VALÈNCIA. La Generalitat Valenciana quiere atraer nuevas empresas a la Comunitat para potenciar y reconfigurar el mapa de la innovación autonómico. Y lo hace con el objetivo de promover nuevos parques tecnológicos especializados en sectores estratégicos que están ganando peso ante el nuevo contexto geopolítico global, como el aeroespacial, la biotecnología, el hidrógeno verde, la fotónica y la defensa, incluida la ciberseguridad. La intención es generar nuevos ecosistemas concebidos para el asentamiento de startups, empresas innovadoras y centros de investigación.
Para ello, primero debe seleccionar ubicaciones óptimas y dimensionar las infraestructuras necesarias. Con este fin, ha licitado la elaboración de un estudio territorial que deberá identificar, comparar y priorizar los emplazamientos más adecuados en la Comunitat Valenciana. La convocatoria lanzada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio cuenta con un presupuesto base de 189.789,60 euros y pone el foco especialmente en el análisis y recuperación de la zona afectada por la Dana, buscando potenciar la reactivación económica de estas comarcas, pero sin perder de vista las necesidades globales de toda la Comunitat Valenciana.
Y es que este análisis de la geografía valenciana para identificar las mejores localizaciones para estos futuros focos tecnológicos se enmarca en el Plan de Recuperación y Reconstrucción de la Comunitat Valenciana, conocido como Plan Endavant, aprobado tras la Dana de octubre de 2024, según consta en el pliego de condiciones publicado en la Plataforma de Contrataciones del Estado. De este modo, la empresa adjudicataria tendrá un plazo de ocho meses para la realización del estudio con el fin de impulsar estos polos de emprendimiento e innovación que permitan recuperar tejido empresarial, diversificar la economía y generar empleo cualificado, especialmente entre los jóvenes.
Generar ecosistemas "integrales"
Eso sí, el objetivo no se limita a localizar suelo para instalar empresas. El pliego plantea la creación de ecosistemas integrales, donde "el diseño facilite la transferencia de conocimiento y la retención del talento mediante la convivencia de usos productivos, infraestructuras de I+D+i, dotacionales y de servicios de valor añadido", recoge. Es decir, entornos en los que existan actividades productivas, infraestructuras de investigación, centros de formación, espacios de transferencia tecnológica y servicios destinados a startups y compañías innovadoras.

- La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Comunidad Valenciana, Marián Cano.
- Foto: ROBER SOLSONA/EP
Estos polos podrán incorporar también programas de aceleración y tutorización empresarial, áreas de networking, espacios de restauración y otros servicios compartidos. La intención es favorecer la colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación, así como facilitar la atracción y retención de talento de ámbitos estratégicos como el aeroespacial, biotecnología, hidrógeno verde, fotónica y defensa, con especial atención al desarrollo de la ciberseguridad.
Así,el pliego fija una planificación a seguir. Primero se deberá acometer un mapeo de infraestructuras estratégicas para realizar un diagnóstico global de la Comunitat Valenciana sobre su situación en materia de emprendimiento e innovación y detectar áreas de oportunidad estratégica. Posteriormente, el estudio identificará 'zonas de oportunidad' con alta potencialidad y aptitud para albergar nuevos polos de innovación. La selección atenderá a criterios de "equilibrio territorial y cohesión regional", señala el pliego, y buscará conectar los nodos estratégicos ya existentes con aquellos que se consideren necesarios.
Como mínimo, tendrá que haber una zona en cada una de las provincias de Castellón, Valencia y Alicante, aunque la recuperación del territorio afectado por la Dana será prioritaria. No obstante, la Generalitat considera que solo será efectiva mediante "un desarrollo equilibrado y armónico" que articule la Comunitat de norte a sur y genere una red de nodos interconectados con mayor capacidad para dinamizar el territorio.
De acuerdo con las exigencias de la Conselleria, para escoger estas zonas se valorarán su conexión con puertos, aeropuertos, áreas metropolitanas y grandes ejes de comunicación; la proximidad a universidades y centros tecnológicos; la disponibilidad de suelo; la relación con el tejido productivo y su capacidad para especializarse en alguno de los sectores considerados prioritarios.
También se analizarán la clasificación urbanística de los terrenos, la existencia de suministros energéticos y de agua, la cobertura de telecomunicaciones y la disponibilidad de redes 5G. La evaluación incorporará, además, los riesgos de inundación, incendio forestal y otros fenómenos naturales para garantizar la resiliencia climática de las futuras instalaciones.

Una vez definidas las zonas de oportunidad, la adjudicataria tendrá que estudiar al menos dos posibles ubicaciones concretas en cada una de ellas. Alguna de las alternativas deberá encontrarse en el territorio afectado por la Dana o demostrar un efecto tractor real sobre estos municipios mediante la generación de empleo, la atracción de empresas o la recuperación de actividad económica.
Equipamientos
A partir de ahí, el estudio deberá dibujar cómo serían los futuros parques. Para cada alternativa seleccionada se calcularán la superficie necesaria, las infraestructuras y espacios que debería albergar, las posibles fases de desarrollo y los principales condicionantes para su ejecución. La planificación tomará como referencia las necesidades empresariales y tecnológicas previstas para los próximos diez años.
El planteamiento va más allá del tradicional parque empresarial. El Consell quiere reservar espacio para coworking, auditorios y zonas destinadas a eventos y presentaciones, pero también para restaurantes, cafeterías, gimnasios, guarderías, zonas verdes y equipamientos públicos. A ello se añadirán servicios de mentorización e incubación para acompañar el crecimiento de las empresas instaladas, recoge el documento.
Asimismo, la elaboración del mapa contará también con la participación de universidades, institutos tecnológicos, ayuntamientos, asociaciones empresariales, centros de investigación y grandes compañías tanto en el diagnóstico inicial como en la selección definitiva de los emplazamientos. El resultado deberá incluir también una propuesta de gobernanza y financiación para convertir los nuevos parques en ecosistemas capaces de atraer compañías y talento, y no únicamente en espacios donde ofrecer suelo a las empresas.