Las carencias del CD Eldense vuelven a salir a relucir tras semanas ocultas tras los triunfos

Deportes

El CD Eldense cierra la jornada 12 en decimoquinta posición, con 14 puntos y a cuatro del descenso, tras perder ante el Granada. Calleja defiende el juego azulgrana, pero admite errores infantiles y falta de contundencia que amenazan con complicar la permanencia

  • Calleja este domingo
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ALICANTE. Del fútbol que enamora al que desespera hay menos distancia de la que parece. El CD Eldense ha pasado en apenas dos jornadas de encadenar tres victorias consecutivas en LaLiga Hypermotion a enlazar dos derrotas, la última el pasado domingo ante un Granada CF (0-2) que no necesitó firmar una actuación extraordinaria para llevarse los tres puntos del Nuevo Pepico Amat. El equipo de Javi Calleja volvió a mostrar carencias que habían quedado disimuladas por los buenos resultados de octubre y que ahora amenazan con convertir en un espejismo aquella prometedora serie de triunfos.

El técnico madrileño defendía tras el encuentro que su equipo había hecho "muchas cosas bien" y que practicaba "muy buen fútbol", una valoración que compartía su homólogo en el banquillo rojiblanco, José Rojo 'Pacheta', quien no escatimó elogios hacia los azulgranas. Sin embargo, la realidad del marcador, la superioridad exhibida por el Granada durante buena parte del choque y, especialmente, la facilidad con la que los visitantes encontraron situaciones de peligro invitan a matizar ese optimismo. Y es que una cosa es tener una propuesta reconocible con el balón y otra bien distinta convertirla en un fútbol competitivo durante los 90 minutos.

El Eldense ha cerrado la duodécima jornada como decimoquinto clasificado con 14 puntos, cuatro por encima del Cádiz CF, que marca la zona de descenso a Primera Federación. Un colchón que, eso sí, se reduciría a tres puntos si se confirma el empate a dos con el que fue suspendido el lunes el encuentro entre el CD Tenerife y el FC Andorra, pues los tricolores alcanzarían los 11 puntos y pasarían a ser cuartos por la cola. Una situación que invita a relativizar el entusiasmo generado por las tres victorias consecutivas de octubre y recuerda que el principal objetivo de los azulgranas continúa siendo consolidarse en la categoría.

  • Momento del emotivo minuto de silencio antes del inicio del CD Eldense-Granada CF

Calleja no escondió que la derrota había dolido, pero insistió en que el principal problema de los suyos se encuentra en las áreas: "No podemos encajar tantos goles", advertía el preparador azulgrana, quien reclamaba mayor contundencia defensiva al conjunto del equipo, no exclusivamente a los integrantes de la zaga. También reconocía que falta acierto en los metros finales, donde las llegadas no siempre se traducen en ocasiones claras y estas, cuando aparecen, no terminan de aprovecharse.

Y es que el Eldense tiene un problema de eficacia, pero también de fiabilidad: el Granada avisó desde el primer minuto, obligando a Ramón Vila a intervenir por partida doble cuando apenas se habían consumido dos. Después, Gerard Gumbau y Jorge Pascual continuaron alimentando una nómina de ocasiones visitantes que, durante el arranque del encuentro, contrastó con las dificultades de los locales para inquietar a Alberto Flores. Los azulgranas mejoraron con el paso de los minutos, pero ni siquiera entonces consiguieron transmitir la sensación de peligro que sí generaba su adversario.

Los detalles que cuestan puntos

El primer gol del Granada constituye un ejemplo de lo que preocupa a Calleja. Una pérdida de Marcos Bustillo permitió a los rojiblancos lanzar una transición que Álex 'Serra' interrumpió cometiendo una falta sobre 'Chiqui' Rodelas. La acción terminó con un centro de Gumbau y un remate de cabeza a la red de Rubén Alcaraz, quien ganó la partida a la defensa azulgrana para inaugurar el marcador a la hora de juego.

