ELCHE. La provincia de Alicante tiene ante sí una ventana de oportunidad para competir con los grandes territorios europeos que atraen inversión y talento, pero necesita resolver sus asignaturas pendientes para transformar su crecimiento en más riqueza. Ese fue el principal mensaje lanzado por el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca) durante su asamblea anual, celebrada en Elche, en la que reclamó una estrategia común para que la provincia gane dimensión, influencia y competitividad.
En un escenario global marcado por la inteligencia artificial, los cambios en el mercado laboral y la transformación de los modelos productivos, Ineca defiende que Alicante reúne muchos de los factores que hoy buscan empresas y profesionales. Pasando por calidad de vida, diversificación económica, capacidad industrial, universidades, conectividad internacional y un coste más competitivo que otros polos europeos. Sin embargo, advirtió de que esos activos no serán suficientes si no se corrigen problemas históricos como la falta de infraestructuras, la menor renta por habitante o la limitada dimensión empresarial.
El presidente de Ineca, Alfredo Millá, aprovechaba la celebración de la asamblea en Elche para lanzar un mensaje de cohesión territorial y reivindicar que la provincia actúe como "un solo proyecto" y "una sola voz". La elección de la ciudad ilicitana como sede de esta asamblea, defiende, "es una decisión, no una casualidad", en un momento en el que considera clave reforzar la alianza entre Alicante y Elche. Millá destacaba en su discurso la imagen de los alcaldes de ambas ciudades compartiendo espacio como un símbolo de una nueva etapa de colaboración y asegura que Alicante y Elche "no compiten entre sí, compiten juntas en un mundo mucho más grande". Para el presidente de Ineca, la suma del eje Alicante-Elche, junto al potencial del resto de comarcas, permite configurar una de las grandes áreas económicas del Mediterráneo español.
El objetivo, señalaba, pasa por dejar de ver la provincia como una suma de realidades independientes y proyectarla como un ecosistema integrado, con el turismo del norte, encabezado por Benidorm; la potencia industrial del Vinalopó y la montaña el peso agroalimentario de la Vega Baja; el comercio; las universidades y el turismo residencial como elementos complementarios.
Una provincia que avanza, pero que no converge
La asamblea ha puesto sobre la mesa la contradicción económica alicantina. La provincia ha duplicado su PIB durante el último cuarto de siglo, supera los dos millones de habitantes y mantiene cifras destacadas en empleo, turismo y exportaciones. Pese a ello, continúa sin alcanzar los niveles de renta y productividad que corresponderían a su peso económico. Ineca, en este sentido, alerta de que Alicante es una de las grandes provincias españolas por población y actividad, pero sigue situada en posiciones bajas en PIB per cápita. Millá resumió esta situación con un diagnóstico, que "Alicante avanza, pero no converge".

- Santiago Carbó en la asamblea anual de Ineca en Elche. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
Entre los factores que explican esta brecha aparecen el menor tamaño medio de las empresas, que limita la capacidad de inversión y modernización tecnológica; unos salarios inferiores a la media nacional; la presión derivada del fuerte crecimiento demográfico y la acumulación de déficits en infraestructuras.
El director general de Estudios y Proyectos de Ineca, Santiago Carbó, defendía durante su conferencia que la provincia "ha hecho mucho con lo que tenía", pero insiste en que ahora debe aprovechar los cambios de la economía mundial para situarse en una nueva posición. Según Carbó, la pandemia aceleró transformaciones que pueden beneficiar a territorios como Alicante. El auge del trabajo remoto ha roto la relación tradicional entre talento y presencialidad y permite que muchos profesionales elijan dónde vivir. Al mismo tiempo, la inteligencia artificial reduce barreras y ofrece a ciudades medianas la posibilidad de competir con grandes polos económicos. "La nueva economía global favorece exactamente el tipo de territorio que somos", aseguraba Carbó, quien sitúa a la provincia alicantina dentro de los espacios mediterráneos con capacidad para atraer nuevas actividades empresariales.
