NOVELDA. El Ayuntamiento de Novelda ha dado un nuevo paso para poner en funcionamiento la planta superior del renovado Mercado Municipal La Plaza, todavía pendiente de explotación tras la millonaria reforma del inmueble. El pleno celebrado este jueves ha aprobado inicialmente el estudio de viabilidad económico-financiera para sacar a licitación la gestión integral de esta superficie mediante una concesión demanial, una fórmula que permitirá entregar su explotación a una empresa privada durante un periodo inicialmente previsto de diez años. La propuesta ha salido adelante con los 13 votos favorables del PSOE, las seis abstenciones del PP y Vox y el voto en contra de Compromís.
El modelo planteado por el gobierno municipal contempla convertir la primera planta en un mercado gastronómico con capacidad para seis establecimientos de restauración, cuya actividad podrá ser gestionada directamente por la empresa adjudicataria o mediante la cesión de los espacios a distintos operadores hosteleros. De esta manera, el Ayuntamiento no licitará individualmente los locales, sino que confiará a un único concesionario la explotación del conjunto, incluida su organización y gestión.
Según las cifras expuestas durante el debate plenario, el estudio económico establece una inversión inicial aproximada de 308.000 euros, de los que unos 250.542 euros corresponderían al acondicionamiento de las instalaciones y otros 57.200 euros a mobiliario y maquinaria. A ello se sumaría un canon anual de 24.155 euros a favor del Ayuntamiento, mientras que los gastos de explotación se estiman en 66.269 euros anuales.
La superficie útil prevista para el proyecto alcanza los 741 metros cuadrados y las previsiones económicas calculan que la empresa concesionaria podría ingresar alrededor de 150.000 euros anuales mediante el alquiler de los seis espacios gastronómicos. El informe contempla un beneficio razonable del 9,3% para el operador, aunque sus resultados están condicionados al cumplimiento de las hipótesis de ocupación y actividad utilizadas.
Precisamente, uno de los aspectos que ha generado mayores dudas entre los grupos de la oposición es la viabilidad real del negocio. El estudio parte de una ocupación del 100% de los espacios, mientras que su análisis de sensibilidad sitúa el umbral de rentabilidad en una ocupación del 92,82%. Esto significa que el proyecto dispondría de un margen relativamente reducido ante una eventual falta de demanda.
La concejala responsable de Contratación, Ana Sabater, ha defendido que el objetivo es ofrecer una fórmula suficientemente atractiva para captar empresas interesadas en desarrollar un proyecto gastronómico en el mercado. Según ha explicado, el concesionario podrá optar por explotar directamente los establecimientos o actuar como gestor de los seis espacios, ofreciendo su utilización a otros negocios.
Sabater también ha insistido en que el riesgo económico de la explotación recaerá sobre la empresa adjudicataria y no sobre las arcas municipales. En cuanto a la duración de diez años recogida en el estudio, ha señalado que no se trata de un plazo inamovible, puesto que deberá guardar relación con la inversión finalmente comprometida y las posibilidades de amortización.
Un estudio que también contempla ampliar la restauración a la planta baja
Uno de los puntos más controvertidos del debate ha sido la existencia de una alternativa recogida en el propio estudio económico que plantea extender la actividad gastronómica a parte de la planta baja, actualmente destinada al mercado tradicional de alimentación.
Esta segunda hipótesis contempla la instalación de seis espacios de restauración adicionales en la planta inferior, hasta alcanzar un total de doce establecimientos gastronómicos entre ambas alturas. La actuación afectaría a una zona con 37 puestos y 20 casetas del mercado, con la posibilidad de reubicar a los comerciantes que actualmente desarrollan su actividad en los espacios afectados.
El documento estima para esta alternativa una inversión de acondicionamiento de unos 532.000 euros, a los que habría que añadir otros 114.000 euros para la reubicación de los puestos. Su planteamiento ha provocado las críticas de la oposición, especialmente de Compromís, que considera que supondría reducir considerablemente el espacio reservado al comercio tradicional.
La formación valencianista ha cuestionado que, después de una reforma millonaria y de las dificultades para adjudicar los puestos de la planta baja, el Ayuntamiento contemple una opción que implicaría transformar parte de las instalaciones recién renovadas. También ha criticado que el modelo elegido permita a una empresa privada ingresar unos 150.000 euros anuales por el alquiler de los espacios mientras que el consistorio percibiría poco más de 24.000 euros mediante el canon.
