ELDA. El Consejo de Salud y la Mesa Intersectorial de Elda han dado un paso adelante en su apuesta por la participación ciudadana con la celebración de una reunión conjunta de trabajo en la que se ha ampliado la representación de ambos órganos mediante la incorporación de asociaciones vecinales, entidades sociales, colectivos educativos y comunitarios, así como profesionales sanitarios de los distintos centros de salud de la ciudad.
La reunión, celebrada esta semana, ha servido para fortalecer la coordinación entre los diferentes agentes implicados en la mejora de la salud y el bienestar de la población eldense. Según explicó la concejala de Salud, Elizabeth Belda, durante el encuentro se analizaron diversas necesidades y preocupaciones detectadas en la ciudad, compartiendo propuestas y experiencias desde distintos ámbitos con el objetivo de identificar retos y oportunidades de mejora.
Uno de los asuntos centrales de la sesión fue el desarrollo de un Proyecto de Salud Comunitaria, una iniciativa que busca fomentar hábitos saludables y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía a través de la participación activa de vecinos, entidades y profesionales. El proyecto contempla la identificación de las principales necesidades de salud del municipio, la puesta en marcha de acciones de prevención y promoción de la salud y el fortalecimiento de las redes comunitarias ya existentes.
Desde el Ayuntamiento consideran que la incorporación de nuevas entidades enriquecerá el proceso participativo al aportar diferentes perspectivas y favorecer una respuesta más ajustada a las necesidades reales de la población. En este sentido, tanto el Consejo de Salud como la Mesa Intersectorial destacaron la importancia de consolidar espacios de encuentro y colaboración, partiendo de la premisa de que la salud no depende únicamente de la atención sanitaria, sino también de factores sociales, educativos, comunitarios y ambientales.
Belda subrayó que esta reunión conjunta permite reforzar el compromiso de ambos órganos con un modelo de trabajo coordinado orientado a construir una ciudad "más saludable, inclusiva y participativa", situando a las personas en el centro de las políticas públicas y promoviendo la implicación de toda la comunidad en la mejora de su calidad de vida.