ELCHE. El nuevo contrato de limpieza de Parques y Jardines que ha empezado este miércoles a cargo de la murciana STV Gestión supondrá un coste para las arcas públicas de 5,5 millones de euros anuales. Aproximadamente, tras la adjudicación, serán unos 18,5 millones de euros durante los tres primeros años y un valor total de 30,34 millones si se amplía hasta los cinco que permite el pliego con las dos prórrogas. Un aumento relevante en el presupuesto municipal, aunque no desorbitado, teniendo en cuenta que los ingresos municipales son cada vez mayores, y sobre todo, que el Consistorio cuenta ahora con la ventaja de que se ha flexibilizado el uso de los remanentes, algo que ha estado haciendo durante la legislatura, solo que ahora avalado por el Gobierno central vía decreto.
Se trata de un contrato que se sumará en el futuro a uno de los grandes retos, que será el megacontrato para la nueva concesión de transporte público, que en este caso deberá unificar tanto el servicio en casco urbano como en las pedanías, lo que implicará un coste importante, como lo fue en su día la entrada en servicio de la actual contrata de basuras. Que ya de por sí va aumentando cada año su coste por aspectos como la implantación del contenedor marrón.
Aunque el Consistorio, y las administraciones locales en general ya cubren normalmente contratos deficitarios, y en ello incidía este miércoles el alcalde Pablo Ruz, porque se cubren con otros ingresos, en el caso de la contrata de limpieza la aplicación del tasazo supone un incremento de nueve millones de euros semestrales en los ingresos, precisamente por normativa europea para no seguir alimentando el déficit de los ayuntamientos. Ahora bien, aunque incrementos como este y el del servicio de ayuda a domicilio (SAD) no supongan mucho, varios cientos de miles de euros, otra cuestión supondrá el mencionado servicios de transporte público.
Acumulación de grandes contratos
Sumado a nuevos costes que no estaban, como esta externalización, podrían darse el caso de generar cierta tensión en las arcas por el aumento anual del gasto público. Sin embargo, el regidor, preguntado sobre la cuestión, niega categóricamente que vaya a pasar. Por una parte, porque los ingresos anuales del Ayuntamiento suelen incrementarse año a año ya que la ciudad está creciendo. Algo que Ruz atribuye a "la gestión municipal y el dinamismo de la ciudad", recordando que el presupuesto consolidado (incluyendo Pimesa, Mevesa y Espais Verds) asciende a 350 millones de euros. Aunque el coste de estos contratos sale directamente de la casa consistorial, de 294 millones en 2026, y de su Capítulo 2 de gasto corriente.
Aunque es un presupuesto de envergadura para el funcionamiento de la ciudad, servicios públicos y la nómina municipal (Capítulo 1 y el más caro), este siempre se va ajustando, dejando una parte para las inversiones; los proyectos. Lo que podría quitar margen de maniobra en el futuro con la entrada de esos nuevos contratos públicos. Sin embargo, aunque como ya se ha venido contando el bipartito de PP y Vox ha optado por exprimir al máximo las cuentas municipales con distintas fórmulas y aumentos de esfuerzos en la plantilla, cuenta con dos 'comodines' que le permiten asumir, por ahora, este y futuros costes.
Remanente y liquidaciones del Estado
Y a ello aludía el alcalde. Uno es el remanente, que tras las denuncias socialistas por un supuesto uso incorrecto al destinarlo a inversiones, Antifraude confirmó que no hay nada anómalo en su uso. Hasta ahora se ha destinado a inversiones, algo que ha corroborado además el decreto del Gobierno para flexibilizar el gasto a las administraciones locales, y a gasto corriente, como ha hecho en diferentes modificaciones presupuestarias en el tiempo.
Ruz reconoce que con el decreto que permite la "liberación de remanentes", irán "más desahogados", a lo que añade que este año prevén acabar en estabilidad contable y presupuestaria, como exige el Plan Económico Financiero (PEF), un plan de ajuste que se tuvo que aprobar por haber hecho un uso exacerbado del gasto municipal. Así, el Ayuntamiento suele contar con una media de unos 30 millones de euros o más de las liquidaciones del presupuesto, lo que podría asumir en el futuro parte de estos contratos de gran envergadura. Eso sí, quedará por ver si deja más o menos margen para destinarlo a inversiones.
Por otra parte, el segundo comodín es que las aportaciones del Estado estos años han sido de varios millones de euros, cada vez más, en materia de devolución proporcional del Gobierno a los Ayuntamientos por el IVA y otros impuestos. "Esto no nos lo liquida el Estado porque sí", señala Ruz, "sino que es lo que nos toca por lo que consume Elche", incidiendo en ese dinamismo que vive la ciudad a nivel económico. Además, añadía de nuevo, incidiendo en que el Consistorio "no ha tenido ningún problema de tipo económico ni lo hay en materia de ingresos".
Si bien es cierto que se ha ido cerrando cada año con normalidad, salvo el año del plan de ajuste, en 2024, sí se han ido aplazando algunas cuestiones como pluses que se debían a la plantilla y otras inversiones debido al nivel de gasto anual que lleva el Ejecutivo con servicios, contratas y horas extra. Esta externalización y las que vendrán a corto y medio plazo como la del bus podría aumentar esa tensión económica en el próximo año o siguiente, pero el regidor afirma que no habrá problema por el volumen presupuestario cada vez mayor, y sobre todo esas dos cuestiones que le permiten una gestión más desahogada. Y por ahora, por tanto, apostar por estos nuevos contratos que en otro contexto sí podrían tensionar las arcas.
Quejas por la externalización aludiendo al coste
Precisamente, el pasado año, cuando se activó el procedimiento para contratar el servicio, la Sección Sindical de Comisiones Obreras advertía a su juicio que la externalización del servicio, encarecerá el gasto municipal y precarizará el empleo. Consideraban que "se trata de una decisión política que hipoteca el futuro del municipio, incrementa innecesariamente el gasto y atenta contra los servicios públicos en general". Y agregaban en su comunicado que el Ayuntamiento ha "estrangulado" la plantilla de Parques y Jardines y que trabajan en condiciones "precarias" desde hace años. Algo que concuerda en este caso con lo que reconocía Ruz de abandono en estos años, incluyendo la actual legislatura, pero también anteriores, de parques, jardines y huertos en barrios.
El sindicato aseguraba que la experiencia en ayuntamientos de toda España "demuestra que la privatización de servicios municipales termina generando sobrecostes entre un 15% y un 25% respecto a la gestión directa". Advierten que las empresas privadas trasladan a los contratos márgenes de beneficio empresarial que oscilan entre el 5% y el 15% y que repercuten sus gastos generales de estructura y administración (sedes, directivos, asesorías, etc.) en la factura final.
Por ahora, en cualquier caso, empieza un proyecto ambicioso que supondrá un mayor coste, a cambio a priori de un servicio que se notará de forma integral para mejor, quedando la duda en unos años de qué repercusión económica podría tener.