Fútbol

Borja Iglesias: “Ser buena persona abre puertas”

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Borja Iglesias (Santiago de Compostela, 1993) llega a la entrevista con EFE bajo una intensa lluvia sobre Chattanooga (Tennessee). “Como en casa”, bromea. Espera su estreno en un Mundial mientras reflexiona sobre su lucha contra la homofobia en el fútbol. Lidia con las críticas porque se siente “bien”, las entiende “como parte del cambio”, un peaje, que también sufre su familia. “Les debería de pedir perdón porque por culpa de cómo hablo o lo que digo salen salpicados ellos”, reconoce.

Un Borja Iglesias que forma parte de los 26 convocados para el Mundial. Luis de la Fuente, seleccionador español, quiere en su equipo buenos jugadores, pero, sobre todo, buenas personas. “Ser buena persona abre puertas”, asegura el delantero. Destaca la ilusión en el vestuario a pesar del 0-0 contra Cabo Verde, pide una “tranquilidad” que “a veces escasea un poco” y desvela que le gustaría vivir un partido como si fuera Pedri. “Su cabeza funciona de otra forma, me gustaría ver lo que piensa”.

Pregunta: Primer Mundial. Después de ver muchos por la televisión. ¿Cómo lo está viviendo?

Respuesta: Una experiencia muy bonita. Mis amigos me preguntan muchas veces cómo estoy, me dicen que vaya pasada estar en un Mundial. Y les comentaba los primeros días que pasaban tantas cosas y tan rápido que a veces hasta cuesta contextualizar todo lo que estás viviendo. Estoy bien, contento. Muy feliz de estar aquí y trabajar con estos jugadores, este cuerpo técnico y representar al país, que, como futbolista, estar en un Mundial es lo más grande que te puede pasar.

P: ¿Cómo se vive dentro del vestuario de España, a priori favorita a ganar, los días posteriores a un empate?

R: Estamos bien. Obviamente, con la sensación y las ganas de que todo vaya mejor. De entender las situaciones que hemos vivido para mejorarlas, aprender de ellas y corregir errores. Si lo tienes que hacer cuando ganas, imaginate cuando no ganas; y más en un torneo como este con tan poco margen de maniobra. Contentos, con ilusión y con ganas de mejorarlo desde la tranquilidad. A veces la tranquilidad escasea un poco.

P: España no marcó ante Cabo Verde y hubo gente que echó de menos una figura como la suya en el campo para cambiar las cosas. Imagino que se quedó con ganas de salir al campo…

R: Obviamente quiero jugar todo el rato y cada minuto que tenga lo aprovecharé y disfrutaré al máximo. Pero la realidad es que, independientemente de que estuviéramos mejor o peor, el partido tuvo situaciones para ganarlo. No entraron, otro día tendremos una y la convertiremos. El fútbol es esto, hay que convivir con esto. Y yo preparado y con la ilusión de poder participar.

P: ¿Cuántas veces se ha imaginado su primer gol con España?

R: La verdad es que marcar un gol en un Mundial no me lo habría imaginado en mi vida. Pero estás aquí, te lo imaginas, piensas en posibles escenarios… Primero, me encantaría debutar, porque disfruto mucho de ponerme esta camiseta por la calidad que tenemos y por cómo jugamos. Y, además, si puedo meter un gol o participar en alguno y ayudar a que sea importante, todavía más.

P: 33 años. El más veterano en el fútbol, pero de los novatos en el grupo. ¿Cuál es su rol en la concentración?

R: La realidad es esa. Entiendo que durante un parón de selecciones con poco tiempo es difícil, pero dentro de una concentración como esta, que es larga, se establecen roles dentro del vestuario. Y tengo capacidad para entender muchas situaciones. He convivido en distintos contextos, equipos, jugadores… e intento aportar y dar mi opinión. Y liderar desde mi parte, como el que menos ha venido. Se puede hacer igual. Intento que siempre sea para sumar y enfocar la energía de todos y la mía hacia un bien común, que es sacar el mejor rendimiento de todos. Lo intento hacer siendo prudente e intento ayudar a diario.

P: Luis de la Fuente aseguró que, además de por las condiciones futbolísticas, también tiene en cuenta que a quién convoca sea buena persona. ¿Cree que también ha sido uno de sus puntos fuertes para estar en el Mundial?

R: Ser buena personas abre puertas. Es una realidad. En el fútbol y en la vida. Y en la forma que tengo yo de entender la sociedad y cómo vivimos, ser buena persona es bueno siempre. El míster lo entiende de la misma manera. En un torneo como este, en el que la convivencia es muy cercana, puerta con puerta, que hay roces entrenando, que hay jugadores que participan y otros que no… Está todo muy a flor de piel y tener un vestuario como este es un lujo. El míster lo sabe y lo cuida.

P: Habla de su forma de entender la sociedad. Usted lucha abiertamente contra la homofobia en el mundo del fútbol. ¿Cómo hace para abstraerse de los comentarios que recibe, para que no le afecte?

R: Lo llevo bien. He tenido mis momentos, obviamente. Con todo, con críticas deportivas y más personales. He convivido con ello de manera muy natural. Las entiendo como parte del cambio que hay que cumplir. Siempre que ha sido contra mí he intentado relativizar todo un poco, pensar cuántas veces pediría opinión que me la da y nunca se la pediría. Gracias a pensar de esa manera me ha ayudado a relativizar. He entendido que cuando quieres que pasen las cosas requieren que pagues cierto cambio por ellas. Sé que es parte de ello. Yo me siento muy bien con lo que hago y con lo que digo. Entonces lo otro me afecta menos y descanso mejor.