El técnico del Eldense reconocía después que las acciones a balón parado constituyen una asignatura pendiente, especialmente en el apartado defensivo: "Tenemos que ser mucho más fiables", reclamaba Calleja, quien recordaba que en una categoría tan igualada como Segunda División los errores de concentración y las responsabilidades individuales pueden resultar determinantes.

No deja de ser significativo que el propio entrenador hablase de errores "muchas veces infantiles" al referirse a un equipo al que considera en pleno proceso de adaptación a la categoría. Calleja entiende que cuenta con una plantilla joven, procedente de Primera Federación, que todavía necesita crecer en determinados aspectos competitivos. Ahora bien, también advierte de que ese aprendizaje debe acelerarse porque el campeonato no espera a nadie.

El segundo tanto del Granada, anotado por Owen Emeka en el añadido, volvió a poner de manifiesto esas carencias: el atacante rojiblanco encontró una autopista por el centro de la defensa para aprovechar una asistencia de Diego Pampín y superar a Vila. Calleja lamentó que sus jugadores no hubieran cortado antes la progresión rival mediante una falta táctica. Una decisión aparentemente menor que, unida a los desajustes posteriores, terminó costando otro gol.

El caso es que los errores se repiten y las buenas intenciones no bastan para compensarlos. El Eldense puede tener personalidad con el balón, tratar de construir desde atrás y buscar asociaciones por dentro, pero necesita que ese fútbol venga acompañado de una mayor contundencia en ambas áreas. De lo contrario, corre el riesgo de convertirse en un equipo agradable de ver para el espectador neutral, pero demasiado vulnerable para sus propios intereses.

Los elogios de 'Pacheta' y la realidad del partido

  • 'Pacheta' y Calleja antes del inicio del choque

Resulta especialmente llamativo el contraste entre la valoración de Calleja y la que se desprende del desarrollo del encuentro. El preparador madrileño aseguró que su equipo había dominado y que, especialmente durante la segunda mitad, había mostrado personalidad, iniciativa y capacidad para construir juego. Sin embargo, el Granada fue superior durante buena parte del partido y dispuso de las mejores oportunidades antes de adelantarse.

Eso no significa que el Eldense no tuviera momentos de buen fútbol. Los tuvo, especialmente después del primer cuarto de hora y durante el tramo final, cuando los cambios introducidos por Calleja permitieron a los azulgranas instalarse con mayor frecuencia en campo contrario. Pero tampoco puede obviarse que buena parte de esa reacción llegó cuando el marcador ya obligaba a asumir riesgos: el técnico del Eldense modificó su estructura inicial, pasando del 1-4-2-3-1 a un 1-4-4-2 con Mariano Carmona y Pau Cabanes como referencias ofensivas. La entrada de Roberto López, Jordi Martín y posteriormente Waldo Rubio aportaron nuevas soluciones, aunque no las suficientes para evitar que el Granada terminara sentenciando el choque.

'Pacheta', por su parte, reconoció que el Eldense había conseguido someter a su equipo durante determinados momentos y destacó la calidad de sus futbolistas y su capacidad para generar superioridades por dentro. "Es un equipo muy bonito de ver", afirmó el entrenador rojiblanco, quien también elogió expresamente el trabajo de Calleja. El reconocimiento del rival tiene valor, especialmente cuando procede de un entrenador cuyo equipo encadena cinco victorias ligueras consecutivas. Pero tampoco conviene perder de vista que el Granada se llevó los puntos porque fue más eficaz, defendió mejor las situaciones comprometidas y supo explotar las debilidades de su adversario.

En definitiva, los elogios no modifican la clasificación ni compensan las derrotas. Y, aunque Calleja pueda encontrar motivos para el optimismo en determinados aspectos del juego, el Eldense necesita transformar esas virtudes en resultados.

