ALICANTE. Alfredo Millá es el nuevo presidente de Ineca. Ha sido designado en la última Asamblea Extraordinaria Electoral de Ineca. Así, Nacho Amirola, presidente desde 2022, da el relevo al, hasta entonces, secretario general de Ineca, que trae nueva junta directiva. El evento se ha realizado en el MARQ de Alicante.
En su despedida, Amirola ha destacado el papel de Ineca como referente en el análisis económico de la provincia y agradeció el trabajo de socios, equipo directivo e instituciones colaboradoras. Por su parte, el nuevo presidente, Alfredo Millá, destaca que el Instituto seguirá centrado en el análisis de cuestiones clave para Alicante, como la financiación, las infraestructuras y el desarrollo económico, con el objetivo de reforzar la influencia de la provincia en los centros de decisión.
A Millá le acompañarán en la junta directiva Inés Abad (Garrigues), Antonio Fernández (Grupo Maisa), Catalina García (Cainur), Mª José Rocamora (Grupo Rocamora), Juan Amirola (Aquami), Ángeles Serna (Grupo TM), , Dolores Mejía (Mercalicante), Luis Perea (Hosbec), Asunción Soro (Grupo Bonmatí), Arturo Albaladejo (Asesores Torres), Ignacio Iranzo (Aliaudit), Jorge Morales (Caja Rural Central), Aurora Fulleda (Aquora), Alicia Quiñones (Vitaly), y José Manuel Martínez (TABISAM), Quino Palací (Crea 360) y Pedro Menárguez (Jovempa Vega Baja).
Con unos discursos marcados por el tono institucional y el protagonismo de los socios, el acto ha estado atravesado por mensajes que dibujan, desde la continuidad, un cambio de acento.
Amirola, un balance de cuatro años y orgullo de Ineca "al servicio de todos"
Nacho Amirola se despide del cargo de presidente desde un tono personal, incluso íntimo, para explicar lo que ha significado presidir Ineca. Arrancaba reconociéndose "afortunado" por su trayectoria vital, con familia, trabajo y entorno, y por el equipo que le ha acompañado al lado en Ineca en su mandato como presidente.
A partir de ahí, el discurso se convirtió en un repaso a momentos que le han marcado en estos años. Recordaba su etapa previa como coordinador en el comité de estudios, una experiencia que le permitió "conocer las tripas" del Instituto y dimensionar el trabajo interno que sostiene los informes y posicionamientos públicos. También evocó cafés y conversaciones con el expresidente Rafa Ballester y la tensión -profesional- de cada rueda de prensa de coyuntura. Se llegaba con la idea de un informe, vino a decir, pero las preguntas podían llevar el debate por terrenos inesperados.
En ese recorrido, Amirola ha puesto foco en la relación con los medios de comunicación y el papel social de las asambleas y encuentros. Ineca, aseveraba, no es solo un espacio de elaboración de estudios económicos, sino "también es un lugar de reunión de socios para compartir inquietudes y poner en común necesidades de la provincia".
En su mensaje también ha recordado "la capacidad de la institución para generar impacto con recursos limitados". Amirola, asimismo, ha defendido la objetividad y la calidad técnica de los estudios y la "calidad humana" de quienes forman el Instituto, desde los órganos de gobierno hasta los socios. En su relato, el valor diferencial de Ineca ha sido saber anticiparse, poner el foco "en el sitio adecuado" y hacerlo "en el momento oportuno", sin buscar intereses particulares y evitando entrar en “batallas” estériles.
Como era de esperar, ha puesto sbre la mesa las reivindicaciones de Ineca y "varios hitos de agenda". Amirola reivindica el papel de Ineca en la movilización de la sociedad civil y las instituciones en favor de "presupuestos dignos" para la provincia. También, en elevar el debate desde el presupuesto aprobado a la ejecución real de esas cuentas. En este sentido, destacaba que el instituto puso sobre la mesa infraestructuras pendientes y centró la discusión en la renta per cápita y en la capacidad de consumo en un contexto en el que,"las administraciones se felicitaban por datos macroeconómicos que no reflejaban toda la realidad provincial".
En el capítulo de agradecimientos, Amirola amplió el foco hacia organizaciones e instituciones académicas y empresariales con las que el instituto se relaciona o colabora, citando, entre otras, al Colegio de Economistas, la Universidad de Alicante, la UMH, el CEU, Hosbec, Asaja, Cenid, CEV, Caja Rural Central y Banco Sabadell. Bajó después al detalle de su propio equipo, al "núcleo duro" y a perfiles concretos a (Susana de Juan, Armando Ortuño y Paco Llopis) además de José Juan Fornés. Y, de manera destacada, dedicó palabras individualizadas a Miguel Quintanilla, Lita Mejía y Antonio Fernández, destacando la dedicación del primero, el rigor económico de Mejía y la franqueza de Fernández, especialmente valiosa cuando toca decir lo que cuesta escuchar.
