ELCHE. El Hospital General sigue inmerso en la proyección de distintas actuaciones de calado fruto de sus necesidades, unas por problemas administrativos y económicos, como el caso de una ampliación de los quirófanos más funcional y menos emblemática; por otra, por la propia edad de un inmueble que ya tiene medio siglo de vida. En este caso es donde se enmarca la reforma integral de un área tan sensible como los paritorios. La Conselleria de Sanitat ha activado el procedimiento para una intervención que se considera "imprescindible" por la dirección del centro, ya que urge actualizar un área crítica que presenta una "obsolescencia funcional, técnica y estética significativa, ya que su última gran intervención se remonta a hace más de dos décadas". Una situación, en resumidas cuentas, muy similar a la que se vive con los quirófanos, faltos de renovación y que ya se quedan cortos para las necesidades y población atendida. De hecho, también se plantea construir una unidad de hospitalización en la planta baja por la presión asistencial.
Una necesidad urgente de modernización
El paso del tiempo ha dificultado que las instalaciones actuales se adecuen a las nuevas técnicas asistenciales y a los estándares contemporáneos de atención al parto. Según la memoria justificativa del proyecto, los espacios actuales no cumplen con los criterios de confort, intimidad y bienestar que demandan las familias hoy en día. Así pues, el objetivo principal es la humanización del entorno, creando espacios más "amables, acogedores y funcionales" tanto para las madres y padres como para los recién nacidos, garantizando siempre un entorno seguro y acorde con la normativa sanitaria vigente.
Así, se prevé destinar un precio máximo de más de 2,6 millones de euros. Además, la reforma no se limitará a la estética, sino que incluirá una renovación profunda de los acabados, para ofrecer una alta durabilidad e higeiene; renovación eléctrica, climatización, fontanería, etc; y gases medicinales, una red esencial para la seguridad del paciente que requiere habilitaciones industriales específicas.
Con todo, el reto será compaginar la obra con un paritorio en funcionamiento las 24 horas. Se exigen medidas concretas de reducción de impacto acústico y dispersión de partículas en zonas clínicas, y siempre con la intervención bajo la coordinación y supervisión del hospital, amoldándose a necesidades de la parte asistencial. El plazo de actuación es de seis meses.
Problemáticas previsibles
En este sentido, la administración reconoce que, al tratarse de una reforma en un edificio antiguo y en uso, pueden aparecer elementos constructivos o instalaciones ocultas que no han podido detectarse en los estudios previos al no poder realizar catas invasivas. Por ello, el contrato prevé una posible modificación de hasta el 20% del presupuesto para cubrir imprevistos técnicos que garanticen la unidad funcional del proyecto.
Presión asistencial: unidad de hospitalización en planta baja y nuevas camas
Por otra parte, aunque ahora con menor coste porque se busca la dirección de obras, la conselleria también impulsa una actuación no menos relevante: la implantación de unidades de hospitalización en la planta baja fruto de la presión asistencial. Según el expediente, el hospital presenta una alta demanda asistencial que ha incrementado la presión sobre las unidades de hospitalización existentes, generando situaciones de saturación que afectan tanto a la calidad asistencial como a la eficiencia del centro.
En la planta baja del edificio principal hay disponibilidad de espacios actualmente libres y adecuados para albergar una nueva unidad de hospitalización. Además, "la creación de nuevas camas hospitalarias en esta zona está contemplada dentro del Plan Director del hospital, lo que respalda la necesidad estratégica y planificada de esta actuación". Se prevén 134.000 euros para el diseño de la obra, que durará 15 meses.
Se entiende que la decisión permitirá incrementar la capacidad de hospitalización del centro, optimizando el uso de los espacios existentes y garantizando unas condiciones adecuadas de seguridad y calidad asistencial. Serán habitaciones dobles, con capacidad para dos camas hospitalarias, con espacio suficiente para la atención simultánea de ambos pacientes y la circulación de camas y personal.