PETRER. La transformación de locales comerciales en viviendas sigue ganando terreno en Petrer, aunque con mayores restricciones para evitar la proliferación de pisos de dimensiones reducidas. Más de 150 establecimientos se han convertido o están en proceso de convertirse en viviendas desde 2024, cuando el Ayuntamiento modificó su normativa urbanística para facilitar estos cambios de uso. Sin embargo, el endurecimiento de los requisitos ha provocado que casi el 35% de las solicitudes presentadas en lo que va de 2026 hayan sido rechazadas.
Así lo ha dado a conocer este martes el concejal de Urbanismo, David Morcillo, quien ha detallado que, hasta finales de septiembre, el Consistorio había recibido 83 solicitudes para transformar locales comerciales en viviendas, de las que 29 han sido denegadas. El principal motivo es la limitación aprobada por el Ayuntamiento para impedir la habilitación de viviendas con una superficie útil de 45 metros cuadrados o menos.
La conversión de bajos comerciales en viviendas comenzó a impulsarse en mayo de 2024, cuando el pleno municipal aprobó una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). El cambio permitió autorizar viviendas en plantas bajas de determinadas zonas del municipio donde anteriormente estaba prohibido este uso, especialmente en espacios catalogados como "ejes comerciales".
Con esta modificación, el Ayuntamiento pretendía facilitar la recuperación de locales comerciales en desuso y ampliar la oferta residencial del municipio, en un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda. Según los datos facilitados por Urbanismo, durante 2024 y 2025 se autorizaron 89 viviendas procedentes de la transformación de establecimientos comerciales en diferentes barrios de Petrer.
No obstante, la aplicación de esta medida también puso de manifiesto algunos problemas relacionados con las condiciones de habitabilidad de los nuevos inmuebles. Morcillo ha explicado que el Ayuntamiento detectó proyectos que planteaban viviendas excesivamente pequeñas o con deficiencias de ventilación e iluminación.
"Desde hace un año, viendo algunas transformaciones no aptas para vivir por tamaño, falta de ventilación, de iluminación, etc., se puso en marcha una regulación para asegurar que dichas viviendas cumplan algunos requisitos como, por ejemplo, una superficie mínima de 45 metros cuadrados", ha señalado el edil.
Un año de restricciones para los pisos de 45 metros cuadrados o menos
La respuesta municipal llegó el 27 de noviembre de 2025, cuando el pleno aprobó por unanimidad suspender durante un año la tramitación y concesión de licencias para transformar locales comerciales en viviendas cuando estas tengan 45 metros cuadrados útiles o menos.
La decisión buscaba evitar que la necesidad de incrementar la oferta residencial derivase en la creación de inmuebles que no reunieran unas condiciones adecuadas para sus futuros ocupantes.
Según Morcillo, el objetivo es garantizar que "la gente pueda vivir en condiciones dignas y que tampoco se pueda aprovechar esa falta de vivienda para intentar construir vivienda de cualquier modo y en cualquier sitio".
De esta manera, el Ayuntamiento mantiene su apuesta por la reconversión de establecimientos comerciales vacíos, pero condiciona las nuevas autorizaciones al cumplimiento de unos requisitos mínimos de habitabilidad.
El concejal también ha defendido el carácter pionero de esta regulación. "Hemos sido pioneros, somos de los pocos ayuntamientos que hemos puesto esta limitación", ha afirmado, al tiempo que ha asegurado que otros municipios, como Castellón, se han interesado por las medidas urbanísticas implantadas en Petrer.
La evolución de las solicitudes refleja así una doble realidad: por un lado, el interés por aprovechar bajos comerciales para ampliar el parque residencial y, por otro, la voluntad municipal de establecer límites a esta transformación para impedir la aparición de viviendas que no reúnan unas condiciones mínimas de habitabilidad.