Entrevista

Diseño e ilustración

Presidente de la ADCV

Ramón Arnau: "No es lo mismo que profesionales utilicen la IA como apoyo que cuando cae en manos de amateurs"

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VALÈNCIA. El sector del diseño valenciano celebra este martes una de sus citas clave, la ceremonia de entrega de los Premios ADCV 2026. Promovidos por la Associació de Professionals del Disseny de la Comunitat Valenciana, el Teatre el Musical (TEM) acogerá un acto en el que, además de premiar lo mejor de los últimos dos años, también entregarán tres Premios Honoríficos, a Viccarbe, Nacho Lavernia y Recreo Valencia Art Book Fair. Esta nueva edición llega dos años después de que Ramón Arnau asumiera la presidencia de la asociación, con quien nos reunimos para hacer una fotografía del presente del sector.
 
- Hace dos años, en una entrevista con este diario, decía que estaban apareciendo cambios “sutiles” para la profesión, como la Inteligencia Artificial (IA). Parece que hoy ya no es tan sutil, ¿Qué fotografía hacemos en 2026 del impacto de la IA en el sector del diseño?
 
- Yo veo un poco de paralelismo como cuando surgieron herramientas de edición de imagen, hace unos 20 o 25 años. Son herramientas que en manos del profesional se utilizan de forma ética y controlada pero cuando no lo hace un profesional se te va de las manos. Hace 25 años teníamos pifiadas hechas por no profesionales, montajes o comunicaciones institucionales que dejaban mucho que desear. Ahora con la IA está pasando lo mismo. No es lo mismo que los profesionales la utilicen como apoyo en su proceso o para facilitar tareas que cuando cae en manos de amateurs y hacen barrabasadas como es el caso reciente del cartel de Paco Roca. Siempre volvemos a lo mismo, hay que profesionalizar los encargos.
 
- El caso de Paco Roca, efectivamente, ha sido muy mediático. Desde la asociación, ¿estáis detectando muchos más casos similares o preocupación entre los asociados? 
 
-Se detectan casos pero es verdad que no son muchos. También es posible que no se detecten o no se les dé la cobertura que se ha dado a este y no te llegue. Preocupación hay, pero creo que en el fondo todos tenemos la sensación de que es una herramienta más y la preocupación está en que no se haga de una forma negligente. Sobre todo lo que el sector demanda es que haya una normativa más clara para controlarla. En el código que publicó READ (Red Española de Asociaciones de Diseño) se recogen bastantes aspectos sobre este tema y creo que puede ayudar mucho para legislar, pero es verdad que evoluciona a una velocidad muy rápida y no nos estamos cogiendo para crear un marco legal acorde. 
 
 - En este manifiesto para la convivencia “ética” entre la IA y diseño se habla de "proteger la creatividad humana como eje central e insustituible del diseño, reconociendo el potencial de la IA como herramienta complementaria". ¿Cómo se va traduciendo esta idea es la práctica?
 
Yo creo que el profesional tiene bastante claro cómo se debe utilizar la herramienta. También las empresas. En la administración es cierto que cuando nos piden informarles sobre el proceso de llamada a proyecto o para cualquier convocatoria que quieran hacer mencionan el tema de la IA, preguntan cómo abordar este tema. Empieza a haber una sensibilidad y una preocupación por cómo abordarlo de forma ética. Yo creo que cuando READ hizo ese manifiesto lanzó la piedra y ahora está en el tejado de las administraciones de recoger ese manifiesto y empezar a interiorizarlo. Desde las asociaciones podemos hacer didáctica, reivindicar y poner de manifiesto cuando surgen casos como el de Paco Roca y las instituciones tienen que ir absorbiéndolo.

 

- El propio uso de la IA para dar forma al manifiesto de READ generó mucho debate. Desde la ADCV, ¿cómo se gestiona la existencia de diferentes sensibilidades dentro del propio sector?
 
- El año pasado, de hecho, celebramos una edición de 'Cuadrilátero' en torno al tema de la IA y hubo un aforo brutal, con lo cual vimos que la gente está muy preocupada o interesada por el tema y también que hubo una diversidad de opiniones bastante clara. No hay una postura firme de todo el sector, pero todos coincidimos en que se tiene que legislar y se tiene que dar un marco legal que garantice que la propiedad intelectual y el pensamiento crítico. Aunque sea frustrante, hay que darle tiempo para ver cómo evoluciona. 
 
- En estos dos años habéis denunciado con el lema 'No es oro todo lo que reluce' algunas prácticas que consideráis no éticas en la administración pública y os habéis desmarcado de algunos procesos en el Ayuntamiento de València, ¿cómo están esas relaciones con la administración? 
 
- La relación con el Ayuntamiento de València es, como siempre, fluida y positiva. De hecho, hay muchas colaboraciones que se hacen con otras concejalías que funcionan perfectamente y con las que la relación es muy buena. Yo siempre digo lo mismo, el Ayuntamiento no es un ente único, está formado por personas y cada concejalía tiene una forma de trabajar. Ha pasado en dos casos que no ha acabado... En realidad no es que haya habido ningún conflicto, no ha pasado nada. Simplemente las asociaciones no tenemos por qué estar siempre en las llamadas a proyecto o en cualquier convocatoria que se haga. Nosotros lo que queremos es que se convoque y se contrate de forma justa, remunerada y dando condiciones dignas para la profesión. Si en dos llamadas en concreto no han contado con nosotros, pues bueno, no pasa nada. A nosotros nos habría gustado poder aportar para mejorar esas dos convocatorias.
 
