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Ulli Lust: "El ideal de la mujer débil es una propaganda letal que no existía en el Paleolítico"

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VALÈNCIA. La autora Ulli Lust (Viena, 1967) no tiene plantas en casa porque nunca pasa demasiado tiempo quieta como para cuidarlas. Su trabajo en el mundo del cómic le hace estar en constante movimiento y no se puede permitir tener cerca a ningún ser vivo, aunque le encantaría. Irónicamente, viaja por el mundo por su amor a la vida, y le ha dedicado un precioso e increíble tomo a esta: La mujer como lo humano. Al principio de la historia, publicado en España por Garbuix Book con la traducción de Marta Armengol. En este enorme cómic se pregunta, a lo largo de más de 250 páginas, por quiénes fueron las protagonistas mujeres de la Prehistoria y cuenta, por fin, su relato.

Lo hace frente al desconocimiento que hay en esta materia, y abriéndose hueco entre una enorme comunidad de antropólogos que nunca se ha preguntado por la figura de la mujer en la historia de la humanidad. Y es que, tal y como lo contempla Lust, todo el mundo tiene en mente la figura de un hombre cromañón. Alto, forzudo, con algunas marcas de guerra y hasta con una bonita barba. En el imaginario popular también están bien claras sus funciones: cazar, alimentar, mantener a la manada y cuidar a las mujeres, para que se reprodujeran con su sangre y aumentaran su clan.

Existe menos imaginario, casi nulo, de las mujeres en la Prehistoria. En todo caso, tenemos en mente las figuras de las primeras Venus que aparecen en su libro y que ayudan a comprender el poder femenino en el mundo. La autora estuvo el pasado fin de semana en el Salón del Cómic de València presentando La mujer como lo humano. Al principio de la historia, y se sentó un rato a hablar con Culturplaza sobre este trabajo que le ha dado tantas alegrías y con el que se ha alzado con el Premio Literario Alemán de No Ficción, el Deutscher Sachbuchpreis. Lo hizo, irónicamente, en una sala llena de plantas de plástico, a las que sí que podría permitirse cuidar.

  • Foto: MARGA FERRER

-Tu campo de estudio en La mujer como lo humano. Al principio de la historia contempla el papel de la mujer de la Prehistoria en adelante, en una investigación que parece no tener final, ¿en qué momento de tu vida decides embarcarte en esto?

-El interés sobre este tema me atrapó hace unos treinta años. Leí varios libros sobre la Prehistoria y nunca encontré la figura de la mujer en ellos. Me encanta la ciencia e investigar sobre el mundo que me rodea. Para empezar a escribir el guion de La mujer como lo humano no solo leí sobre el tema, sino que me recorrí decenas de museos y hasta en cuevas de los Pirineos y del sur de Francia buscando respuestas.

-¿Las encontraste?

-Sí y no. La comunidad científica se ha adentrado en estos temas de una manera muy diferente estos últimos veinte años. Ha habido un cambio de perspectiva sobre los pueblos antiguos y hasta sobre las funciones del Homo Habilis. Las investigaciones de estos últimos años se centran en el inicio de las guerras, en la manera que tenían los humanos de vivir en comunidad y en un sinfín de ideas en las que no se contempla el papel de la mujer.

  • Foto: MARGA FERRER

-¿Porque no existe o porque no es relevante?

-Creo que estas investigaciones no se centran en el género, ni a buenas ni a malas. Ambos sexos cazaban y cuidaban a su comunidad, de hecho, parece que podría haber personas no binarias en la Prehistoria por cómo se enterraban sus cadáveres. En el cómic me interesaba retratar a todas las personas que convivieron en la Prehistoria, especialmente a las mujeres que no existen tanto en nuestro imaginario porque no fueron retratadas.

-En el cómic explicas que las mujeres estaban ahí desde el Paleolítico, pero que desde la investigación o en los libros a veces solo formaban parte de la parte reproductiva del ser humano.

-Las mujeres no fueron retratadas en los escritos históricos sobre el Paleolítico porque no importaban en ese momento. Comienzan a aparecer en los libros cuando tomamos las ideas sobre las mujeres del siglo XIX y es ahí cuando se lee la Prehistoria y se incluye a la mujer en esta. Algo que he aprendido con este trabajo es que hay que olvidar todos los cambios culturales modernos para poder leer sobre la Prehistoria.

  • Foto: MARGA FERRER

-Precisamente el cómic arranca hablando de los prejuicios que tenemos sobre la menstruación en el presente, y conforme se avanza en la lectura, se ve que, en las tribus, tener la regla no era para tanto. De hecho, podía ser un motivo de celebración.

-Creo que vivimos en una muy buena época porque podemos hablar de temas que son tabú sin problema, pero hace años ni siquiera suponían un problema. Siento que la era moderna a veces intenta ridiculizar a las mujeres y que no tenemos espacio de escucha. Con este cómic me he dado cuenta de que los científicos han dejado de subestimar, y de hecho me escuchan [ríe] y me preguntan cosas. Este componente social es nuevo para mí, yo estoy acostumbrada a escribir y dibujar sola en mi habitación, pero hablar sobre la Prehistoria me ha llevado a viajar mucho y establecer nuevas conexiones.

-¿Cómo te sientes como mujer al escribir este cómic?

-Empoderada y maravillada de descubrir tantas cosas maravillosas sobre las mujeres. Me gusta también que se me acerquen otras mujeres y me digan que les encanta el cómic y que se han puesto a investigar a través de este. Además, cuando recibí el Deutscher Sachbuchpreis -Premio Literario Alemán de No Ficción- quedé fascinada al descubrir que el jurado lo componen científicos que pensaban que es un buen libro. Me gusta saber que me pueden ver como algo más que una artista y que genero un libro que es útil para el lector.

  • Foto: MARGA FERRER

-¿Existía la mujer como el “sexo débil” en el Paleolítico?

-Para nada. La mujer débil no se veía como algo deseable. Eso es algo que ha traído el mundo moderno, buscando la delgadez extrema. La mujer del Paleolítico era fuerte y robusta, y tenía que ser grande para poder quedarse embarazada. El ideal de la mujer débil es una propaganda letal de la era moderna que no existía en el Paleolítico y que no tenía ningún sentido, y que no lo tiene ahora tampoco.

-La Venus, de hecho, es todo lo contrario y la representas a lo largo de todo el cómic para demostrar la importancia de la mujer en la historia.

-Tenía todo tipo de formas y tamaños, y servía para hablar del cuerpo femenino y de su forma y su fuerza. La mujer tiene mucha fuerza en la historia de la humanidad y hay que celebrarla en el arte.

-En La mujer como lo humano viajas al pasado, pero yo te quiero preguntar qué pasaría si miraras hacia el futuro desde el presente, ¿qué será de nosotros dentro de miles de años?

-Tenemos que apreciar nuestro superpoder que nos diferencia de los animales: la empatía y la capacidad de cooperar. Si perdemos eso, no tenemos nada que hacer. El ser humano tiene el instinto de ayudar profundamente arraigado, además de ser cariñoso y social. Es algo que nos hace felices y que todo el mundo quiere, hasta los ricos que gobiernan el mundo sin empatía quieren ser amados.

  • Foto: MARGA FERRER
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