ELCHE. El Ayuntamiento de Elche, a través de la concejalía de Movilidad y en colaboración con la Policía Local, ha presentado nuevas medidas para reforzar el cumplimiento de la Ordenanza Municipal Reguladora del Uso de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), en vigor desde el 1 de enero de 2026.
Entre las principales novedades destaca la adquisición de dos velocímetros homologados que permitirán comprobar la velocidad real que pueden alcanzar los patinetes eléctricos. El comisario principal jefe de la Policía Local de Elche, César Zaragoza, ha agradecido al Ayuntamiento la dotación de estos equipos “imprescindibles para controlar uno de los principales riesgos asociados a estos dispositivos, como es la velocidad”. Según ha explicado, los aparatos están calibrados conforme a la normativa metrológica nacional y permitirán realizar controles exhaustivos.
Los vehículos de movilidad personal deben desarrollar por construcción una velocidad máxima de entre 6 y 25 km/h y entre 6 y 14 km/h en el caso de los modelos ligeros de más de 25 kilos, aplicándose un margen de corrección del 10%, lo que sitúa el límite en 27,5 km/h y 15,4 km/h respectivamente. Superar estas velocidades puede suponer una sanción.
El oficial José Sánchez ha detallado que los equipos adquiridos constan de rodillos de comprobación y una pantalla que genera un informe técnico con la velocidad máxima detectada y la trazabilidad del equipo homologado. “El dispositivo cuenta con certificado de calibración y garantiza que las mediciones se realizan conforme a la normativa vigente” ha explicado.
Por su parte, la portavoz de la Policía Local, María José Aranda, ha anunciado una campaña de concienciación en la que se habilitarán espacios públicos para que los usuarios puedan comprobar de forma voluntaria si su patinete cumple con la velocidad máxima permitida. “Queremos ofrecer tranquilidad a los usuarios y evitar riesgos derivados del exceso de velocidad. Nuestro objetivo es prevenir daños materiales y personales y fomentar un uso responsable”, ha indicado.
“Estamos atajando un problema que afecta directamente a la seguridad vial”, ha señalado el edil del área, Claudio Guilabert. “La esencia de esta ordenanza no es sancionar, sino hacer pedagogía y dotar de mayor seguridad al municipio. Por eso seguimos invirtiendo en medios y recursos para que la Policía Local pueda realizar su trabajo con todas las garantías”.
Claudio Guilabert, ha apuntado que desde la entrada en vigor de la ordenanza se han realizado un total de 400 intervenciones, de las que las Policía Local ha interpuesto 200 denuncias y ha recordado que la normativa establece a obligatoriedad de contar con seguro de responsabilidad civil, el uso de casco, la prohibición de circular por aceras, de llevar auriculares o de que viajen dos personas en un mismo patinete. Las zonas con mayor número de intervenciones hasta el momento han sido Carrús, Corazón de Jesús y Altabix.