincia de Alicante, aunque finalmente el grupo terminó encontrando su lugar en Villena.
El Parque Empresarial Bulilla se convirtió en el lugar donde empezar una nueva etapa. El polígono ofrecía espacio, conexión industrial y una posición estratégica que el Ayuntamiento llevaba tiempo vinculando a futuros desarrollos logísticos ligados al Corredor Mediterráneo y a la futura Zona de Actividades Logísticas. Ya en 2022, Urban Gravity, la filial de innovación vinculada a Rototank, trasladó su domicilio social desde Barcelona hasta Biar, compartiendo sede con la empresa matriz. Aquella operación coincidió además con cambios en el objeto social de la mercantil y anticipaba ya una reorganización interna orientada a reforzar la actividad industrial del grupo.
Poco después empezó a tomar forma el proyecto de Villena. A finales de 2022 se daba la construcción de una nueva planta de producción en La Bulilla con una inversión cercana a los 5 millones de euros. El objetivo era centralizar actividad, aumentar capacidad de fabricación y preparar el crecimiento futuro de la empresa. Entonces, la fábrica fue avanzando mientras la compañía, en noviembre de 2024 presentaba sus nuevas instalaciones en Villena. Entonces, la planta rondaba los 20.000 metros cuadrados y la compañía contaba con alrededor de 70 trabajadores, con previsiones de acercarse al centenar durante 2025.
La empresa explicaba entonces que buena parte de la plantilla ya residía en Villena y municipios próximos y que el traslado permitía reorganizar procesos productivos que en Biar habían terminado dispersos y limitados por falta de espacio. Después, la mudanza empresarial terminaba de formalizarse en enero de este año. El Boletín Oficial del Registro Mercantil recogía, como contó este medio, el traslado de la sede social tanto de Rototank como de Urban Gravity desde Biar hasta Villena. Ambas sociedades fijaron su domicilio en La Bulilla.
Vinculada y participada por Juan Rosell
La empresa Rototank está participada al 50% por Congost Plastic, sociedad vinculada al expresidente de la CEOE Juan Rosell. Así, Johnny Rosell figura como administrador único de Urban Gravity y Juan Rosell mantiene responsabilidades dentro de las sociedades relacionadas con el grupo.
Todo ello llega además en un momento de consolidación económica para la empresa. Según las últimas cuentas depositadas por Rototank correspondientes a 2024, la sociedad facturó 10,4 millones de euros frente a los 11,8 millones del ejercicio anterior. Pese a la caída de ingresos, el beneficio aumentó desde cerca de 786.000 euros hasta 1,12 millones de euros.