VALÈNCIA. Hace justo diez años, en 2016, el Doctor en Ciencias Biológicas -y Premio Joan Oró a la Comunicación de la Ciencia- Mariano Collantes se subió a un escenario de la Universidad Politècnica de València para presentar su charla TED Cómo fabricar una terapia alternativa. En una breve ponencia de apenas siete minutos explicaba de forma muy “magnética” cómo crear una terapia alternativa en la que “mezclar caca con imanes para poder curar enfermedades”.
Esta terapia, llamada fecomagnetoterapia, dio la vuelta al mundo como proyecto que sirvió como experimento social para analizar el mundo de las terapias alternativas y de la “falta de rigor” que esconden las terapias mal llamadas “curativas”. Un experimento que tomaba forma a través del libro El arte de vender mierda: El fecomagnetismo, la homeopatía y otras estafas (Editorial Laetoli), publicado por Fernando Cervera en el año 2014.

- -
- Imágenes cedidas por el equipo de Ridiculo
Viajando un poco más en el tiempo, después de la charla de Collantes, el guionista y productor valenciano Juanjo Moscardó se encontró con esta “terapia de mierda” en internet y decidió hacer algo aún más grande: un cortometraje que vio la luz en el año 2023 llamado Una terapia de mierda dirigido por Javier Polo con tono de comedia y que estuvo nominado al Goya a Mejor Cortometraje Documental. Además, contaba con un reparto excelente, conformado por Collantes, Cervera y la directora valenciana Ana Ramón Rubio entre otros.
Ahora, en pleno 2026, la historia se vuelve a contar a través de Ridículo, un largometraje valenciano dirigido y editado por Ana Ramón y que cuenta con Moscardó como guionista y productor. Este proyecto, que se presenta como largometraje documental, se apoya en la famosa fecomagentoterapia de Colgantes y Cervera, que consiste en mezclar heces con imanes para curar cualquier enfermedad, y se podrá ver de cara a 2027, tras su paso por festivales.

- -
- Imágenes cedidas por el equipo de Ridiculo
Moscardó, inmerso en la fase de posproducción, explica que Ridículo nace como extensión de Una terapia de mierda, ya que cuando trabajaron en el cortometraje vieron que se quedaba mucha información fuera. “Este proyecto se nos ocurrió casi en paralelo con el cortometraje. Se nos ocurrió hacer un largometraje con todo el material que teníamos y ahí nació Ridículo”. El documental aborda cómo afectan estas pseudoterapias a las víctimas y lo hace contando tanto con Collantes como con la divulgadora valenciana Rocío Vidal, una youtuber y podcastera valenciana que crea contenido sobre ciencia bajo su perfil de La Gata de Schrödinger.
Jugando con ambos perfiles y contando con su manejo dentro del mundo de la ciencia -y aprovechando su credibilidad- el documental no emplea personajes ni actores, sino personas reales que llevan “la divulgación científica en las venas”. “Podemos contar con creadores de contenido que saben hablar a cámara y saben referirse a una audiencia. Lo que hacemos es contar la pseudoterapia a través de ellos en un momento en el que estamos creando una comunidad basada en esta terapia”.
Comunidad que llega a formar parte de congresos y que realiza vídeos educativos a través del perfil de Exoforaminomancia, en el que a través de Instagram que analiza la terapia cósmica que tiene lugar desde “el ano” y que fue destapada a finales de julio a través de su perfil de Instagram para anunciar este proyecto documental. En el perfil explicaban, con vídeos divulgativos -y desde el año 2021- como conectar con el cosmos a través de la cavidad anal con la Exoforaminomancia, que tal y como se explica en el propio perfil responde a la lectura (mancia) que se realiza a través del agujero (foramen) externo (exo) del ano, consistiendo esta terapia en una forma de “leer las huellas que deja el universo en la zona perianal”.

- -
- Imágenes cedidas por el equipo de Ridiculo
“Queríamos generar una crítica a esos perfiles que hablan sobre la homeopatía y el biomagnetismo. Trabajamos un perfil que habla de terapias de energía para generar un lugar en el que crear comunidad. Hicimos lo que hacen los pseudoterapeutas y empezamos a crear una terapia en un mundo en el que ya está todo inventado”, destaca Moscardó sobre la creación y repercusión de esta terapia que recaló con su propio stand en una feria de Londres.
Ridículo cuenta también con varias escenas de cámaras ocultas y entrevistas en las que estos “expertos”, encarnados por Vidal y por Collantes, explican cómo funciona la terapia e intentan recabar más gente. Moscardó explica que el trabajo en este proyecto junto a Ana Ramón ha sido fantástico -este es su tercer proyecto juntos- y que les ha funcionado muy bien la idea de mezclar formatos de redes con el making off y las entrevistas, como hizo ella en su documental Bullrun. Distinguiendo este proyecto de Una terapia de mierda, aunque comparten base, Moscardó explica que el cortometraje tiene un tono de parodia, mientras que Ridículo es un trabajo documental en el que explican cómo han entrado al mundo de la pseudociencia.
“En el documental contamos qué ha pasado y las consecuencias de todo el universo que hemos creado. También jugamos con la comedia, pero principalmente nos adentramos en un mundo junto a otros creadores de este tipo de terapias y vemos claramente las diferencias entre la ciencia y la pseudociencia”, destaca Moscardó. Con todo ello, y de la mano de Ana Ramón, se sumergen en el mundo de las “terapias de mierda” con un experimento que se les ha alargado ya más de cinco años y del que, además de aprender mucho, consiguen que el espectador se “cague” de la risa mientras aprende a desconfiar sobre lo que le rodea.

- -
- Imágenes cedidas por el equipo de Ridiculo