MADRID (EP).- El consejo de administración de Cox ha aprobado una reorganización de su estructura directiva y de negocio y ha acordado el nombramiento de Patxi Sáez como nuevo consejero delegado (CEO) del grupo, sustituyendo en el cargo a Nacho Moreno, informó la compañía.
De esta manera, Sáez liderará la siguiente fase de crecimiento y desarrollo internacional de la 'utility' de agua y energía, con México y el resto de América Latina como ejes principales, tras cumplir anticipadamente su actual hoja de ruta estratégica en 2026.
Sáez cuenta con más de 25 años de experiencia internacional en el sector de la energía y las infraestructuras, con una amplia trayectoria en desarrollo, gestión y ejecución de grandes proyectos. Antes de su incorporación a Cox, ocupó posiciones de responsabilidad en ACWA Power, donde fue senior vicepresidente de Technical & Project Execution y 'chief technical officer', liderando la inversión y ejecución de proyectos en energia y agua a escala global.
Previamente, fue presidente y CEO de Al Toukhi en Arabia Saudí y desempeñó distintas funciones directivas en Isolux Corsán, Técnicas Reunidas y Mitsubishi Power.
Sáez destacó que afronta esta responsabilidad con "la voluntad de reforzar las capacidades de ejecución, impulsar una organización cada vez más eficaz, integrada y cercana a los mercados prioritarios, y avanzar en una nueva etapa de desarrollo para el grupo basada en la excelencia operativa, la disciplina financiera y la creación de valor".
Nacho Moreno seguirá vinculado a Cox
Por su parte, Nacho Moreno mantendrá su vinculación con Cox como consejero dominical en el consejo de administración para liderar la orientación y estructuración de operaciones corporativas estratégicas y dirigirá el 'family office' del presidente del grupo, Enrique Riquelme, para impulsar nuevos proyectos e inversiones.
Asimismo, como parte de esta evolución en la estructura organizativa, José Olivé evoluciona en sus responsabilidades dentro del grupo y pasa a desempeñar el cargo de asesor del presidente, dejando la dirección general financiera, reportando directamente a Riquelme.
Desde sus nuevas responsabilidades, Olivé estará involucrado en el diseño y ejecución de operaciones corporativas estratégicas del grupo, aportando una visión transversal clave para el desarrollo del nuevo plan estratégico.
Esta reorganización directiva se produce tras un ejercicio 2026 marcado por avances relevantes en la ejecución de la estrategia y por hitos corporativos y financieros que han reforzado la posición de la compañía. Entre ellos destaca la adquisición de Iberdrola México, una operación que ha incrementado significativamente la escala, la recurrencia y la visibilidad del negocio.
Reorganización de la estructura
En paralelo a los cambios directivos, Cox reorganizará su estructura de negocio en torno a tres verticales diferenciadas: Cox México, Cox Latam y Service Co. La compañía indicó que este modelo permitirá adaptar la organización a la nueva dimensión del grupo, reforzar la gestión de sus activos y ampliar su capacidad de desarrollo y ejecución de proyectos, con una estructura más próxima a los mercados en los que opera.
Cox México concentrará la actividad del grupo en el país, convertido en su principal mercado estratégico tras la adquisición de Iberdrola México. Esta vertical gestionará los activos y negocios de generación y comercialización de energía, así como el desarrollo de nuevas oportunidades de inversión en infraestructuras energéticas e hídricas.
Por su parte, Cox Latam, con sede en Panamá, será la vertical encargada del desarrollo, inversión y gestión de infraestructuras críticas de agua y energía en el resto de América Latina. Desde esta estructura, la compañía impulsará nuevos proyectos concesionales y oportunidades de inversión a largo plazo, reforzando su presencia en mercados como Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y Centroamérica.
La tercera vertical será Service Co, con sede principal en Sevilla que concentrará las actividades de ingeniería, aprovisionamiento y construcción (EPC), así como la operación y mantenimiento (O&M) de infraestructuras.
Esta división continuará desarrollando proyectos tanto para el propio Grupo como para terceros, con el objetivo de ampliar su cartera de contratos, reforzar sus capacidades industriales y mejorar la eficiencia operativa.
España seguirá siendo la sede y el centro de dirección corporativa global de Cox, desde donde se continuará definiendo la estrategia del grupo, las políticas corporativas y los servicios centrales para el conjunto de la organización.
Riquelme valoró que Cox "ha cumplido antes de lo previsto la hoja de ruta que se había marcado y ha superado las expectativas de crecimiento para este ejercicio", lo que permite tener ahora una compañía "de una dimensión muy superior y la oportunidad de abrir una etapa aún más ambiciosa".
"Esta reorganización de nuestra estructura directiva y de negocio nos permite fortalecer el liderazgo del Grupo, adaptar la organización a su nueva realidad y sentar las bases de una propuesta estratégica enfocada en los mercados donde vemos mayores oportunidades de crecimiento, especialmente México y el resto de América Latina", dijo.
Así, la compañía impulsará en los próximos meses una nueva propuesta estratégica orientada a consolidar su crecimiento y concentrar sus capacidades en las geografías con mayor potencial de desarrollo.
Esta nueva hoja de ruta incorporará una política de rotación y desinversión de activos no estratégicos, incluyendo determinados activos en regiones como África, con el objetivo de optimizar la asignación de capital y destinar mayores recursos a las principales oportunidades de inversión en América Latina, manteniendo la disciplina financiera y la creación de valor a largo plazo para sus accionistas.