ALICANTE. Cuando se mide a rivales de cierto nivel, el Hércules CF hace aguas tanto en el centro del campo como, especialmente, a nivel defensivo, algo que unido a la falta de pegada, sobre todo de sus delanteros, le convierte en un equipo ramplón, muy lejos de ser un candidato no ya a regresar al fútbol profesional, también a pelear la clasificación para el 'play-off' de ascenso a LaLiga Hypermotion. Esa es la conclusión que se puede extraer de lo visto en las nueve jornadas ligueras disputadas, en las que el cuadro de 'Beto' Company ha encajado nada menos que cuatro derrotas.
Este domingo, en Tarragona, los blanquiazules abochornaron a propios e incluso extraños dejando que el Nàstic de Tarragona les endosara cuatro tantos en apenas ocho minutos, para más 'inri', después de haberse adelantado en el marcador por mediación de 'Samu' Vázquez. Con su gol, el lateral albaceteño reafirmaba su condición de máximo realizador del equipo con tres tantos, algo que no habla bien de una plantilla en la que, además, hay futbolistas que semana tras semana no corresponden la confianza de su entrenador, pero este los alinea...

- Company en la banda este domingo
Company se hacía único responsable de lo sucedido, hablaba de de 25 minutos indignos, de un equipo anticompetitivo e invitaba a "hablar menos y actuar más" en su comparecencia de prensa tras el encuentro. Respecto a lo primero, lo sorprendente sería que hablase de una plantilla mal confeccionada o se revolviera contra el secretario técnico, Francisco Peña, quien apostó por renovarle el curso pasado en un momento en el que el equipo ya transmitía dudas sobre su capacidad real para pelear el ascenso, algo que no tardaría en confirmarse. Ahora bien, el Hércules tiene carencias que con el paso de las jornadas van quedando más expuestas: además de la falta de pegada que pone de manifiesto que su máximo realizador sea un lateral con tres tantos o que los ocho goles que ha anotado en diez jornadas le coloquen como el cuarto equipo del grupo 2 de Primera Federación que menos puerta ve, solo por delante de tres que ahora mismo descenderían, su centro del campo adolece del criterio con el balón necesario para un equipo que quiere ser protagonista de los partidos a partir de la posesión y defensivamente... el Hércules le puso en bandeja al Nàstic los cuatro tantos que encajó este domingo, firmando una sucesión de errores en los que quedó en evidencia tanto los flancos como el centro de la zaga, pero también la sala de máquinas e incluso el portero. 'Samu', Javi Jiménez y Rubén Cantero en el primer gol haciendo gala de indolencia; Narro en el segundo al cometer una pena máxima innecesaria en la que liego Blazic no llegaría ni a tirarse; Javi Jiménez, Cantero y Rentero en el tercero persiguiendo sombras; y Álex Fidalgo en el cuarto con una pérdida en la salida del balón... los tiros en el pie lastraron sobremanera a un equipo que había arrancado el duelo bien, tratando de acogotar a su rival con envíos al área y adelantándose en el marcador a la salida de un saque de esquina.

- Blazic en el penalti
Company había apostado por un once en el que había futbolistas con pasado en el Nàstic como Javi Jiménez, Álex Jiménez, Andy, Narro y 'Antoñín' Cortés. A este último lo situó como punta de lanza de un bloque articulado alrededor del 1-4-2-3-1, con Blazic escoltado por la defensa de Algeciras, en la que Rubén Cantero y Rentero formaban en el centro de la zaga, Javi Jiménez y 'Samu' eran los laterales; Fidalgo y Ben Hamed eran los mediocentros; Andy, Alex Jiménez y Narro integraban de derecha a izquierda el trío de mediapuntas y el mencionado 'Antoñín' era el '9'. De los anteriores, cuatro cayeron aprovechando el paso por vestuarios, siendo relevados por un Jorge Galvañ que es diestro y pasó a ejercer el rol de lateral izquierdo en detrimento de Javi Jiménez (estando en el banquillo David López, el recambio natural); Gismera, que ocupó el sitio que dejaba Ben Hamed en el centro del campo; Soldevila, quien sustituyó a Alex Jimenez en la posición de enganche; y Hamza, que desplazaba a 'Antoñín' al flanco izquierdo del ataque que quedaba vacante al salir Narro. A esos cuatro movimientos les seguiría a un cuarto de hora para el final la entrada por 'Antoñín' de Isaac Obeng para jugar en la izquierda, a pierna natural. Para ese momento Hamza se había estrenado como goleador con el primer equipo del Hércules, justo a la hora de partido y a pase de 'Samu'. Lo anterior y el pundonor de Andy y Galvañ fue lo poco rescatable de otra tarde de fútbol para olvidar, pero de la que se impone extraer conclusiones fubolísticas porque el adversario, tal y como se pudo comprobar en el segundo acto y no solo por los relevos introducidos por 'Xisco' Campos para dar descanso a algunos de sus jugadores más importantes, demostró que no era tampoco nada del otro mundo, metiendo el culo atrás en cuanto los blanquiazules elevaron su intensidad hasta el mínimo exigible.
O la cosa mejora radicalmente o Enrique Ortiz, como máximo responsable porque todos actúan bajo su paraguas, habrá de tomar medidas traumáticas que no pueden agotarse en un cambio en el banquillo. La cuerda se rompe siempre por el lado más débil, el del entrenador, pero en el Hércules actual los problemas no se acaban en su figura y en la del secretario técnico, por renovar a un técnico que sigue dando palos de ciego y armar un equipo que está muy lejos de ser fiable, integrado por jugadores que también son responsables y algunos no solo por omisión (alguno sigue en Alicante porque no se le quiso indemnizar la rescisión anticipada de su contrato, otros siguen sin competencia en el puesto).

- Andy Escudero se duele de un golpe
El Hércules cierra la jornada novena en mitad de tabla con 13 puntos, a dos del quinto y cinco por encima del descenso. Es una posición lógica visto lo visto en lo que levamos de curso: ha ganado cuatro partidos, a Juventud de Torremolinos CF, el Águilas FC y el CE Europa que ahora mismo bajarían a Segunda Federación y la UE Sant Andreu que marca la permanencia. Los blanquiazules han perdido con el otro equipo que marca la permanencia, el Atlético Madrileño, con el Algeciras CF que tiene también 13 puntos, con el Nàstic que ha pasado a contar con 14 y con el Real Murcia que tiene 16, los mismos que el Real Jaén CF con el que empataron a nada. Es decir que, a excepción del filial del Atlético de Madrid, no han podido con equipos que tienen por delante en la tabla y sí con conjuntos que están a la cola de la misma. Hace un año, con Rubén Torrecilla en el banquillo, el Hércules marcaba el descenso con diez puntos, al haber ganado un partido menos y perdido uno más, pero en los que había anotado un tanto más y encajado uno menos. El extremeño tardó tres semanas en ser despedido.