-En todo caso, la asociación ha denunciado públicamente los "concursos especulativos". 
 
- Una cosa es que haya un conflicto y otra que no estés de acuerdo con la convocatoria. Es muy diferente. 
 
- Decías que el Ayuntamiento de València no es un ente conjunto, no sé si precisamente estos cambios de criterio suponen una cierta fragilidad para el sector. 
 
- Cuando digo que el Ayuntamiento no es un ente único no me refiero a partidos sino a que cada persona tiene una forma de hacer las cosas y probablemente en esas concejalías donde se han lanzado esas convocatorias no había mala fe, desconocían que se podía hacer de otra forma. Probablemente dentro de unos años esté más interiorizada la metodología y no surjan estas cosas. El mero hecho de que sigan habiendo llamadas a proyecto significa que esa forma de trabajar va calando. Que fallen cosas, bueno, eso se puede pulir, pero por lo menos la forma de trabajar se va quedando.
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- ¿En qué estado de salud llega el diseño a estos Premios ADCV 2026? 

 

- Es un momento muy bueno. Cada año lo notas, sobre todo en la calidad de los proyectos que se presentan a los premios. Es cierto que en esta edición ha habido menos cantidad, pero hay mucha más calidad y hay muchísimas empresas y entidades clientes detrás de todos esos proyectos. Además hay que destacar la calidad de los proyectos de estudiantes, que ha sido brutal. Es cierto que siempre tenemos que estar ahí defendiendo que se ponga en valor el papel del profesional, que se remunere de forma justa y siempre hay cosas que hacer y mejorar. Uno no se puede conformar, pero el estado es muy bueno. 

 

- En esta edición reivindicáis el diseño como "forma de resistencia". 

 
- Estamos en un momento en el que hay un poquito un clima de desesperanza. Puedes sumarte al caos o resistir, decidir seguir haciendo las cosas bien y mejorar, pensando en formas de concebir la ciudad o de comunicar mejor. Es una forma de resistencia. Vamos a seguir proponiendo y haciendo las cosas bien. 
 
- Al final el diseño habla del mundo que viene.
 
- Es que estamos en un momento muy crítico. Lo decimos siempre, pero el diseño no es solo una función estética, es una forma de pensar las cosas y de replantearlas desde el principio. Estamos en un momento en el que el diseño es muy útil para repensar cómo estamos haciendo todo. 
 
- En el manifiesto que enmarca estos premios ADCV 2026 también habláis de un diseño "no neutral", ¿qué quiere decir?
 
- Es complejo. Por ejemplo, está la perspectiva de género. Si sabemos que hay una problemática el diseño no puede no puede pasar de puntillas. Se tienen que pensar los procesos y proyectos desde ese punto de vista de perspectiva de género. Si hay una problemática hay que enfocarse en ella para solucionarla. 
 
- Uno de tus objetivos era dar espacio a nuevas generaciones en la asociación, ¿qué diagnóstico haces de esta nueva hornada? 
 
- Lo que veo es que se están motivando y están viendo que la asociación, que quizá antes veían como algo más ajeno, es de ellos también. Todo lo que están poniendo en marcha es la asociación del futuro. Hay una hornada tremenda de estudiantes y diseñadores noveles que están entrando en la asociación a raíz del proyecto MoDE (Moviment de Disseny Emergent). Es algo que les está removiendo. En general, entre las preocupaciones que detectamos está la de empezar a entrar en el mercado laboral, pero también creo que no quieren hacerlo de una forma clásica. Cada uno tiene sus pequeños campos de acción y quieren verse reconocidos en el sector, no quieren catalogarse de una manera clásica sino que esas submodalidades que van apareciendo tengan cabida y se vayan reconociendo.
 
- Desde la ADCV tenéis relación con las escuelas de diseño, estamos, además, en un momento de huelga educativa, ¿haces algún análisis de sus reivindicaciones?
 
- El tema de las huelgas es muy reciente como para nosotros poder, ya no posicionarnos, pero sí el poder dar una mínima opinión. Lo que yo siempre digo es que los caminos no están marcados, pero ni en las profesiones, ni en la forma de educar, ni en la forma de enseñar, ni en la forma de emprender tu carrera profesional. Siempre hay que abrir nuevos caminos y siempre hay que hacer las cosas de forma diferente adaptándonos a las necesidades actuales y además pensando en las necesidades que tendremos más adelante. Y eso pasa en la profesión, en la enseñanza... en todo. Tenemos que estar siempre, continuamente aprendiendo e incluso desaprendiendo para poder adaptarnos. Entonces yo veo necesario que en enseñanza también las cosas se tomen de una forma diferente. No podemos enseñar una metodología como hace treinta, veinte o diez años. Hay siempre que estar reinventándose y estar viendo nuevas formas de aplicar el conocimiento.
 
- El futuro inmediato pasa por los premios y una nueva València Disseny Week, ¿qué novedades traen? 
 
- En los premios han aparecido nuevas categorías precisamente para lanzar el mensaje de que hay cabida para para muchos profesionales. Es cierto que no ha habido la participación que esperábamos pero es que es muy pronto. Esto es como todo, hay que ir poquito a poco implantándolo. Y luego, aparte de los premios, efectivamente estamos con la Disseny Week. Queremos estrechar lazos con todo el ecosistema, queremos que la relación sea mucho más fluida y potente. De hecho, con la Fundació del Disseny hemos lanzado la red de diseño de Alicante. La estrategia y el objetivo es estrechar lazos y hacer que el sector esté más unido. 
 
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