P: A veces es peor incluso para la familia, que leen más lo que se dice de ti…

R: Sí, leen mucho más. También hay un impacto indirecto. Les debería de pedir perdón porque por culpa de cómo hablo o lo que digo salen salpicados ellos los pobres y creo que lo pasan mal a veces, pero ellos harían lo mismo y les pido que lo aguanten y convivan con ello. También es mi forma de ser. He sido así desde pequeño, tampoco he cambiado ahora con 33 años. Siempre he sido reivindicativo con todo.

P: Habla del cambio. ¿Ha notado algún avance en los últimos años?

R: Yo creo que sí. No te digo tanto en la sociedad, que hay muchísima gente que con gestos muy pequeños cambia muchas cosas y, a veces, creemos que desde nuestra posición, porque nuestro alcance no sea tan grande, no podemos cambiar cosas. Pero la realidad es que con gestos muy simples estamos mejorando muchas cosas y progresando en muchos sentidos.

Y en el fútbol, yo me encuentro a diario un fútbol menos conservador del que había. Todo va hacia delante, con el fútbol femenino y el masculino. Hay muchas situaciones que hace años serían impensables y que ahora las vivimos con normalidad y, dentro de unos años, cosas que ahora cuestan serán totalmente normales. Si luchas por cosas siempre van hacia delante y hay que hacerlo. Y disfruto de ser parte de algo que creo que es bonito.

P: Habla del fútbol femenino. Ahí si está normalizado que haya relaciones homosexuales. En el masculino aún es un tema tabú en 2026. ¿Por qué cree que es así?

R: Mira, hace unos meses escuché a Héctor -Bellerín- algo que he comentado mil veces con él, pero se lo escuché hablando, creo, con James Rhodes, y decía que sentía que era una parte educacional. En el fútbol nos educan para estar conviviendo entre hombres, que nos gusten las mujeres y que sea la única realidad. Eso, al final, si convives en ese contexto, es difícil salir de ahí, pero poco a poco va cambiando. Josh Cavallo hace un año y pico comentó su homosexualidad con total naturalidad, sigue jugando al fútbol, conviviendo en un vestuario y desde que lo he escuchado hablar, a partir de esas declaraciones, siempre ha dado la sensación de que en su contexto ha sido normal todo. Como es. Existe ese miedo porque el contexto generado alrededor es de incertidumbre, pero poco a poco se irá normalizando; como debe ser.

P: Un cambio que empieza en la base, donde en muchas ocasiones hay un ambiente tóxico o desagradable. Si usted tuviese un hijo o una hija, ¿le gustaría que jugase al fútbol?

R: Sí realmente es lo que quiere, sí. A veces vivimos situaciones muy violentas en el fútbol base, pero el fútbol es un lugar de aprendizaje muy grande, de valores muy importantes y que a mí me han educado de la misma manera que a otros; y me han construido como persona. Me gustaría que, si le gusta el fútbol y vive el fútbol, ayudar a que sea tolerante con los demás, que aprenda a convivir a través de la cohesión de grupo… valores que el fútbol, o cualquier deporte de equipo implementa en las personas y que son fantásticos. Y ayudar a que encuentre libertad para ser quien quiere ser, que le guste quien quiera y que se dedique a más cosas, no solo ser futbolista. Entender la vida de manera natural desde lo bonito del fútbol.

P: Habla de valores. Usted se fue de casa con 14 años para perseguir su sueño de ser futbolista profesional. ¿Sintió que maduraba prematuramente por ello?

R: Por la juventud con la que salí de casa me tocó serlo. Se generan escenarios muy bonitos y muy complejos muchas veces. El fútbol de hace 15 años tenía casi implementados unos estatutos que había que cumplir y que a mi no me encajaban. Siempre he sido un luchador respecto a eso, pero entendiendo que no lo iba a cambiar yo, pero que poco a poco puede moldearse hacia la tolerancia y libertad, que es bonita e importante y que va a hacer el fútbol más global y conductor de una sociedad que está en un constante cambio. A mí el fútbol me parece muy bonito, aunque haya cosas que nos asustan por situaciones puntuales, pero el fútbol transmite unos valores fantásticos.

P: Después de idas y venidas volvió al Celta. A su casa. Le queda un año de contrato, ¿le gustaría seguir más allá de la próxima temporada o le apetece explorar alguna experiencia en otro país?

R: La realidad es que siempre he sido una persona con muchísimas inquietudes y me encantaría vivir muchísimas situaciones, pero desde hace tiempo entiendo que a veces no se puede o no toca. La realidad es que no he sido más feliz en mi vida que en el Celta, es el equipo de mi vida. Estoy jugando en mi casa, vivo a menos de una hora de donde compito, mis amigos vienen a verme, mi familia… Vivo con total normalidad, muy parecido a cómo vivía hace 15 años, pero siendo el Borja de ahora. Para mí es un escenario precioso. Luego el fútbol es muy cambiante. Igual yo quiero estar y ellos no, ellos quieren que esté y yo no… todo cambia muy rápido. Pero tengo un año de contrato más otro opcional y me encantaría vivirlos en el Celta y más en el momento en el que estamos, jugando competición europea, con una afición que nos apoya prácticamente incondicional, un equipo a nivel humano fantástico, un cuerpo técnico envidiable, una dirección que está haciendo las cosas de una manera increíble… Estamos viviendo un momentazo y hay que disfrutarlo. 

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo

Marcos Llorente: "Quien no sea de De La Fuente o de la selección no es español"
El Hércules CF renueva al lateral Javi Jiménez por dos cursos