ELCHE.- Durante casi una década, el antiguo edificio de Correos de Elche ha sido escenario de anuncios, proyectos y cambios de rumbo. El inmueble, situado en el Paseo de la Joventut, estaba llamado a convertirse en uno de los nuevos espacios de referencia para la innovación y la transformación del tejido productivo ilicitano. Sin embargo, ninguna de las grandes iniciativas planteadas hasta ahora ha terminado de hacerse realidad. Este viernes, la Generalitat ha anunciado que se lo cede al Ayuntamiento de Elche para instalaciones municipales.
La historia comenzó con una primera idea vinculada al emprendimiento y el coworking. El Ayuntamiento de Elche llegó a plantear la recuperación del edificio como un espacio destinado a empresas, emprendedores y nuevos proyectos. Era una primera aproximación a la reutilización de un inmueble céntrico y de carácter estratégico.
Pero el proyecto dio un giro con la entrada de Ximo Puig en la Generalitat Valenciana. En 2018 se anunció la adquisición del edificio y una inversión que podía alcanzar los ocho millones de euros para transformarlo en un Centro de Diseño y Moda del Calzado. La propuesta pretendía aprovechar la estrecha relación de Elche con la industria zapatera y convertir el inmueble en un espacio dedicado al diseño y a la innovación.
La iniciativa, sin embargo, tampoco llegó a materializarse en los términos inicialmente anunciados.
Con el paso del tiempo, el concepto volvió a cambiar. El antiguo Correos pasó a formar parte de los planes para crear un Centro de Innovación Económica, concebido como un punto de conexión entre la investigación, la tecnología y las empresas. La Generalitat y el Ayuntamiento comenzaron a trabajar en una nueva definición de los usos y contenidos que debía albergar el inmueble.
Y de ahí surgió el proyecto más ambicioso: la Learning Factory.
La propuesta pretendía convertir el edificio en un centro de formación tecnológica avanzada, capaz de reproducir entornos industriales reales y preparar a trabajadores, estudiantes y profesionales para la incorporación de nuevas tecnologías a las empresas. La iniciativa encajaba especialmente con la apuesta de Elche por la modernización de su industria y con la necesidad de adaptar la formación a la transformación digital.
El proyecto llegó a avanzar sobre el papel. Se adjudicó el diseño y la conceptualización de la Learning Factory y se manejaron inversiones de varios millones de euros. En 2023, además, el Ayuntamiento aprobó una modificación urbanística para adaptar el uso del inmueble a las necesidades educativas, culturales y de investigación que requería el proyecto.
Pero tampoco esta vez el proyecto acabó ocupando el edificio de Correos.
La Learning Factory terminó trasladándose a las instalaciones de INESCOP, en el polígono de Carrús, dejando nuevamente el inmueble del Paseo de la Joventut sin el uso para el que se había proyectado.
Y así se llega a 2026. La Generalitat ha cedido finalmente el edificio al Ayuntamiento de Elche. El inmueble, con sus cinco plantas, vuelve a estar en manos municipales y el gobierno local estudia ahora aprovecharlo para concentrar oficinas y servicios municipales que actualmente ocupan espacios alquilados.
El destino definitivo está todavía por concretar. Lo que sí ha quedado atrás es aquella sucesión de grandes proyectos que, durante años, presentaron el antiguo Correos como una pieza fundamental para la innovación, el diseño, la formación y la transformación económica de Elche.
El recorrido resulta, cuando menos, significativo. Un mismo edificio ha pasado por conceptos tan diferentes como coworking, diseño del calzado, innovación económica y formación tecnológica, antes de terminar planteándose como espacio administrativo.
La cuestión ahora es si el antiguo Correos encontrará por fin un uso estable o si el edificio volverá a convertirse en el escenario de un nuevo proyecto.
Después de casi una década de anuncios, cambios de planes y proyectos sobre el papel, la próxima decisión será probablemente la más importante: qué quiere hacer realmente Elche con uno de sus edificios públicos más céntricos y qué proyecto está dispuesto a mantener a largo plazo.