El precio del suelo urbano se dispara un 30,1% en Alicante mientras se agrava el acceso a la vivienda

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El informe de coyuntura de Ineca del primer trimestre del año sitúa el aumento del precio del suelo en el centro de la presión sobre la vivienda, en un contexto de menos compraventas, caída de las viviendas terminadas y salarios que siguen alejados de la media nacional.

  • Solar en la ciudad de Alicante.
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ALICANTE. El mercado inmobiliario de la provincia de Alicante sigue mostrando una evolución marcada por el encarecimiento de sus activos. Si el precio de la vivienda mantiene desde hace años una trayectoria ascendente, el suelo urbano avanza ahora a un ritmo todavía mayor. Según el Informe de Coyunturadel primer trimestre de 2026 elaborado por el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca), el precio medio del metro cuadrado de suelo urbano aumentó un 30,1% en términos interanuales hasta situarse en 274,8 euros, un incremento que el organismo sitúa en torno al triple del registrado a nivel nacional.

El dato llega acompañado de una evolución que, para Ineca, refleja un cambio en el comportamiento del mercado. Mientras el suelo continúa encareciéndose, el número de transacciones desciende un 13,4% en ese primer trimestre Es decir, se realizan menos operaciones, pero a precios más elevados. El instituto interpreta esta situación como un mercado cada vez más segmentado, en el que conviven compradores con capacidad patrimonial suficiente para asumir el incremento de precios y trabajadores con rentas medias y bajas que encuentran mayores dificultades para acceder tanto al suelo como a la vivienda.

El informe vincula esta evolución con el conjunto del mercado residencial. A la subida del suelo se suma el incremento del precio de la vivienda, que en la provincia alcanza un 16,5% interanual, hasta un precio medio de 212.563 euros. El aumento prácticamente duplica el ritmo nacional, situado en el 9,2%, y acerca el precio medio alicantino al conjunto del país. Según recoge el estudio, hace un año el precio de la vivienda en Alicante representaba el 87,3% de la media nacional; ahora alcanza ya el 93,1%.

Sin embargo, esta convergencia de precios no se produce en los mismos términos cuando se analiza la evolución de la renta de los trabajadores. El propio informe recuerda que la provincia ocupa el puesto 47 de las 52 provincias españolas en base media de cotización, equivalente al 86,2% de la media nacional. Esa diferencia es uno de los elementos que Ineca utiliza para explicar el deterioro de la accesibilidad a la vivienda. Así, el comportamiento de la oferta también aparece como uno de los factores que ayudan a entender el encarecimiento del suelo. El informe señala que las viviendas terminadas descendieron un 27,2% en marzo mientras la demanda continúa manteniéndose, un escenario que, según el instituto, no anticipa un alivio de la presión sobre los precios a corto plazo.

Además, se suma el descenso de la actividad compradora. Durante el primer trimestre se registraron 12.396 compraventas de viviendas, un 13,4% menos que un año antes y una caída superior a la media nacional, que fue del 11,3%. Ineca relaciona esta evolución con el encarecimiento de la financiación hipotecaria y con la pérdida de poder adquisitivo de los compradores que dependen del crédito para acceder a una vivienda. Así, el estudio también analiza el papel de la demanda internacional. Las operaciones realizadas por extranjeros residentes descendieron un 16,1%, aunque el importe económico de esas compras solo retrocedió un 4,1%. Para el instituto, esta diferencia evidencia un incremento del precio medio de las operaciones y apunta a un comprador extranjero con mayor capacidad económica que en ejercicios anteriores.

El acceso a la vivienda ocupa, de hecho, un lugar central en el análisis de coyuntura elaborado por el Instituto, que considera que la evolución del mercado inmobiliario está generando una separación creciente entre el lugar donde trabajan muchos residentes y el lugar donde pueden permitirse vivir. En este sentido, sostiene que la presión sobre el mercado residencial constituye una de las principales consecuencias del actual ciclo económico de la provincia. El informe sitúa esta realidad dentro de una paradoja más amplia. Alicante iniciaba 2026 con máximos históricos de afiliación a la Seguridad Social, un incremento del 30,3% en la constitución de nuevas sociedades y un tráfico aeroportuario que supera los 3,9 millones de pasajeros en el primer trimestre. Al mismo tiempo, el paro registrado marca mínimos históricos. Sin embargo, esos indicadores conviven con una renta por habitante inferior a la media española, salarios que permanecen entre los más bajos del país y una inflación que supera ligeramente la media nacional.

En materia de vivienda, esa combinación tiene efectos directos sobre la capacidad de compra de los hogares. El IPC provincial alcanzó el 3,64% en marzo, frente al 3,45% del conjunto de España, un diferencial que, según el estudio, repercute especialmente en una provincia donde los salarios son inferiores a la media y existe un elevado peso de pensionistas.

Por ello, el presidente de Ineca, Alfredo Millá, sostiene que el acceso a la vivienda se ha convertido en "un problema social de primer orden" y defiende la necesidad de impulsar políticas de vivienda asequible para evitar que la distancia entre el lugar de residencia y el de trabajo continúe ampliándose. El informe concluye que la vivienda figura entre las prioridades que la provincia debe abordar junto con la mejora de la productividad, la innovación y la capacidad de generar mayor valor añadido para que el crecimiento económico se traduzca también en una mejora del bienestar de la población.

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