Infraestructuras como el freno pendiente
Pero para aprovechar esa oportunidad, Ineca reclama actuar sobre los problemas que siguen limitando el crecimiento. El más visible continúa siendo el déficit de infraestructuras. Carbó recuerda que el de Alicante-Elche es un aeropuerto que mueve más de 20 millones de pasajeros al año pero que continúa sin conexión ferroviaria. A su juicio, este tipo de carencias tienen consecuencias directas en la economía porque afectan a las decisiones de inversión empresarial y a la capacidad de retener talento. La falta de infraestructuras, explica, no solo implica más tiempo o mayores costes, sino oportunidades perdidas. Cada empresa que descarta instalarse y cada profesional que decide marcharse genera una pérdida acumulativa que termina afectando a la competitividad del territorio.
Millá también puso el foco en la inversión pública y recordó que Alicante arrastra un déficit histórico tanto estatal como autonómico. Según los datos expuestos por Ineca, pese a ser la cuarta provincia española por población, continúa entre las últimas en inversión por habitante. "No es un lamento, es una realidad que ponemos sobre la mesa para corregirla", ha afirmado el presidente del Instituto, quien advierte de que los territorios donde no se invierte "pierden competitividad y talento".

- Mesa de debate en la asamblea anual de Ineca en Elche. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
Ganar influencia fuera de Alicante y nuevo consejo asesor
Además de reclamar inversiones, Ineca ha hecho autocrítica y reconoce que la provincia no siempre ha sabido estar presente en los espacios donde se toman decisiones. Por ello, la entidad presentó su nuevo consejo asesor, formado por profesionales vinculados a la provincia alicantina que desarrollan su trayectoria en Madrid en grandes empresas e instituciones. La intención es reforzar la proyección exterior de la provincia y trasladar sus necesidades y fortalezas a los principales centros económicos del país. Carbó incidió en que Alicante debe dejar de ser percibida únicamente como un destino turístico y posicionarse también como un lugar atractivo para crear empresas, desarrollar industria y captar talento tecnológico.
Las empresas ante un mundo más incierto
La asamblea ha completado su análisis con una mirada internacional a través de una mesa de debate con Francisco Uría y Francisco García-Almenta sobre geopolítica, economía y seguridad. Uría ha apuntado que la globalización no ha desaparecido, pero sí han cambiado sus reglas. La pandemia, la guerra de Ucrania y la tensión entre Estados Unidos y China han obligado a las empresas a incorporar nuevas variables, como la seguridad de las cadenas de suministro y la capacidad de adaptación.
García-Almenta destacaba que la competición mundial estará marcada por la inteligencia artificial, la tecnología y la capacidad de los países para controlar sectores estratégicos. En ese escenario, defendió que las empresas deberán aprender a tomar decisiones más rápidas y operar en entornos de mayor incertidumbre.
Alicante crece, pero no converge: el reto de transformar actividad en riqueza
Fiel al método de análisis con datos de Ineca, su presidente, Alfredo Millá, trazó durante la asamblea un balance de luces y sombras sobre la evolución de la provincia. Alicante ha demostrado una gran capacidad de crecimiento en los últimos años: ha duplicado su PIB en un cuarto de siglo, supera ya los dos millones de habitantes y alcanza máximos históricos en empleo, exportaciones y turismo. Sin embargo, ese dinamismo no se ha traducido en una mejora equivalente de sus indicadores de riqueza.
La principal paradoja está en la renta. Pese a situarse entre las mayores economías provinciales del país, la renta por habitante de Alicante se mantiene en torno al 74% de la media nacional. A esta brecha se suman otros tres grandes desafíos estructurales: un tejido empresarial formado por compañías que son, de media, un 25% más pequeñas que en el conjunto de España, lo que limita su capacidad de inversión y productividad; un déficit inversor acumulado superior a los 2.600 millones de euros; y el acceso a la vivienda, que Millá calificó como “un problema social de primer orden”.
El presidente de Ineca insistió en que la falta de inversión en Alicante no responde a una cuestión coyuntural ni política, sino a un problema “estructural” acumulado durante años. Como ejemplo, expuso que en 2025 la inversión estatal licitada en la provincia fue de 37 euros por habitante, frente a los 194 euros de la media nacional. La diferencia se amplía al analizar los últimos quince años: cada alicantino ha recibido 754 euros de inversión estatal frente a los 1.634 euros del promedio español, menos de la mitad.
