ELCHE.- La Universidad CEU Cardenal Herrera abrirá en septiembre de 2026 el Grado en Medicina en su campus de Elche. La Generalitat Valenciana ha autorizado la puesta en marcha, para el curso académico 2026-2027, de un nuevo grupo de esta titulación mediante una modificación de la memoria del grado que la CEU UCH ya imparte en sus campus de Valencia y Castellón. La primera promoción estará integrada por un máximo de 55 estudiantes, que cursarán las asignaturas iniciales en las sedes universitarias de Capitolio y Reyes Católicos, según ha anunciado la institución a través de un comunicado. De esta manera, la oferta del CEU en Elche se suma a la que ofrece la UMH en Sant Joan d'Alacant y la UA, en su campus de Sant Vicent del Raspeig.
Según el CEU, la implantación en Elche no supone la creación de un título oficial diferente, sino la ampliación a una nueva sede del Grado en Medicina ya autorizado. Por tanto, mantendrá la duración, la estructura académica y los objetivos formativos de la titulación: seis cursos y 360 créditos ECTS, con una progresión desde las ciencias básicas hasta las materias clínicas, la formación práctica y las competencias necesarias para el posterior acceso a la formación sanitaria especializada.
Con esta autorización, el grado pasará a estar presente en los tres campus de la Universidad CEU Cardenal Herrera en la Comunidad Valenciana. La experiencia acumulada en Valencia y Castellón servirá de referencia para organizar su implantación progresiva en Elche, tanto en la planificación académica como en el desarrollo de laboratorios, simulación clínica, investigación y colaboración con profesionales e instituciones sanitarias.
Para el rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Higinio Marín, la apertura del grado representa un nuevo paso en la evolución del campus ilicitano. “La puesta en marcha de Medicina constituye un hito de madurez académica y científica para nuestro campus y para un proyecto universitario que lleva más de treinta años creciendo junto a Elche. No se trata únicamente de incorporar una titulación, sino de ampliar nuestra capacidad para formar profesionales sanitarios y contribuir, desde la docencia y la investigación, a las necesidades de la sociedad”, afirma.
Medicina se incorpora al área de Salud de Elche
La nueva titulación amplía el proyecto académico de Ciencias de la Salud desarrollado en el campus de Elche, donde actualmente se imparten los grados de Enfermería, Fisioterapia, Odontología y Psicología. Su incorporación permitirá reforzar las relaciones docentes entre áreas que comparten conocimientos científicos, clínicos y asistenciales, además de impulsar actividades vinculadas a la investigación, la prevención, la promoción de la salud y el trabajo coordinado entre profesionales.
Según el vicerrector del campus de Elche, Álvaro Antón, la apertura responde a un crecimiento planificado de la oferta sanitaria y de los recursos necesarios para impartirla. Antón considera que el grado permitirá consolidar el área de Salud del campus y generar nuevas posibilidades de colaboración entre titulaciones, especialmente en ámbitos como la simulación clínica, la atención al paciente y el trabajo interdisciplinar.
El vicerrector destaca también que Medicina se incorpora a un campus que mantiene relaciones con hospitales, centros de salud, clínicas y otras entidades sanitarias de la provincia de Alicante. Estas colaboraciones han permitido desarrollar actividades académicas, prácticas, proyectos de investigación y acciones de educación para la salud con la participación de profesorado y alumnado de las distintas titulaciones.
La dirección académica del grado en Elche contará con Manuel Sureda González como vicedecano. Licenciado y doctor en Medicina por la Universidad de Navarra y especializado en Oncología Médica, Sureda ha desarrollado su trayectoria en los ámbitos asistencial, docente e investigador y ha participado en la introducción en España de técnicas avanzadas relacionadas con la inmunooncología. Entre sus funciones estará coordinar la implantación progresiva de los cursos, el profesorado y los recursos clínicos de la titulación.
Un primer grupo limitado a 55 estudiantes
Según ha detallado el CEU, la primera promoción contará con 55 plazas, una dimensión que permitirá organizar la docencia en grupos reducidos y facilitar el seguimiento académico desde el comienzo del grado. Este modelo se aplicará especialmente en las materias científicas, los seminarios, las prácticas de laboratorio y las actividades de simulación, en las que la participación y el contacto directo con el profesorado forman parte del proceso de aprendizaje.
Según ha explicado la institución, el acompañamiento del estudiante se desarrollará mediante tutorías, seguimiento de su evolución académica y orientación a lo largo de los seis cursos. La limitación del número de alumnos pretende facilitar la resolución de dudas, la participación en clase y la adquisición progresiva de las competencias que exige una titulación con una elevada carga científica y práctica.
