El aumento del coste de la vivienda y la inflación dificultan que la fortaleza del empleo de Alicante se traduzca en mayor bienestar

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El Informe de coyuntura de Ineca del segundo trimestre refleja un aumento de la afiliación del 4,26 %, mientras las exportaciones retroceden un 0,57 % en el semestre y el precio de la vivienda aumenta un 13,6 %

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ALICANTE.- La economía de la provincia de Alicante mantiene una evolución positiva durante el segundo trimestre de 2026, con el empleo y el turismo internacional como principales motores de crecimiento. No obstante, este dinamismo sigue sin traducirse plenamente en una mayor generación de riqueza por habitante, mientras persisten desequilibrios estructurales que condicionan la competitividad del tejido productivo. Así lo recoge el último Informe de Coyuntura Socioeconómica de la provincia de Alicante, elaborado por el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA), con el apoyo de Caja Rural Central, cuyos resultados se han difundido este viernes.

El estudio refleja una economía provincial que continúa creciendo por encima del conjunto nacional en indicadores relevantes, aunque con diferencias significativas entre sectores. De hecho, el Indicador INECA registra un avance de apenas 0,3, una evolución moderada que invita a interpretar los resultados con cautela. Este comportamiento es, en buena medida, el efecto contrario al registrado hace un año. En aquel momento, la recaudación de este ingreso aumentó de forma notable, lo que contribuyó a elevar el Indicador INECA. Sin embargo, tal como se explicó entonces, ese crecimiento no reflejaba una expansión equivalente del empleo ni de los salarios. El origen de aquel incremento se encontraba en la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que no vino acompañada de un ajuste inmediato de las retenciones practicadas en el IRPF. Por ello, en la actualidad se produce un descenso relevante de la recaudación, asociado a la regularización de aquel efecto. Este factor está penalizando el valor del Indicador INECA, de modo que, descontado dicho componente, el indicador presentaría una evolución más favorable.

Para el presidente de INECA, Alfredo Millá, “los datos confirman que Alicante tiene una economía dinámica, con capacidad de adaptación y de creación de empleo. Pero también nos recuerdan que crecer no es suficiente si ese crecimiento no se traduce en mayor productividad, mejores salarios y una mejora real del bienestar de nuestra sociedad”.

El empleo consolida su fortaleza y reduce la distancia con España

El mercado laboral continúa siendo uno de los principales motores de la economía alicantina. La afiliación a la Seguridad Social aumenta un 4,26 % interanual, claramente por encima del crecimiento nacional del 2,85%.

En junio, el régimen general alcanzó los 623.447 afiliados, después de encadenar 64 meses consecutivos de crecimiento interanual. Paralelamente, el paro registrado descendió hasta las 112.991 personas, su nivel más bajo desde enero de 2010. La tasa de desempleo de la Encuesta de Población Activa (EPA) se situó en el 11,38 %, reduciendo la diferencia respecto a la media nacional hasta 1,51 puntos porcentuales, cuando hace poco más de un año superaba los cuatro puntos.

El autor del estudio, Francisco Llopis, ha apuntado al respecto que el dinamismo laboral se extiende también al territorio. Prácticamente todas las comarcas alicantinas han alcanzado máximos históricos de afiliación, con especial intensidad en la Marina Alta y la Marina Baixa. No obstante, el informe señala que el 71,9 % del incremento de afiliados corresponde a trabajadores extranjeros.

Para Millá, “la creación de empleo es, sin duda, una buena noticia. Ahora debemos dar un paso más y conseguir que ese empleo sea cada vez más productivo, esté mejor remunerado y contribuya a elevar nuestra renta por habitante”.

El turismo internacional mantiene su capacidad de crecimiento

El turismo internacional continúa demostrando su fortaleza como uno de los grandes motores de la actividad provincial. Las pernoctaciones hoteleras de turistas extranjeros aumentaron un 2,74%, frente al 0,90% registrado en España. A ello se suma el comportamiento del aeropuerto de Alicante-Elche, que contabilizó 6,11 millones de pasajeros durante el trimestre, un 11,09% más que en el mismo periodo del año anterior. Por el contrario, las pernoctaciones hoteleras del turismo nacional presentan una evolución mucho más moderada, con un incremento del 0,3 %.

“El turismo es una de nuestras grandes fortalezas y debemos seguir aprovechando su capacidad tractora. Pero el objetivo debe ser que ese liderazgo contribuya también a impulsar otras actividades, generar oportunidades empresariales y extender sus efectos positivos al conjunto de la economía provincial”, destaca el presidente de INECA.

Las exportaciones, una señal de alerta para la competitividad

Frente al buen comportamiento del empleo y del turismo, el comercio exterior presenta una evolución menos favorable. Aunque las exportaciones alicantinas aumentaron un 2,1% durante el segundo trimestre, por debajo del 3,3% nacional, el balance del primer semestre muestra una caída del 0,57%, frente al crecimiento del 2,02% registrado en España.

Esta evolución reduce la participación de Alicante en el conjunto de las exportaciones españolas hasta el 1,82% y pone de manifiesto las dificultades del tejido productivo provincial para mantener su posición competitiva en los mercados internacionales. Además, las importaciones aumentaron cerca de un 11%, lo que contribuye al deterioro de la tasa de cobertura comercial.

