ALICANTE. Al final, el fútbol va de marcar un gol más que el rival y eso es lo que hizo el Hércules CF este fin de semana por tercera jornada consecutiva y primera desde que compite en Primera Federación, ahora bien, de nuevo la sensación que dejaron los blanquiazules es que cerraban un partido con más puntos que juego. Lo anterior pese a adaptarse bien a las distintas dimensiones del terreno de juego de El Rubial en relación a las del Rico Pérez, seguir frente al Águilas FC demostrando profundidad en ambas bandas e incluso mejorando defensivamente por el centro y el costado izquierdo de la zaga.
El problema es que jugaron en superioridad numérica prácticamente toda la segunda mitad y si bien es cierto que la aprovecharon para ponerse por delante en el marcador (no en la acción del penalti propiciado por la expulsión de Antonio Sánchez y sí en una fenomenal jugada de Víctor Narro con Álex Jiménez, quien se resarció de su error personal en la forma de pena máxima malograda), no fueron capaces de resolver por adelantado el choque. Así, como ocurriera seis días antes frente al Juventud de Torremolinos CF, los blanquiazules terminaron sufriendo. Esta vez, además, el rival llegó a celebrar un gol que no subió al marcador porque existe el ‘Football Video Support' ('FVS') y es que, a diferencia del tanto anulado al Águilas en el primer acto, en el del segundo el asistente no había levantado la bandera (pese a que la posición antirreglamentaria de Daniel Merchán era más evidente que la de Gonzalo Serrano en la primera mitad).

- Álex Jiménez tras marrar el penalti
El camino hacia la victoria lo abrió Álex Jiménez con la citada pena máxima provocada sobre Antonio Sánchez que el árbitro palamosino Gerard Brull Acerete no dudó en señalar en vivo, manteniendo su decisión tras visionar la acción en el monitor del 'FVS'. No fue por el penalti en sí, pues lo mandó a las nubes, y sí por la roja que vio uno de los dos combativos centrales del Águilas que poco antes se había acercado con decisión al gol con un disparo de Javi Castedo que salvó Alessandro Blazic con la ayuda del palo. El meta germano-esloveno también resultó determinante para que los tres puntos viajaran a Alicante en el tramo final del choque (que se lo digan a Emilio de Teresa), erigiéndose en mejor futbolista del choque, aunque su técnico no sea partidario de destacar las individualidades por encima del colectivo.
En resumen, el Hércules ganó, que es lo importante, pero también sufrió ante un adversario mermado sobre la marcha por la citada roja y de antemano por las bajas (Company también tuvo que lidiar con ausencias importantes, pero estas no eran tan determinantes para su equipo como la del delantero Christian Martínez que tuvo que afrontar Adrián Hernández), que cuenta con tres o cuatro jugadores de cierto nivel (el mencionado Antonio Sánchez y el también central Álex Revuelta, el mediocentro Mario Abenza o el extremo Josema Raigal), pero cuya base está formada por futbolistas que han competido fundamentalmente en Segunda Federación, al estilo de lo que ocurría con el Torremolinos.

- 'Beto' Company corrige a sus jugadores
En Águilas se hablaba ya el sábado de derrota injusta y no solo propiciada por un supuesto mal arbitraje, si bien es cierto que puestos a poner pegas a la labor de Brull Acerete, habría que empezar por la pena máxima escatimada a 'Manu' Rico a la hora de juego. El mediocentro oscense y el también mediocentro Álex Fidalgo en la salida del balón, la jerarquía de Rentero en el eje de la zaga, de Javi Jiménez en fase ofensiva y también defensiva (en ambos aspectos estuvo mucho mejor que 'Samu' Vázquez, por ejemplo) el golpeo de Andy Escudero en una cita en la que el balón parado era tan importante... fueron otros de los destacados de un Hércules que crece futbolísticamente, aunque no tanto como lo hace en la tabla.