ELCHE. Pasaban las dos y media de la madrugada cuando sonaban los últimos acordes de La La Love You y nadie parecía tener prisa por irse. Así ha terminado la segunda edición de Oasis Elche Music Fest, que en dos días ha reunido a 22.000 personas en el parking de la Universidad Miguel Hernández (UMH). Si el viernes fue la noche de los estribillos, con Viva Suecia, Niña Polaca y ELYELLA, el sábado ha sido la de los himnos compartidos, esas canciones que el público llevamos años cantando y que ayer volvieron a sonar.
Desde primera hora, Miss Caffeina ya tenía a las primeras filas bailando en el Escenario Estrella de Levante con un set list sin pausas donde no ha faltado ‘Prende’, ‘Merlí, ‘Mira cómo vuelo’ o la imprescindible ‘Para toda la vida’ que ha dejado al público con ganas de más.
TGYSOA ha tomado el relevo en el Escenario BYD seguidos de Barry B, el proyecto del burgalés Gabriel Barriuso, que ha llevado al escenario principal su mezcla imprevisible de pop, rock, electrónica y sonidos urbanos. El garage punk de El Diablo de Shangai ha sido la antesala de los esperados Ojete Calor que han convertido el recinto en una verbena colectiva. El proyecto musical de Carlos Areces y Aníbal Gómez no han necesitado más que un ‘Bienvenidos’ para ganarse al público, seguido de ‘Extremismo mal’, ‘Mocatriz’ o su versión de ‘Agapimú’, que se ha convertido ya en todo un himno.
Con el recinto completamente lleno ha llegado el turno de Lori Meyers. La banda granadina, con más de dos décadas de trayectoria, ha hecho un repaso por canciones que forman parte de la biografía de varias generaciones. ‘Mi realidad’, ‘Luces de neón’ o ‘Emborracharme’ han convertido Oasis Elche Music Fest en todo un karaoke de principio a fin, y ‘Luciérnagas y mariposas’ ha dejado uno de esos momentos en los que todo el público parecía respirar a la vez.

- Lori Meyers - Foto: Fer Morales
Por su parte, Niños y Teo Lucadamo han puesto la nota fresca en el Escenario BYD mientras que La La Love You ha salido al escenario principal para cerrar el festival. ‘El fin del mundo’, ‘Laponia’ o ‘La canción del verano’, han convertido el último tramo de la noche en una celebración en la que solo había saltos y bailes. El final que dos noches tan perfectas merecía.
Mucho más que dos escenarios
Entre concierto y concierto, el recinto también se vivió a través de sus espacios. Estrella de Levante, patrocinador principal del festival y del certamen Elche Suena, ha acompañado al público durante los dos días desde el escenario que lleva su nombre. BYD ha dado nombre al segundo escenario y ha sumado uno de los espacios más fotografiados del festival: un coche karaoke en el que el público pudo cantar sus propias canciones. ElPozo King ha habilitado una zona de descanso con tatuajes temporales, Petroni ha instalado una terraza para hacer una pausa entre conciertos, Cachito Loco ha montado un ring de boxeo y Caja Rural Central, además de ser el patrocinador de pago seguro, ha repartido gorras entre los asistentes.
El festival también ha cuidado a todo su público. La Fundación Music for All ha contado con un stand donde se podían solicitar mochilas vibratorias, cascos o muletas, además de dos espacios reservados en cada uno de los escenarios, barra accesible y baños adaptados. Y el Punto Violeta ha estado operativo durante los dos días para garantizar un espacio seguro.
Elche, el gran escenario
Oasis Elche Music Fest no ha terminado en el recinto. Durante nueve días, Ciudad Oasis ha llevado conciertos, cine, literatura y exposiciones gratuitas a distintos puntos de Elche, y ha invitado a quienes llegaban de fuera a descubrir su patrimonio, su comercio y su gastronomía. Una propuesta que ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Elche y de Visit Elche, que han acompañado al festival en su objetivo de convertir la música en directo en una forma de conocer la ciudad, y a la colaboración de Hosbec con los alojamientos asociados. Este domingo termina la programación en los Cines Odeón con ‘PJ Harvey: A Dog Called Money’ de Seamus Murphy.
Con 22.000 personas en dos jornadas, Oasis Elche Music Fest se despide de su segunda edición con la sensación de haber encontrado su sitio en el calendario y en la ciudad. Elche ha cantado, ha bailado y ha pedido otra canción más. Oasis Elche Music Fest ya está preparando la tercera edición.