ALICANTE. Investigadores del Departamento de Tecnología Informática y Computación de la Universidad de Alicante (UA) han desarrollado un sistema de cultivo inteligente que permite monitorizar y controlar las condiciones en las que crecen las plantas mediante sensores, dispositivos conectados e inteligencia artificial.
La tecnología, protegida mediante una solicitud de patente, integra una estructura multicapa con sustrato, aireada, un repositorio con agua que aprovecha las ventajas de un método hidropónico y un soporte de crecimiento con sustrato. “Este diseño híbrido, probado en instalaciones autorizadas de cultivo de cannabis medicinal, ha logrado unos rendimientos de producción superiores al 30 % en relación a los métodos industriales actuales”, explica el investigador de la UA Francisco Javier Ferrández.
Una de las principales características del sistema es su diseño dividido en tres capas con una red de dispositivos y sensores para intercambiar información y tomar decisiones basadas en datos. La zona inferior incorpora un depósito de agua en el que se controlan parámetros como el pH, la temperatura y la conductividad eléctrica. La capa intermedia con grava favorece la aireación y el drenaje, mientras que la superior alberga el sustrato en el que se desarrolla la planta.
“Al tratarse de un modelo multicapa, la zona intermedia hace el efecto de un colchón de aire con un material inerte que oxigena raíces, drena y amortigua variaciones de humedad y temperatura”, describe Ferrández. Así, esta configuración permite una separación funcional controlada entre el almacenamiento de agua, el medio de soporte radicular y el sustrato de crecimiento, optimizando la gestión hídrica y la aireación de las raíces.
Sobre la gestión del riego, añade el investigador, “la tecnología diseñada ha alcanzado hasta un 40 % de ahorro en el consumo de agua respecto a los sistemas convencionales de automatización, ya que dispone de un desagüe calibrado y de un controlador autónomo que evita el encharcamiento”.
“El resultado es una invención que controla todos los parámetros en tiempo real, aprende, predice y actúa de forma autónoma. Con todo ello, conseguimos mejorar el desarrollo radicular dándole a la planta la luz, el agua y los nutrientes que precisa, al tiempo que se simplifican las tareas de supervisión y mantenimiento del agricultor o productor”, detalla el investigador de la UA.
Aplicaciones en agricultura de precisión y horticultura
Entre las posibles aplicaciones de la tecnología diseñada por la UA figuran los invernaderos, semilleros y viveros forestales, floricultura y la producción ornamental, así como para la horticultura alimentaria.
El control individualizado de las condiciones de cultivo también resulta útil para la investigación y ensayos agronómicos y para sectores dedicados a plantas medicinales y aromáticas, ya que facilita la recopilación sistemática de datos durante las distintas fases de crecimiento.
“Este avance es fruto de la sinergia entre la ciencia agrícola y la aplicación de tecnologías habilitadoras como la Inteligencia Artificial (IA) y el Internet de las Cosas (IoT), marcando un hito en la digitalización del sector agrario”, destaca el investigador de la UA.
La UA cuenta con un prototipo funcional en formato de maceta que ha sido evaluado en condiciones reales de cultivo. El Servicio de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de Alicante busca empresas interesadas en adquirir una licencia para explotarla comercialmente y facilitar su aplicación en el sector agrícola.