ALICANTE. El centro cultural Las Cigarreras de Alicante acoge desde este sábado, 26 de septiembre, los proyectos The utopian stone y Sube, dos exposiciones del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV) que se inauguran en colaboración con la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante.
The utopian stone, del artista Pedro Luis Cembranos, es una instalación audiovisual que recupera el proyecto utópico y pedagógico del geólogo Maclure, del siglo XIX, y que está comisariada por Leticia Cano. Por su parte, Sube es una instalación escultórica, comisariada por el colectivo Vista Oral, formado por Alicia Escobio y Maite Muñoz, que indaga en la ruta valenciana o Ruta del Bakalao. La primera se puede ver en la sala Negre, hasta el 5 de diciembre y, la segunda, en la Caja Blanca del centro cultural, hasta el 23 de enero.
La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha destacado que "la colaboración con el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana es continua y muy fluida", según ha afirmado. "Gracias a ello podemos disfrutar en Las Cigarreras de dos propuestas contemporáneas muy diferentes que nos invitan a la reflexión cada una con su propio lenguaje artístico".
El director-gerente del CMCV, Nicolás Bugeda, ha destacado que “uno de los objetivos del Consorci de Museus es la vertebración de la Comunitat a través de la cultura con proyectos expositivos como el de sala Negre, dedicado a la investigación audiovisual o la Caja Blanca en las Cigarreras de Alicante, dando cabida y visibilidad a proyectos de investigación artística con el apoyo de sus creadores”.
Las exposiciones
The utopian stone es un proyecto audiovisual desarrollado a partir de los diarios que el geólogo escocés William Maclure escribió durante su estancia en Alicante en el siglo XIX. Sus escritos vinculan el mayor experimento utopista de la historia con el estudio de la geología alicantina, a través de la construcción de una serie de escuelas basadas en su pensamiento cooperativista y en la necesidad de una educación universal como vía para erradicar la pobreza.
Maclure no llevaría a cabo finalmente sus iniciativas pedagógicas; pero este fracaso serviría años después, en Estados Unidos, para impulsar la creación de un centro de enseñanza cuyas metodologías contribuirían a configurar una parte de los sistemas modernos de educación pública. Es el resultado del registro fílmico, en película fotoquímica, de la geología alicantina, a partir de las localizaciones que Maclure dejó registradas en sus diarios, donde se planteaba levantar su proyecto educativo.
Por su parte, la instalación escultórica Sube parte de una investigación del colectivo Vista Oral que nació de la fascinación por un fenómeno cultural tan excepcional como estigmatizado, La ruta valenciana. Toma como punto de partida la colección del Museo del Remember de Rubén Hernández y el archivo fotográfico de Susana Oliva para explorar la memoria de La Ruta desde el presente.
Las imágenes aparecen ampliadas, deformadas, recortadas, pisoteadas, bailadas o dibujadas de nuevo. Los objetos abandonan la vitrina para convertirse en arquitectura. Los documentos dejan de ilustrar un pasado para empezar a producir nuevas relaciones entre ellos. Todo parece conservar algo de su origen y, al mismo tiempo, transformarse en otra cosa.