ALICANTE. La vivienda, y su precio (de compra o alquiler) se ha convertido en el eje del debate político con la convocatoria de las elecciones generales. Una de las aristas sue se suele dejar de lado, sin embargo, es la de la escasez de oferta, que necesariamente influye en el precio. Y no se trata solo de que las promotoras sean mucho más cautelosas que antes de 2008 a la hora de poner en pie nuevos residenciales: es que la 'materia prima' del sector, el suelo finalista, no abunda precisamente. Y en consecuencia, los costes de adquisición aumentan, alimentando la espiral inflacionista.
Así lo constata un reciente análisis elaborado por el Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca), que toma datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el precio del suelo urbano en la provincia de Alicante. El análisis, elaborado por el asesor de Estudios de Ineca, Francisco Llopis, confirma que el precio del suelo urbano en la provincia, que históricamente se sitúa muy por encima del valor medio en España, ha acelerado su crecimiento en los dos últimos ejercicios tras una etapa de estabilización. Si bien la tendencia comenzó en 2022, cuando el precio del suelo en Alicante comenzó a 'despegarse' de la evolución del conjunto del país, el verdadero cambio de ritmo se produce a partir de 2025: un incremento interanual del 16% y un valor medio de 245 euros el metro cuadrado.
Y entonces, en 2026, el crecimiento se vuelve geométrico: según los datos del INE analizados por Ineca, el precio del suelo urbano en la provincia alcanza los 371 euros por metro cuadrado en el segundo trimestre. Un incremento de nada menos que el 35% respecto al primer trimestre. "Una variación especialmente elevada que refleja la intensidad de las tensiones actuales del mercado, aunque debe interpretarse teniendo en cuenta la posible influencia de las características de las operaciones registradas", señala Llopis en conversación con Alicante Plaza.

- Infografía elaborada por Ineca
El propio Llopis advierte de que el precio de la parcela es probablemente el coste que menos impacta en el precio final con el que la vivienda terminada sale al mercado (aunque también depende mucho de la edificabilidad, no es lo mismo levantar un rascacielos que cuatro adosados), pero no deja de ser significativo que el coste de la 'materia prima' con la que trabajan las promotoras en Alicante supere en un 80% la media española ahora mismo (208 euros). La clave, para el experto, no es solo el indudable atractivo del mercado residencial en la provincia, especialmente si hablamos de segundas residencias en destinos turísticos. El auténtico motivo es otro: "La escasez".
Disponibilidad y plazos
"La revalorización del suelo constituye un indicador de dinamismo y del atractivo del mercado inmobiliario provincial, pero también introduce nuevos desafíos", indica el responsable de Estudios de Ineca. En este sentido, "el encarecimiento de los terrenos puede aumentar los costes de desarrollo de nuevas promociones, dificultando la construcción de viviendas asequibles", sobre todo en municipios tensionados. Aunque el coste del suelo no se traslade de manera automática al precio final, "representa un componente relevante de la viabilidad económica de las promociones".
Desde una perspectiva económica más amplia, señala Llopis, "esta situación plantea la necesidad de prestar atención a la disponibilidad de suelo urbanizado, los plazos de desarrollo urbanístico y la capacidad de los municipios para responder a sus necesidades residenciales". Por otra parte, un incremento prolongado del coste de acceso a la vivienda puede dificultar la atracción y retención de trabajadores. "La evolución del mercado del suelo trasciende el ámbito inmobiliario y puede convertirse en un condicionante del crecimiento económico provincial".

- Gráfico de la evolución del precio del suelo urbano en Alicante -
- Foto: INECA
Los datos muestran que Alicante ha entrado en una nueva fase de revalorización del suelo urbano, caracterizada por incrementos cada vez más intensos y por una diferencia creciente respecto a España. En 2025, el precio medio del suelo urbano en Alicante superaba en un 41,7% la media española. En el segundo trimestre de 2026, esta diferencia se amplió hasta aproximadamente el 78,5%.
Esta evolución sitúa a la provincia en niveles de precios que no se registraban desde antes de la crisis inmobiliaria de 2008. Tras varios años de estabilización, el precio medio del suelo urbano pasó de 161,4 euros/m² en 2019 a 170,9 euros/m² en 2020, para moderarse ligeramente hasta los 165,9 euros/m² en 2021, según datos de la estadística del suelo del Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible analizados por Ineca. A partir de ese momento comenzó una trayectoria ascendente más pronunciada: en 2025, el precio medio alcanzó los 245 euros/m², con un incremento interanual del 16,4%. Esta evolución adquiere todavía mayor intensidad en 2026, cuando el valor pasa de 274,8 euros/m² en el primer trimestre a 371,1 euros/m² en el segundo. Como se ha dicho, un 35% más en solo un trimestre.