ELDA. La disputa por el control de Finetwork sigue sumando capítulos en el terreno empresarial y en los juzgados. Los socios originales de la operadora han presentado una querella en los juzgados de Elda contra Vodafone España, Vodafone Ono, y su consejero delegado, José Miguel García, por supuestos delitos relacionados con la gestión de Wewi Mobile, matriz de la compañía alicantina. La querella habría sido admitida a trámite el 22 de mayo y abre un nuevo frente en un conflicto. La denuncia se centra en presuntos hechos de administración desleal cometidos durante el periodo en el que Vodafone asumió el control de Wewi Mobile, tal y como ha venido informando este medio.
El embrollo va más allá, puesto que, mientras los socios originales, que vuelven a formar parte del consejo de la matriz de Finetwork, han recuperado la titularidad legal de Wewi Mobile, Vodafone mantiene la propiedad de la marca Finetwork desde abril, una circunstancia que, según exponen los denunciantes, impide a la operadora utilizar comercialmente su propio nombre. La querella ha sido impulsada por el grupo de socios asesorado por el despacho Sunkel&Paz, tras una investigación interna sobre las decisiones adoptadas durante la etapa de control de Vodafone sobre la sociedad. Junto a la vía penal, reclaman medidas cautelares para que Vodafone se abstenga de utilizar la marca Finetwork hasta que exista una resolución judicial sobre el fondo del asunto.
En este sentido, Fernando López, miembro del consejo de Finetwork tras los últimos movimientos societarios y director de operaciones de Kai Capital, asegura a Plaza que la decisión de acudir a la vía penal se tomó tras detectar "muchos indicios" durante el análisis de la gestión desarrollada en los últimos meses. Según explica, los querellantes consideran que existía "un conflicto claro de intereses" porque, a su juicio, las decisiones adoptadas beneficiaban a Vodafone y perjudicaban a Wewi Mobile. Entre los elementos que citan figura la aprobación de unas cuentas que, según López, reconocían "el 100%" de la deuda defendida por Vodafone. Así, los socios originales de Finetwork mantienen, además, que el proceso que derivó en la pérdida de control de la compañía se sustentó en una valoración que consideran insuficiente. Según la documentación aportada, la operación situaba el 90% de la empresa en torno a 10 millones de euros, una cifra que los querellantes califican como "artificialmente baja".
La batalla entre ambas partes no es nueva, pero la admisión a trámite de la querella traslada ahora el conflicto al terreno penal, mientras continúan abiertos otros procedimientos. Asimismo, la situación de la mercantil continúa pendiente de varios trámites. López pone el foco en que el Registro Mercantil de Alicante todavía no ha inscrito el nuevo consejo de administración pese al tiempo transcurrido desde la resolución judicial que, según afirma, devolvió el control de la compañía a los socios originales. "Ha pasado más de un mes y no entendemos por qué no se ha inscrito", señala. Según explica, han intentado obtener explicaciones sin éxito hasta el momento.
Los socios aseguran que, una vez puedan asumir plenamente el control operativo de la sociedad, solicitarán información adicional para evaluar las actuaciones realizadas durante la gestión de Vodafone. López sostiene que la intención del grupo es "defender nuestros derechos y que esto no quede impune".
La querella, según la información facilitada por los denunciantes, fue admitida a trámite el 22 de mayo y Vodafone habría sido notificada el 25 de mayo, con conversaciones entre ambas partes esa misma tarde.