Para INECA, la evolución del sector exterior merece especial atención por su relación directa con la competitividad industrial, la diversificación económica y la capacidad de generar mayor valor añadido.

A juicio de Alfredo Millá, “no podemos conformarnos con una economía que crea empleo si, al mismo tiempo, pierde capacidad exportadora. Necesitamos empresas más competitivas, con mayor dimensión, que incorporen innovación y tecnología y que puedan ampliar su presencia en los mercados internacionales. Ahí se juega una parte importante del futuro económico de Alicante.

La vivienda se consolida como uno de los principales desafíos económicos y sociales

El mercado de la vivienda constituye otro de los ámbitos que presenta mayores desequilibrios. Durante el segundo trimestre se registraron unas 13.000 compraventas, lo que supone una caída del 14,6% interanual, frente al descenso del 7,1% nacional.

Sin embargo, esta reducción de operaciones no se ha traducido en una moderación de los precios. El importe medio de compraventa alcanzó los 210.691 euros, un 13,6% más que un año antes, con un incremento de 25.171 euros por vivienda. De este modo, el precio medio de la vivienda en Alicante ya representa el 90,7% del promedio nacional.

Como elemento positivo, Llopis ha destacado que los visados de obra nueva (con los datos hasta mayo) la provincia de Alicante recoge una variación anual acumulada en dicho mes del 20,7%, por encima del dato nacional que se queda con una mejora anual del 13,0%.  

El presidente de INECA considera que las dificultades de acceso a la vivienda son un problema social de primera magnitud que impacta en la convivencia y la estabilidad política y colectiva, y además es un factor que va a condicionar la competitividad provincial. “La vivienda es uno de los grandes cuellos de botella de nuestra economía. Si queremos bienestar en todos los estratos sociales, estabilidad para poder invertir y atraer talento y facilitar la movilidad laboral necesitamos una oferta residencial suficiente y accesible. No podemos aspirar a una provincia más competitiva sin afrontar este problema”, afirma el presidente de INECA.

Crecer más no siempre significa generar mayor riqueza

El informe también refleja la capacidad de resistencia del tejido empresarial alicantino. Durante el trimestre se constituyeron 1.959 sociedades, un 1,1% más que un año antes, frente al descenso del 5,8% registrado en el conjunto nacional. Sin embargo, las disoluciones aumentaron un 23%, hasta alcanzar las 278 empresas.

A estas señales se suman las tensiones sobre los precios, con un IPC provincial del 3,50% al cierre de junio, por encima del 3,20% nacional, y el descenso de los depósitos de particulares, que retrocedieron un 0,4% durante el trimestre frente al crecimiento del 2% en España.

Para el Asesor Económico y de Estudios de INECA, Santiago Carbó, la lectura conjunta de estos indicadores obliga a ir más allá de las cifras de crecimiento y empleo. La provincia continúa mostrando dificultades estructurales para transformar su dinamismo económico en niveles de renta y remuneración comparables a los del conjunto nacional. Esta situación refuerza la necesidad de apostar por actividades de mayor valor añadido, aumentar la productividad, favorecer el crecimiento empresarial y mejorar las condiciones que permitan atraer y retener talento.

“Alicante lleva años demostrando una enorme capacidad emprendedora y de generación de actividad. Sin embargo, seguimos ocupando posiciones bajas en renta por habitante y bases medias de cotización. Es una contradicción sobre la que debemos reflexionar. El objetivo no puede ser únicamente tener más actividad económica, sino conseguir que esa actividad genere más riqueza y que esa riqueza llegue a los ciudadanos”, ha puntualizado Alfredo Millá.

INECA reclama una estrategia para crecer mejor

El balance del segundo trimestre muestra una provincia con fortalezas sólidas, especialmente en el empleo, el turismo y la actividad empresarial, pero también con desafíos que requieren respuestas a medio y largo plazo.

Desde INECA se considera prioritario reforzar la estructura productiva, mejorar la competitividad de las empresas, impulsar la internacionalización y avanzar en la resolución de problemas que limitan el potencial de crecimiento, especialmente en materia de vivienda e infraestructuras.

El presidente de INECA insiste en que el diagnóstico no debe interpretarse en términos negativos, sino como una oportunidad para orientar las decisiones económicas hacia un modelo más competitivo y sostenible. “La provincia de Alicante tiene capacidad, talento empresarial y oportunidades para seguir creciendo. Lo que necesitamos es convertir ese potencial en una economía más sólida, diversificada y productiva. Para ello son necesarias inversiones, infraestructuras adecuadas y una apuesta decidida por la competitividad”, ha apostillado Millá.

Por su parte, Carbó ha finalizado su intervención explicando que “El verdadero éxito económico de Alicante no se medirá solo por cuántos empleos somos capaces de crear o cuánto crece nuestra actividad, sino por nuestra capacidad para generar mejores salarios, más oportunidades y una mayor calidad de vida. Alicante crece, pero necesita crecer mejor”.

 

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