Higinio Marín relaciona este modelo con una concepción de la exigencia académica que debe ir acompañada de apoyo al alumnado. “La formación médica requiere exigencia, estudio y contacto permanente con la práctica, pero también un acompañamiento cercano del estudiante. El grupo de 55 alumnos nos permitirá combinar ambos principios: pedirles el máximo y proporcionarles las condiciones necesarias para que puedan avanzar, aprender y asumir progresivamente la responsabilidad que exige esta profesión”, señala.
Durante el primer curso, las clases se desarrollarán en las sedes de Capitolio y Reyes Católicos, integradas en el campus urbano que la Universidad mantiene en el centro de Elche. Ambos edificios acogen actualmente docencia, laboratorios y espacios vinculados a las titulaciones sanitarias y concentrarán las materias básicas y las primeras actividades prácticas de la nueva promoción.
Un Centro Avanzado de Simulación
Otra de las novedades que ha avanzado el CEU en Elche es la implantación de Medicina irá acompañada de la creación de un Centro Avanzado de Simulación en el campus ilicitano. Este recurso permitirá recrear situaciones clínicas en entornos controlados para que los estudiantes puedan entrenar procedimientos, comunicación con pacientes y familiares, razonamiento clínico, toma de decisiones y trabajo en equipo antes de trasladar esas competencias a la práctica asistencial.
La simulación se incorporará de forma progresiva a la formación y permitirá plantear casos con diferentes niveles de complejidad. Después de cada ejercicio, los alumnos podrán revisar sus decisiones, detectar errores y analizar junto al profesorado el procedimiento seguido. Este proceso de evaluación posterior permitirá relacionar la experiencia simulada con situaciones clínicas que el alumnado encontrará en fases más avanzadas del grado.
El nuevo centro podrá acoger también actividades conjuntas con estudiantes de Enfermería, Fisioterapia y Odontología. De esta forma, los alumnos se aproximarán desde los primeros cursos a una realidad habitual de la atención sanitaria: la coordinación entre profesionales con competencias diferentes que deben compartir información, tomar decisiones y atender de manera conjunta las necesidades de los pacientes.
Ciencias médicas y formación humanística
El plan de estudios combinará las materias científicas y clínicas con asignaturas de Antropología, Doctrina Social de la Iglesia e Historia. La inclusión de estos contenidos responde a una concepción de la Medicina que no se limita al conocimiento técnico de las enfermedades, los diagnósticos y los tratamientos, sino que considera también las dimensiones personales, sociales y éticas de la atención sanitaria.
En este sentido, el alumnado deberá aprender a interpretar las circunstancias de cada paciente, comunicarse con las familias y afrontar decisiones en las que intervienen factores médicos, culturales, sociales y morales. También estudiará cómo han evolucionado la enfermedad, la asistencia sanitaria y la relación entre el médico y el paciente, cuestiones que condicionan la práctica profesional.
“Formar médicos no consiste solo en transmitir conocimientos científicos y clínicos”, sostiene Higinio Marín. Para el rector, la Universidad debe preparar profesionales “capaces de comprender a la persona que hay detrás de cada enfermedad, de afrontar las implicaciones éticas de sus decisiones y de ejercer la Medicina desde el conocimiento, la responsabilidad y el cuidado de los demás”.
El grado incorporará, además, formación en investigación, análisis crítico de la información científica, prevención y promoción de la salud. A lo largo de los seis cursos, los estudiantes avanzarán desde el conocimiento de la estructura y el funcionamiento del cuerpo humano hacia el estudio de los procesos patológicos, el diagnóstico, el tratamiento y la atención integral al paciente.
Docentes con trayectoria internacional
Al claustro encargado de impartir el primer curso se incorporarán profesores con experiencia académica, investigadora, clínica y empresarial desarrollada en instituciones internacionales. Entre sus trayectorias se encuentran etapas vinculadas a la Universidad de Oxford, en Reino Unido, y a la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, según ha informado la entidad universitaria.
El equipo docente contará también con profesionales que han desarrollado parte de su actividad en el Hospital Mount Sinai y en la compañía farmacéutica Pfizer, ambas en Nueva York. A ellos se sumará un catedrático de Salud Pública que dirige actualmente distintos proyectos de investigación.
La incorporación de estos perfiles permitirá trasladar a las materias iniciales perspectivas procedentes de la investigación biomédica, la práctica hospitalaria, la salud pública y el sector farmacéutico. Estos docentes se integrarán en un claustro que se ampliará conforme avance la implantación de los seis cursos, con médicos, investigadores y especialistas de las diferentes áreas clínicas.