ELCHE. La firma Bioferric Ink ha dado durante este verano un nuevo paso en el escalado de sus sistemas para el tratamiento de aguas industriales. La startup, consede social en el Parque Científico y Empresarial de la UMH de Elche e instalaciones también en Alcoy, ha completado el montaje y puesta a punto de un módulo electroquímico de 1.000 litros y el equipo ya está tratando agua y servirá como base para llevar a escala semiindustrial distintos procesos en los que trabaja la compañía.
De este modo, el salto permite a Bioferric pasar de las pruebas de laboratorio y piloto a trabajar con un equipo de mayor capacidad mientras mantiene el desarrollo de distintas tecnologías. La empresa ha concentrado durante los últimos meses su trabajo en cuatro líneas, que pasan por electrocoagulación, Electro-Fenton, electrooxidación y adsorción sin generación de corrientes de rechazo. Bioferric ya ha validado a escala semiindustrial el proceso Electro-Fenton utilizando el mismo reactor con el que realiza electrocoagulación. Para pasar de un proceso al otro no necesita sustituir el reactor, sino modificar las condiciones de operación y los parámetros eléctricos.
De esta forma, el módulo que ya está montado puede utilizarse para distintos tratamientos en función del agua industrial sobre la que se trabaje y del contaminante que deba eliminarse. Es como un "uso de un mismo hardware para tecnologías y procesos distintos, con cambios en los consumibles y en las condiciones de funcionamiento". También suman la electrooxidación. Bioferric ya ha validado este proceso en laboratorio y su siguiente paso será trasladarlo a un piloto con una capacidad de 50 litros por hora. La previsión de la empresa es realizar este salto durante los próximos dos meses y, una vez completada esa fase, llevar también la electrooxidación a escala semiindustrial siguiendo el recorrido aplicado al resto de sus desarrollos.
La adsorción se acerca a los 1.000 litros por hora
El trabajo desarrollado este verano tiene además continuidad con una de las líneas sobre las que Bioferric venía trabajando desde comienzos de año. La compañía está terminando el escalado a 1.000 litros por hora de su tecnología de adsorción sin rechazos y prevé comenzar durante el próximo mes las pruebas de puesta a punto.

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A comienzos de año Bioferric había completado la validación de la tercera generación de su sistema de adsorción a escala piloto con un volumen de 50 litros. Las pruebas se centraron en aguas residuales industriales con presencia de materia orgánica disuelta. La tercera generación había permitido reducir aproximadamente diez veces la cantidad de adsorbente utilizada respecto a la segunda generación, según los datos de la propia compañía. Bioferric vinculaba esa reducción a un menor consumo de material y a la disminución del espacio necesario para el proceso.
Pruebas con aguas procedentes de dos industrias
Asimismo, Bioferric ha continuado realizando ensayos en laboratorio con aguas procedentes de procesos industriales. La empresa ha trabajado con dos aguas reales correspondientes a los sectores de la industria química y del tratamiento de superficies. En ambos casos ha utilizado el mismo núcleo de proceso, aunque con dos configuraciones distintas en función de las características del efluente y del objetivo que debía alcanzarse.
Los próximos meses servirán para unir las distintas piezas desarrolladas hasta ahora y Bioferric prevé llevar el proceso completo, formado por la parte electroquímica y la adsorción, a escala piloto utilizando las mismas aguas industriales que ya ha probado en laboratorio.