ELCHE. La Coordinadora Feminista d’Elx ha convocado a la ciudadanía este domingo, 25 de enero, a una concentración para denunciar la persistencia de la violencia machista como una emergencia política y social, y para exigir a las administraciones públicas, y especialmente al Ayuntamiento de Elche, un compromiso firme, activo y coherente en la defensa de los derechos de las mujeres.
Durante el año 2025, al menos 46 mujeres fueron asesinadas por violencia de género en el Estado español, junto a tres menores. En lo que llevamos de 2026, cuando el año apenas ha comenzado, ya se han producido nuevos asesinatos. A estas cifras se suma que más de 100.000 mujeres viven bajo protección policial, una realidad que evidencia que las políticas públicas siguen siendo insuficientes cuando no se dotan de recursos, voluntad política y una clara orientación feminista.
La concentración tendrá lugar en la Plaça de Baix, a las 19 horas, como se viene realizando de forma periódica, con el objetivo de mantener la denuncia pública y recordar que la violencia machista no es un problema privado ni una cuestión secundaria, sino una consecuencia directa de la desigualdad estructural que todavía persiste en nuestra sociedad.
Desde la Coordinadora Feminista d’Elx advierten de que la violencia machista no se limita a los asesinatos, sino que se manifiesta también a través del control, el aislamiento, la humillación, el abuso económico, la violencia sexual, el acoso y las agresiones en entornos digitales. Todas estas formas de violencia forman parte de un mismo sistema de dominación que limita la libertad y la autonomía de las mujeres, también en el ámbito municipal.
La Coordinadora denuncia el contexto político actual, marcado por el avance de discursos negacionistas de la violencia machista y por la normalización de posiciones que cuestionan las políticas de igualdad.
“Negar la violencia machista, minimizar o relegarla en la agenda política, tiene consecuencias directas en la vida de las mujeres. Cada recorte, cada retroceso y cada silencio institucional aumenta la vulnerabilidad de quienes sufren violencia”, han señalado.
En este sentido, la Coordinadora Feminista d’Elx exige al Ayuntamiento de Elche que asuma su responsabilidad y sitúe la lucha contra la violencia machista como una prioridad política real. Entre sus reivindicaciones destacan:
-El refuerzo presupuestario de las políticas municipales de igualdad y prevención de la violencia de género.
-La recuperación y fortalecimiento de espacios municipales para las mujeres, como herramientas fundamentales de prevención, apoyo y empoderamiento.
-La reactivación efectiva de los órganos de participación, como el Consejo de la Mujer, garantizando su funcionamiento real y su capacidad de incidencia.
-La formación obligatoria en igualdad y violencia de género para el personal municipal y los cuerpos de seguridad locales.
-Una coordinación real con los recursos autonómicos, garantizando que la información y el acceso a los servicios llegue a todas las mujeres del municipio.
Desde la Coordinadora Feminista d’Elx se reivindica el papel fundamental de los ayuntamientos como primera puerta de entrada para muchas mujeres que sufren violencia.
“Sin una política municipal feminista, comprometida y dotada de recursos, no es posible garantizar una vida libre de violencia”, han afirmado.
La entidad ha subrayado también que la erradicación de la violencia machista requiere una implicación activa de toda la sociedad, y en especial de los hombres, a quienes interpela a asumir su responsabilidad en la prevención, a cuestionar el machismo cotidiano y a no mirar hacia otro lado.
La Coordinadora Feminista expresa su apoyo total a todas las mujeres que han denunciado abusos sexuales en distintos ámbitos —político, deportivo, artístico y otros espacios de interés público— y reconoce su valentía. Asimismo, exige a las diferentes administraciones públicas apoyo efectivo y protección para las víctimas, con el objetivo de erradicar cualquier espacio de impunidad.
Finalmente, la Coordinadora Feminista d’Elx ha reafirmado su compromiso político y social de seguir en las calles, denunciando cada asesinato y cada retroceso en derechos, defendiendo los avances conquistados gracias al feminismo y exigiendo políticas públicas valientes que pongan la vida y la seguridad de las mujeres en el centro.