“Somos la cuarta provincia de España por población y ocupamos la posición 51 de 52 en inversión por habitante”, resumió Millá.
Según los datos presentados por Ineca, la inversión autonómica refleja una situación similar. Alicante representa el 37% de la población de la Comunitat Valenciana, pero en los últimos quince años ha recibido el 28,9% de la inversión de la Generalitat. Esto equivale a 938 euros por habitante frente a los 1.455 euros de la provincia de Valencia y supone, según el instituto, una deuda inversora acumulada de 490 millones de euros.
Millá defendió que el objetivo no es la confrontación institucional, sino visibilizar una realidad para corregirla. “Es una realidad que ponemos en conocimiento para ajustarla y revertirla”, señaló, al tiempo que recordó que se trata de una situación que atraviesa “gobiernos de todos los colores”. “Los territorios en los que no se invierte no se quedan quietos. Decaen”, advirtió.
Más presencia en Madrid para ganar influencia
El presidente de Ineca también hizo autocrítica sobre el papel de la propia provincia y reconoció que Alicante no siempre ha conseguido estar presente en los lugares donde se toman las grandes decisiones. "No nos hemos hecho ver", apuntó.
Para revertir esa falta de proyección, el instituto presentó su nuevo Consejo Asesor, formado por once profesionales vinculados a Alicante con una destacada trayectoria nacional, Manuel Broseta, Santiago Carbó, Carlos Martínez, Carolina Martínez-Caro, Juan Pedro Moreno, Carlos Núñez, Jorge Ramos, Remedios Ruiz, Francisco Uría, Asunción Valdés y Alfonso Vegara.
Todos ellos desarrollan o han desarrollado su carrera en Madrid al frente de grandes compañías y organizaciones como Accenture, Citigroup, Banco Santander, Julius Baer, KPMG, Prisa, Mediapro, Paramount España, Broseta Abogados o la Fundación Metrópoli.
Esta iniciativa se suma a la incorporación de Ineca a la Fundación Conexus, entidad que conecta el talento de la Comunitat Valenciana con Madrid, con el objetivo de aumentar la capacidad de influencia de la provincia en los centros económicos y de decisión.
Millá cerró su intervención con una llamada a la colaboración entre administraciones, empresas, universidades y sociedad civil y trasladó un mensaje al president de la Generalitat. "Hoy no le pedimos comprensión, que sabemos que la tiene. Le pedimos ambición compartida: que los datos que hoy hemos puesto sobre la mesa sean, dentro de unos años, la medida de todo lo que juntos fuimos capaces de corregir".
La parte de la administración
En el evento también ha habido representación institucional y el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha defendido que el Consell está "corrigiendo el déficit inversor" que, a su juicio, ha sufrido la provincia de Alicante durante años y ha reclamado al Gobierno central infraestructuras como la ampliación del aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández, la conexión ferroviaria con la terminal o garantías para el trasvase Tajo-Segura. "A través de los presupuestos de 2026, ratifico mi compromiso con esta provincia por trabajar para corregir el déficit inversor que sufrimos durante tantos años por otros gobiernos", ha apostillado el president.

- Juanfran Pérez Llorca y Pablo Ruz en la asamblea anual de Ineca en Elche. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
El jefe del Consell ha asegurado que la Mesa de Seguimiento de Inversiones de la Provincia de Alicante será una herramienta clave para supervisar la ejecución de estas actuaciones. "Seguimos corrigiendo el déficit inversor de la provincia de Alicante", ha señalado. También ha exigido al Gobierno central que reconsidere su rechazo a la financiación del proyecto Vertido Cero de Alicante y que abra una negociación basada en criterios técnicos y científicos para garantizar el futuro del Trasvase Tajo-Segura.
Por su parte, el alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha puesto en valor la colaboración entre administraciones y el tejido empresarial impulsada por Ineca y ha destacado que "este intercambio tan fructífero de pareceres y la colaboración entre Generalitat, Ayuntamiento, Diputación y empresarios es uno de los mejores antídotos para este mundo tan hostil y pesimista". Al acto también han asistido el conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus; la consellera de Justicia, Nuria Martínez; el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez; y el alcalde de Alicante, Luis Barcala.