Una plantilla que todavía no está al cien por cien

  • Mariano Carmona habla con el árbitro

El preparador madrileño también puso el foco en las limitaciones físicas de algunos futbolistas importantes, especialmente en ataque. Mariano Carmona continúa condicionado por las molestias derivadas de su lesión y todavía no está en condiciones de acumular minutos con normalidad. Calleja explicó que el delantero terminó con molestias los 45 minutos disputados en Copa y que, por ese motivo, resulta necesario administrar sus esfuerzos.

Una circunstancia que ayuda a entender por qué Jorge Rastrojo y Carmona apenas coinciden sobre el terreno de juego. El primero, además, arrastraba las consecuencias de un golpe y acusó el desgaste durante el encuentro con el Granada, en el que tampoco estuvo especialmente acertado.

Algo parecido sucede con Pau Cabanes, otro futbolista al que Calleja considera importante para elevar las prestaciones ofensivas de su equipo, pero que todavía no se encuentra en plenitud física.

A esas dificultades se suma ahora la incertidumbre sobre Carlos Guirao, sustituido por unas molestias en el tobillo cuyo alcance estaba pendiente de valoración médica tras el encuentro. Su posible ausencia supondría un nuevo contratiempo para una sala de máquinas en la que ya falta 'Guille' Macho por lesión y que el domingo tampoco pudo contar con Justin Smith por sanción.

Son condicionantes que ayudan a explicar determinadas decisiones del entrenador, aunque no pueden servir para justificar por completo los problemas de un equipo que necesita recuperar cuanto antes la consistencia mostrada durante su serie de tres victorias consecutivas.

Jugar bien es importante, pero jugar bien y ganar lo es bastante más

  • Jorge Rastrojo se lamenta de una ocasión marrada

La derrota ante el Granada llegó después del decepcionante 2-0 encajado frente al Albacete Balompié, entonces colista, en el Carlos Belmonte. Aquel tropiezo puso fin a una racha de tres triunfos consecutivos, los logrados ante Real Oviedo y Córdoba CF en el Nuevo Pepico Amat y frente al Real Valladolid a domicilio.

Dos derrotas que, por diferentes que hayan sido sus circunstancias, obligan a revisar el verdadero momento competitivo del Eldense. Porque si bien es cierto que el equipo de Calleja había encontrado una línea ascendente durante octubre, también lo es que sus dos últimos compromisos ligueros han puesto al descubierto una fragilidad que no se puede despachar únicamente como una cuestión de detalles.

Y la clasificación empieza a poner cifras a esa preocupación. Los 14 puntos que acumulan los azulgranas les permiten mantenerse fuera de las cuatro últimas posiciones, pero la ventaja sobre la zona roja resulta mucho menos tranquilizadora de lo que parecía hace apenas un par de semanas. El calendario avanza, los rivales también suman y las buenas sensaciones no constituyen una moneda de cambio para comprar la permanencia.

La Segunda División penaliza los errores, pero precisamente por eso evitarlos forma parte de la calidad competitiva de un equipo. El Eldense necesita defender mejor, ser más agresivo en las disputas, minimizar las pérdidas comprometidas y sacar mayor partido a sus llegadas al área rival. Todo ello sin renunciar necesariamente a la propuesta asociativa que defiende su entrenador.

Calleja insiste en que la actitud de sus futbolistas es "de diez" y en que el trabajo diario resulta extraordinario. También agradeció el respaldo de una afición que llenó el Nuevo Pepico Amat y que continúa acompañando al equipo tanto en casa como a domicilio. Nadie discute el compromiso del vestuario ni el mérito de una plantilla que trata de asentarse en la categoría, pero después de dos derrotas consecutivas, el Eldense necesita algo más que buenas sensaciones y reconocimientos ajenos. Necesita que el fútbol que tanto gusta a Calleja y que tanto elogia 'Pacheta' empiece a traducirse de nuevo en puntos. Jugar bien es importante, pero jugar bien y ganar lo es bastante más.

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