Además, el cierre de su intervención ha incorporado un gesto simbólico, con el regalo de tres botijos personalizados de Mariscal, vinculados tanto a la reivindicación de agua como a un imaginario de provincia. Y también un capítulo emocional dedicado a Alfredo Millá, sobre una relación que se ha ido construyendo a lo largo de los años, desde la vecindad en la infancia, trayectorias profesionales paralelas, hasta consolidarse en amistad ya en la etapa de Ineca. Desde esa cercanía, dejó un mensaje de continuidad y remarca que "la institución es exigente, hay trabajo por delante y el nuevo equipo tendrá que empujar proyectos" que, en sus palabras, él habría querido culminar mejor.
Durante la asamblea, además, se ha presentado el cierre económico de 2025, con ingresos de 119.191 euros procedentes principalmente de socios y un resultado neto de 15.919 euros, lo que deja a la institución con un balance saneado cercano a los 166.000 euros para afrontar los retos de 2026.
Millá destaca el "milagro Ineca" y la necesidad de influir en la toma de decisiones
Mientras, el discurso de Alfredo Millá arrancaba desde el reconocimiento institucional y ha definido como un "honor" asumir la presidencia de una entidad liderada anteriormente por empresarios, directivos y profesionales destacados, y expresó agradecimiento a los presidentes anteriores, citando a Joaquín Rocamora, Perfecto Palacio, Rafa Ballester y, por supuesto, a Nacho Amirola.
A partir de ahí, Millá colocaba en el centro la base social del Instituto y la dimensión económica que representa. Habló del "milagro Ineca” para referirse a una organización compuesta por 57 empresas socias y más en proceso de incorporación, que en conjunto representan unos 5.000 millones de euros de facturación. Para el nuevo presidente, esa masa crítica no solo sostiene la actividad, sino que aporta legitimidad a los estudios y permite construir provincia, cohesionarla y hacer sociedad civil en un momento en el que -según defiende- "hace mucha más falta" ese espacio compartido.
Millá ha puesto en relieve la vocación de diálogo constructivo y trabajo conjunto con instituciones para llegar a objetivos concretos, especialmente en la provincia de Alicante. Y defendió, de nuevo, la capacidad del Instituto para producir análisis con presupuestos modestos, apoyándose en especialistas que aportan valor y "sacan lustre" a los informes.
En la agenda por delante, el nuevo presidente enumera varios focos que ha resumido en el agua e infraestructuras hidráulicas, la condición turística de la provincia, y la lectura de tendencias a través de los informes de coyuntura. También cita el interés por los impactos derivados de la política arancelaria de Donald Trump (aunque se hayan tumbado) como ejemplo de factores externos que pueden condicionar las expectativas empresariales alicantinas.
Si hay un eje claro que ha atravesado su intervención, este ha sido la brecha entre el peso económico de Alicante y su influencia real. Millá ha afirmado que la provincia no está a la altura, en influencia y peso, de lo que marcan sus indicadores. Ha puesto el foco en que Alicante ocupa el puesto 42 en PIB per cápita y, a la vez, aparece como la última en presupuesto per cápita, lo que a su juicio obliga a instituciones y actores presentes a "defender lo nuestro" y hacerlo "todos a una".
En esa misma línea, ha descrito como "especialmente sangrante" el modelo de financiación actual y "el daño que produce", y cita cifras y consecuencias; un índice de financiación por debajo de la media nacional y una deuda que situó en el 40% del PIB de la Comunitat Valenciana. Según su diagnóstico, esto lastra el futuro porque reduce el margen de inversión, asegurando dijo que solo el 20% del presupuesto va a inversión y que el resto se absorbe en gasto.
Millá apunta, además, una expectativa concreta. Quiere que con el cambio de presidencia del Consell, expresa el deseo de continuar el trabajo sobre presupuestos El de recibir datos de ejecución, con el nuevo ejecutivo de Pérez Llorca.
El discurso también abordó la necesidad de aumentar el tamaño empresarial alicantino. Ese tamaño pequeño de firmas y la concentración de inversión en grandes polos como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga. En su planteamiento, Alicante no se ha "puesto en el escaparate" de inversores para atraer empresas de mayor dimensión en un mundo global donde el tamaño es cada vez más determinante. Puso como ejemplo el papel industrial de Elche y citó como ejemplo de éxito la reciente operación de PLD Space, que ha cerrado una ronda de financiación de 180 millones liderada por el fabricante japonés Mitsubishi y Cofides, como referencia de atracción de inversión y empleo, además de talento.
A partir de ahí, Millá plantea un objetivo que pase por la comunicación e influencia. Quiere lograr que los estudios lleguen a los centros de decisión y adaptar el enfoque al nuevo mercado de capital, que describió como internacional. También señaló la "escasa representación política" de la provincia sin ministros o secretarios de Estado alicantinos en el Gobierno central. Considera que, en un contexto de "pelea política" constante, se debe reivindicar la obligación de aportar datos e información independiente para evitar que se trasladen a la opinión pública diagnósticos que no se ajusten a la realidad.