Juan Carlos Ferrero: "La disciplina tiene un papel esencial, sobre todo, cuando la motivación disminuye"

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El extenista y entrenador ha compartido su experiencia en el Cámara Business Club de Alicante ante la publicación de su nuevo libro, en un encuentro moderado por el empresario Jesús Navarro

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VILLENA.- Juan Carlos Ferrero ha trasladado su experiencia en el deporte de élite al mundo empresarial durante su participación en el Cámara Business Club de la Cámara Alicante, celebrado este jueves en la Ferrero Academy de Villena. El extenista, número uno del mundo en 2003 y campeón de Roland Garros, ha defendido que el éxito no depende únicamente del talento, sino también de la capacidad para levantarse después de las dificultades, mantener la motivación y rodearse de un buen equipo. "Cuando disminuye la motivación, debe quedar la disciplina", ha resumido.

Durante el encuentro, moderado por Jesús Navarro, Ferrero ha repasado algunos de los momentos más importantes de su carrera y ha explicado cómo ha afrontado las dificultades que le han acompañado tanto durante su etapa como jugador como posteriormente en su trayectoria como entrenador y empresario. Parte de estas experiencias se puede conocer en el nuevo libro Mentalidad ganadora, recientemente publicado.

Para el extenista, una de las principales enseñanzas que le ha dejado el deporte de élite ha sido precisamente la gestión de las derrotas. “Muchas veces se queda la gente un poco más con el cuando ganas, porque se ve más, y no cuando pierdes”, ha señalado. En su opinión, el carácter de una persona se define especialmente por “la forma en la que te levantas” y por la rapidez con la que es capaz de reaccionar después de una caída.

Ferrero ha explicado que las lesiones han supuesto algunos de los momentos más difíciles de su carrera. En una de ellas ha llegado a permanecer diez meses alejado de la competición. “Fueron momentos complicados”, ha reconocido. Sin embargo, ha señalado que la clave ha estado en aprender a gestionar esas situaciones, apoyarse en el equipo y afrontar la recuperación sin prisas.

“Al final las soluciones siempre están en la vida”, ha afirmado. Según ha explicado, después del primer golpe que supone una dificultad hay que buscar rápidamente las soluciones al problema y evitar quedarse instalado en la queja. La actitud con la que se afronta una situación adversa, ha añadido, puede ayudar también a recuperarse antes.

  • Ferrero dialgo con Jesús Navarro. Foto RAFA MOLINA

La academia, una visión de futuro desde que era jugador

Ferrero ha destacado también la importancia de haber tenido claro desde muy joven hacia dónde quería dirigir su futuro. La creación de la academia de Villena ha sido, en este sentido, uno de los principales proyectos de su vida después del tenis.

El extenista ha explicado que la idea de crear una academia fue creciendo progresivamente a medida que surgían nuevas necesidades para mejorar su propia preparación. Primero llegó la pista cubierta, después una pista de atletismo para las pretemporadas y posteriormente otras instalaciones como la cocina y las habitaciones. “Poco a poco va surgiendo la idea, y luego se va haciendo un poquito cada vez más grande”, ha explicado.

Ferrero ha destacado que el proyecto se ha desarrollado durante décadas junto a Antonio Martínez Cascales y con la incorporación progresiva de nuevos socios e ideas. La academia ha ido creciendo, ha señalado, con una filosofía basada en la mejora continua. También ha puesto en valor una política de reinversión de los recursos generados por el proyecto. “Nosotros casi todo lo que ganamos lo reinvertimos para que las instalaciones cada vez tengan mejores instalaciones”, ha afirmado. Más que los grandes lujos, Ferrero ha defendido que la academia ofrece a los jugadores las condiciones necesarias para poder entrenar y desarrollarse profesionalmente, en un entorno con pocas distracciones.

La importancia de construir un buen equipo

La conversación ha permitido también a Ferrero trasladar al ámbito empresarial una de las grandes enseñanzas que ha obtenido durante su etapa como entrenador: la importancia del equipo. Aunque el tenista sale solo a la pista, detrás de un jugador de máximo nivel existe una estructura formada por preparadores físicos, fisioterapeutas, médicos, representantes y otros profesionales. “Siempre digo que tiene que haber un capitán de barco en un equipo de gente con condiciones muy buenas”, ha señalado.

