ELCHE. El Consejo Agrario Local de Elche, celebrado el pasado lunes, ha avalado el inicio del proceso de elaboración de la futura Ordenanza del Medio Rural del municipio, una iniciativa que señalan, "nace con un amplio consenso y una elevada participación por parte de los representantes del sector agrario".
Durante la sesión, los distintos representantes y asistentes han mostrado su satisfacción por el impulso de esta ordenanza, destacando especialmente el enfoque participativo del proceso y la voluntad del Ayuntamiento de construir un texto consensuado, técnico y pensado desde la práctica agraria.
El presidente del Consejo Agrario Local y concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román ha señalado que “esta ordenanza nace para dar respuestas claras a problemas reales del campo ilicitano, con el objetivo de prevenir riesgos, evitar conflictos y proteger el suelo agrícola sin imponer modelos productivos ni penalizar situaciones derivadas de la falta de recursos hídricos”.
En la reunión se expusieron los seis grandes ejes sobre los que se articulará la futura ordenanza, entre los que se incluyen la prevención de incendios y escorrentías, la diferenciación entre abandono y falta de recursos hídricos, la convivencia en los caminos rurales, la protección de las infraestructuras de riego, la prevención de vertidos y un régimen sancionador proporcionado, concebido como último recurso.
El Consejo acordó abrir un periodo de trabajo de un mes para seguir recabando propuestas y sugerencias que permitan elaborar un primer borrador del texto. Una vez redactado, este será presentado de nuevo al Consejo Agrario Local para su análisis previo antes de continuar con su tramitación administrativa, que incluirá su paso por la Junta de Gobierno Local, el Pleno y el correspondiente periodo de alegaciones públicas.
La futura Ordenanza del Medio Rural se enmarca dentro del Plan Dinamiza del Camp d’Elx, la estrategia municipal para la modernización y el desarrollo del campo ilicitano. Durante la sesión, varias organizaciones del sector coincidieron en señalar que esta iniciativa responde a una demanda histórica, esperada desde hace más de 15 años, y valoraron el momento elegido como clave para el futuro de la agricultura local.
“El compromiso es claro: escuchar, ordenar y hacer una norma que funcione. El campo necesita reglas claras, no más incertidumbre”, ha conluido José Antonio Román.