ALICANTE.- Lázaro Azorín, ex alcalde de El Pinós, decidió este martes hablar en primera persona en el Congreso de los Diputados. El parlamentario socialista por Alicante aprovechó el debate sobre la Ley de Familias para recordar su adolescencia y explicar lo que supuso descubrir que era homosexual en una época en la que, según relató, llegó a preguntarse por qué no podía «ser como los demás».
«A los 14, 15, 16 años no quería aceptar que era homosexual. No lo elegí. Tuve miedos, dudas y quise esconderme, a veces desaparecer», explicó desde la tribuna.
Su relato no quedó únicamente en una experiencia personal. Azorín lo utilizó para reivindicar la libertad sexual y defender que la homosexualidad no puede ser presentada como una anomalía que deba combatirse.
«La homosexualidad no es un caso ni una enfermedad. La homosexualidad no es una moda, es una realidad que forma parte de nuestra sociedad», afirmó. Y añadió, dirigiéndose a la bancada de Vox: «Yo no soy un problema y mi familia tampoco».
La intervención se produjo durante el debate de una proposición no de ley de Podemos relacionada con la Ley de Familias. En ese contexto, la diputada de Vox María de la Cabeza Ruiz había criticado la iniciativa y había sostenido que pretendía «abolir la familia tradicional».
Fue entonces cuando se produjo el momento que ha provocado la polémica. Según la portavoz socialista Montse Mínguez, desde la bancada de Vox se respondió al relato de Azorín con la frase «deberías haberlo hecho», en referencia a las palabras del diputado sobre su deseo adolescente de desaparecer.
El propio Azorín aseguró posteriormente que había escuchado el comentario y señaló directamente al diputado de Vox Joaquín Robles. Robles, sin embargo, negó haber pronunciado esa frase y aseguró que no había dicho «absolutamente nada» de lo que se le atribuía.
La polémica ha desplazado parte del foco del debate parlamentario sobre las familias hacia el enfrentamiento entre ambos grupos. Azorín ha defendido que su intervención pretendía precisamente hablar a quienes todavía sienten miedo o vergüenza por su orientación sexual. «Quiero vivir en un país donde nadie tenga que volver a sentir vergüenza, miedo o dolor por ser quien es», afirmó el diputado socialista al cerrar su intervención.
El episodio ha tenido además recorrido fuera del hemiciclo. Este miércoles Azorín volvió a referirse públicamente a lo ocurrido y criticó que Robles negara las palabras que, según su versión, había escuchado desde la tribuna.