  • Ferrero ha ofrecido detalles de su carrera ante los empresarios. Foto RAFA MOLINA 

 

A partir de su experiencia junto a Carlos Alcaraz, Ferrero ha explicado que construir ese entorno resulta especialmente importante cuando se trata de un deportista joven sometido a una enorme exposición. "No basta con contar con profesionales técnicamente buenos, sino que también deben constituir buenos referentes. Eres la media de las cinco personas que te rodean a tu alrededor”, ha afirmado.

Por ello, ha explicado que durante su etapa junto a Alcaraz ha tratado de predicar con el ejemplo, cuidando aspectos como el entrenamiento, la alimentación, el descanso o la disciplina. El mismo principio, ha señalado, resulta aplicable al mundo empresarial: un líder debe rodearse de personas en las que confíe y debe ser también un ejemplo para su equipo.

Condiciones para un futuro pupilo: el hambre que tenía Alcaraz

A la hora de identificar el potencial de un deportista, Ferrero ha situado el talento técnico como un elemento fundamental, pero ha insistido en que no es suficiente. “Creo que el corazón siempre tiene que estar ahí”, ha afirmado. A ello ha añadido otro concepto que ha repetido a lo largo de su intervención: el hambre de mejorar.

Ferrero ha recordado su primer contacto con Carlos Alcaraz cuando tenía 15 años y ha destacado que entonces ya vio “ese hambre en sus ojos”, además de sus ganas de escuchar y mejorar. Esa actitud, ha explicado, fue una de las razones que le llevaron a implicarse al máximo en su desarrollo. La motivación, la disciplina y los pequeños sacrificios han completado, según ha señalado, los ingredientes necesarios para llegar al máximo nivel. El deportista de élite, ha reconocido, muchas veces puede mirar con cierta envidia la vida más normal de otros jóvenes, que tienen otra vida más común, pero también debe ser consciente de las oportunidades que tiene.

Aprender que no siempre se puede dar el 100%

Ferrero ha reconocido que durante su carrera ha sido especialmente exigente consigo mismo y que esa búsqueda de la perfección le ha generado incluso momentos de sufrimiento después de las derrotas. Con el paso del tiempo, ha explicado, ha aprendido a valorar más el proceso que el resultado. “Muchas veces ese día igual puedes dar el 70%, pero es tu 100%, porque no podías dar más”, ha señalado.

La reflexión le ha llevado a defender una idea especialmente aplicable al ámbito empresarial: no todos los días se puede alcanzar el máximo resultado, pero sí se puede dar el máximo esfuerzo posible dadas las circunstancias.

  • Ferrero con la cúpula de la Cámara de Comercio de Alicante. Foto RAFA MOLINA

Motivación, actitud y disciplina para mantenerse

Ferrero también ha abordado una cuestión especialmente relevante tanto para los deportistas como para las empresas: cómo mantenerse en el tiempo. La motivación, ha explicado, resulta fundamental para que un proyecto funcione, pero no siempre permanece en los mismos niveles. Por eso, cuando la motivación disminuye, la disciplina adquiere un papel esencial. “La disciplina creo que nunca puede desaparecer”, ha asegurado.

El extenista ha defendido además la importancia de generar un buen ambiente de trabajo. El líder, ha señalado, debe acudir con buena actitud, tratar bien a las personas y generar un entorno en el que los trabajadores se sientan cómodos, sin renunciar al mismo tiempo a la exigencia y a la productividad.

Para Ferrero, la combinación entre motivación y disciplina permite evitar una espiral negativa en la que la pérdida de rendimiento termina generando también insatisfacción con los resultados.

Objetivos reales y preparación

Preguntado por las principales enseñanzas que trasladaría del tenis al mundo empresarial, Ferrero ha resumido su respuesta en varios conceptos: “trabajo y objetivos”. Ha explicado que durante su carrera siempre ha tratado de establecer objetivos concretos y realistas antes de afrontar una competición. No se trataba únicamente de plantearse ganar, sino de preparar adecuadamente cada torneo para aumentar las posibilidades de conseguirlo. “Es muy importante trabajar con objetivos reales, no irreales”, ha señalado. En su opinión, establecer metas excesivamente elevadas puede provocar frustración cuando no se alcanzan.

La preparación, ha añadido, permite llegar a cada desafío con mayores garantías, aunque el resultado final no siempre dependa de uno mismo.

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