Compromís ha defendido que una gestión municipal directa podría facilitar condiciones económicas más accesibles para los restauradores y ha preguntado si el equipo de gobierno había informado a los comerciantes actuales de las diferentes posibilidades recogidas en el estudio.
No obstante, el alcalde ha rechazado tajantemente que el Ayuntamiento tenga intención de ampliar la restauración a la planta baja. Durante su intervención final, ha asegurado que las distintas alternativas aparecen en el documento por decisión de la empresa encargada de elaborarlo, pero que no representan necesariamente las actuaciones que pretende ejecutar el gobierno municipal.
“Única y exclusivamente va a ser la primera planta del mercado. Ni más ni menos”, ha afirmado el primer edil, que ha acusado a Compromís de atribuir al ejecutivo local decisiones que no ha adoptado.
Sabater, por su parte, ha reconocido que grandes grupos empresariales que se han interesado por el mercado han mostrado preferencia por explotar la totalidad del inmueble, incluyendo espacios vacantes de la planta baja. Sin embargo, ha asegurado que la actividad de los comerciantes tradicionales continuará en las condiciones actuales y que sus concesiones seguirán su tramitación ordinaria cuando llegue el momento de renovarlas.
La oposición cuestiona la planificación y las garantías económicas
Las críticas no se han limitado a la alternativa de ampliar la restauración. Los tres grupos de la oposición han coincidido en cuestionar que el estudio económico se haya presentado una vez finalizada la reforma del mercado y después de meses de preguntas sobre el futuro de la planta superior.
Desde el Partido Popular han reprochado al equipo de gobierno que no encargara este análisis antes de acometer la transformación del edificio. Su portavoz ha considerado que el documento evidencia una falta de planificación sobre el modelo comercial que debía implantarse en las instalaciones y ha cuestionado que las previsiones económicas sean realistas para un municipio de las características de Novelda.
Los populares también han insistido en que la prioridad municipal debería ser conseguir la plena ocupación de los puestos de alimentación de la planta baja y resolver las deficiencias que, según han denunciado, siguen trasladando comerciantes y usuarios, entre ellas problemas de accesibilidad, suciedad del pavimento y goteras.
Por su parte, Vox ha centrado buena parte de su intervención en las garantías económicas de la futura concesión. La formación ha advertido de que la viabilidad del proyecto depende de alcanzar unos niveles de ocupación muy elevados y ha reclamado conocer si existen operadores dispuestos a asumir las tarifas previstas.
También ha solicitado que los futuros pliegos establezcan mecanismos claros de supervisión municipal, obligaciones de mantenimiento y consecuencias ante posibles incumplimientos del concesionario. Vox ha planteado, además, que el Ayuntamiento valore la posibilidad de licitar directamente los seis espacios para evitar que el margen empresarial de un intermediario repercuta en los costes que deban asumir los pequeños restauradores.
En respuesta, Sabater ha asegurado que las garantías de funcionamiento, conservación y control municipal deberán quedar recogidas en los pliegos técnicos y administrativos de la futura licitación. Asimismo, ha defendido que el estudio constituye un trámite previo necesario para avanzar en la contratación y que las empresas interesadas podrán presentar diferentes propuestas de explotación dentro del modelo gastronómico planteado.
Un mes de exposición pública antes de continuar con la licitación
La aprobación plenaria no supone todavía la adjudicación de la planta superior ni la convocatoria definitiva del concurso. El acuerdo permite someter el estudio de viabilidad económico-financiera a información pública durante un mes, mediante su publicación en la sede electrónica municipal y en el perfil del contratante.
Una vez completado este trámite, el Ayuntamiento podrá continuar con la preparación del expediente y la elaboración de los pliegos que definirán las condiciones concretas de la concesión.
Durante la sesión también se ha aprobado una enmienda para corregir un error material en la documentación, que inicialmente hacía referencia a una concesión de servicios cuando la figura prevista es realmente una concesión demanial para la explotación del espacio municipal.
El acuerdo abre así una nueva fase para el Mercado Municipal La Plaza, cuya planta superior continúa sin actividad mientras el Ayuntamiento intenta completar el modelo comercial del edificio reformado. La futura licitación deberá determinar tanto las condiciones económicas definitivas como el alcance de las inversiones y las obligaciones del operador que asuma la gestión del espacio gastronómico.