MONFORTE DEL CID. La Generalitat Valenciana ha otorgado la autorización administrativa previa y de construcción para la planta fotovoltaica PFV El Lobo-Jarandilla, un proyecto promovido por la mercantil Jarandilla Solar SL que se ubicará en el término municipal de Monforte del Cid y que contará con una potencia instalada de 30,9 megavatios. La resolución también declara la utilidad pública de su infraestructura de evacuación, lo que permite iniciar procedimientos de expropiación o servidumbre de paso sobre los terrenos afectados.
Según la resolución publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, la instalación generará electricidad mediante tecnología fotovoltaica y evacuará la energía producida a través de una línea hasta la subestación de Petrer de 66 kV, propiedad de i-DE Redes Eléctricas Inteligentes. La planta tendrá una potencia pico de 44,89 MW en módulos y una capacidad de acceso a la red de 40 MW.
El parque solar se instalará en varias parcelas del polígono 2 de Monforte del Cid, con una superficie vallada de más de 405.000 metros cuadrados, de los cuales cerca de 151.600 metros cuadrados estarán ocupados por los módulos fotovoltaicos. En total, el proyecto prevé la instalación de 52.752 paneles solares bifaciales de silicio monocristalino, fijados al terreno mediante estructuras hincadas directamente al suelo.
La infraestructura energética incluirá también centros de transformación y una red interna de interconexión subterránea que permitirá transportar la energía generada hasta la subestación proyectada y, desde allí, a la red de distribución.
Un expediente iniciado en 2019
La tramitación administrativa del proyecto se inició en diciembre de 2019, cuando la empresa promotora solicitó las autorizaciones necesarias para implantar la planta solar en suelo no urbanizable. El expediente ha pasado por diferentes fases de información pública, consultas a administraciones y subsanaciones técnicas, además de una evaluación ambiental simplificada.
Durante el procedimiento se presentaron varias alegaciones y se emitieron informes de diferentes organismos, entre ellos la Confederación Hidrográfica del Júcar, el Ministerio de Defensa o la Dirección General de Medio Natural. Algunos informes exigieron modificaciones del proyecto, como el soterramiento de parte de la línea de evacuación o medidas de integración paisajística.
El proyecto también encontró oposición institucional. El Ayuntamiento de Monforte del Cid emitió informes contrarios al considerar que la instalación afectaba a suelos de especial protección ecológica y a zonas con riesgos naturales o paisajísticos. Sin embargo, la Dirección General de Energía y Minas concluye que estas alegaciones no impiden la autorización, al existir informes sectoriales favorables de los órganos competentes en materia territorial y ambiental.
La resolución definitiva considera que el proyecto cumple los requisitos establecidos en la normativa energética y ambiental y que dispone de los permisos de acceso y conexión a la red eléctrica, por lo que autoriza su ejecución junto con el plan de desmantelamiento y restauración de los terrenos una vez finalice la vida útil de la instalación.