NOVELDA. El Ayuntamiento de Novelda ha iniciado los trabajos de urgencia sobre los cinco ficus de grandes dimensiones de La Glorieta después de que en las últimas semanas se hayan registrado varios desprendimientos de ramas de gran tamaño. La intervención, impulsada por la Concejalía de Medio Ambiente, cuenta con un presupuesto de 7.260 euros y tiene como objetivo mejorar las condiciones de seguridad del arbolado y favorecer su conservación.
La actuación ha sido contratada por la vía de urgencia con la empresa especializada Podas Elche, que está ejecutando los trabajos con personal experto y medios técnicos específicos. Las labores contemplan la reducción de las copas mediante la selección de horquillas y la disminución general del volumen de los cinco ejemplares, así como la posterior recogida y retirada de los restos vegetales.
El concejal de Medio Ambiente, Rubén Millán, ha explicado que la búsqueda de una empresa especializada ha resultado compleja debido a que muchas compañías del sector tienen sus agendas completas durante varias semanas en esta época del año. Finalmente, el consistorio ha seleccionado una empresa con "amplia experiencia que podía ofrecer un menor plazo de ejecución, permitiendo iniciar los trabajos esta misma semana".
La previsión municipal es que la intervención concluya a finales de esta semana, aunque la complejidad de los trabajos podría obligar a prolongarlos hasta principios de la próxima. Mientras tanto, las zonas acotadas de La Glorieta permanecerán cerradas al tránsito de personas y, según ha señalado Millán, "se reabrirán una vez finalizada la actuación y garantizadas las condiciones de seguridad para el tránsito de personas".
Las consecuencias de la reforma de 2005
La intervención responde a los desprendimientos de ramas registrados durante las últimas semanas, que llevaron al Ayuntamiento a adoptar medidas preventivas y restringir el acceso a la zona afectada de La Glorieta.
Según ha explicado el consistorio, los cinco ficus presentan unas características estructurales condicionadas por la poda severa y el traslado a los que fueron sometidos durante la reforma de esta zona verde en 2005. Aquella actuación ha determinado que algunas de sus ramas presenten un anclaje más débil, una circunstancia que condiciona actualmente la estabilidad de los ejemplares.
No es la primera vez que el Ayuntamiento tiene que intervenir específicamente sobre estos árboles. De hecho, esta es la tercera actuación de estas características en los últimos cuatro años, después de los trabajos realizados en noviembre de 2022 y febrero de 2024, a los que se suman las labores habituales de mantenimiento que llevan a cabo las brigadas municipales.
Más allá de esta intervención de urgencia, los especialistas recomiendan realizar trabajos de formación anual y aplicar otras medidas complementarias que favorezcan el correcto desarrollo de los ficus y permitan minimizar las posibles incidencias en el futuro.