LA VILA. El Huesitos La Vila acarició la posibilidad de dar la campanada ante el AMPO Ordizia, pero terminó muriendo en la orilla. El conjunto alicantino cayó este domingo (24-30) en El Pantano frente al líder de la División de Honor de rugby, después de desperdiciar una ventaja de once puntos y verse superado en una segunda mitad en la que los guipuzcoanos hicieron valer su pegada para darle la vuelta al marcador. Los hombres de Hernán 'Falu' Quirelli mejoraron sensiblemente la imagen ofrecida una semana antes en Burgos, pero volvieron a quedarse sin una victoria que les habría permitido tomar aire en la clasificación.
El arranque del encuentro fue prometedor para los intereses vileros. Lejos de dejarse intimidar por la entidad del rival y su buena dinámica de resultados, el Huesitos salió dispuesto a llevar la iniciativa y encontró pronto recompensa a su ambición. Un ensayo de Héctor Matamoros abrió el camino para los locales, que ampliaron posteriormente su ventaja gracias a un ensayo de castigo señalado contra el conjunto visitante. El marcador reflejaba entonces un 14-3, once puntos de renta que alimentaban las esperanzas de sorpresa en El Pantano.
El Ordizia, no obstante, consiguió recortar distancias antes del descanso y dejó claro que no estaba dispuesto a entregar el partido. Pese a ello, el conjunto de Quirelli mantuvo el pulso competitivo y volvió a golpear tras la reanudación, cuando Joan Tudela firmó un nuevo ensayo que permitió a los alicantinos situarse con un favorable 21-13.
Fue a partir de ese momento cuando el encuentro comenzó a torcerse para los intereses del Huesitos. El conjunto guipuzcoano elevó sus prestaciones ofensivas, aprovechó las oportunidades que se le presentaron y encontró en los ensayos de Egoitz García, Oier Goia y Alain Araña los argumentos necesarios para cambiar el signo del choque. La aportación con el pie de Beau Peart terminó por inclinar la balanza del lado visitante, que consiguió ponerse por delante (21-23) y ya no volvió a ceder el mando.
El golpe resultó difícil de digerir para un Huesitos que había llevado la iniciativa durante buena parte del encuentro y que, pese a sus esfuerzos por reaccionar, no consiguió recuperar la ventaja. El Ordizia, más certero en los momentos decisivos, supo gestionar su renta y terminó llevándose una victoria que le permite prolongar su buena dinámica.
Eso sí, el equipo de Quirelli no bajó los brazos y encontró al menos un premio de consolación en los últimos minutos. Una patada de castigo transformada por Agustín Altamirano permitió establecer el definitivo 24-30, una diferencia de seis puntos que otorgaba a los alicantinos el bonus defensivo.
Un botín escaso a tenor de lo sucedido durante buena parte del choque, pero que permite al Huesitos elevar su cuenta particular hasta los seis puntos, quedándose a dos del Complutense Cisneros.
La derrota deja sensaciones encontradas en Villajoyosa. Por un lado, el equipo demostró que tiene argumentos para competir de tú a tú con uno de los conjuntos más potentes del campeonato; por otro, volvió a evidenciar sus dificultades para sostener el nivel durante los ochenta minutos y convertir sus buenos momentos de juego en victorias. Una asignatura pendiente que deberá corregir si pretende abandonar la zona comprometida de la clasificación.