ALICANTE. El periodista Martín Sanz y el fotógrafo Juan Carlos Soler presentan este jueves, 5 de noviembre, en la sede provincial de Cruz Roja en Alicante, el libro Compañeros de vida. La obra, que ha contado con el patrocinio de Vectalia y la colaboración del Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante, recoge diez reportajes sobre la relación entre personas en situación de vulnerabilidad y sus animales de compañía. Con prólogo de Mateo Darrán, el volumen incluye en su página final un código QR que da acceso a un audiovisual con el trasfondo y la elaboración de los reportajes.
El punto de partida del proyecto se remonta a una información de prensa cotidiana. Hace un par de años, Martín Sanz leyó un teletipo de la Agencia Efe, firmado por el periodista y voluntario Antonio Martín, donde se explicaba la atención que el Centro de Inserción y Baja Exigencia (CIBE) de Alicante presta a los animales de las personas sin hogar que acuden a sus instalaciones. "Me pareció entrañable", explica Sanz.
"Que se dé importancia a los animales de gente en una situación complicada, que seguro que se quitan ellos de comer para dárselo a sus compañeros de vida, demuestra una gran humanidad", explica el autor, que venía de firmar el libro conmemorativo de los 150 años de Cruz Roja Alicante y decidió proponer al presidente provincial, Francisco Galván, una nueva publicación centrada esta vez en esa relación de cuidado mutuo. Una propuesta que salió adelante para visibilizar esa tarea de la instutución humanitaria.
Para Juan Carlos Soler, la vinculación con Cruz Roja se sitúa en la raíz misma de su carrera profesional. A los 17 años, su tío le regaló una cámara de fotos de carrete. En la década de los ochenta, las redacciones de los periódicos contactaban a diario con el puesto central de ambulancias de Cruz Roja para informarse sobre los accidentes de tráfico en la provincia. Soler, que ya era voluntario, comenzó a llevar la cámara en los desplazamientos.
Un día fotografió un siniestro con fallecidos y ofreció el material al periodista Tirso Marín. "Cuando le dije que tenía fotos del accidente, no se lo creía", cuenta el fotógrafo. Las imágenes se publicaron con la firma de la entidad. Poco después, el fotógrafo Rafa Arjones le enseñó a revelar los carretes en el cuarto oscuro del periódico Información. Ese recorrido le abrió las puertas de la delegación de ABC en 1989, donde trabaja desde hace más de tres décadas. "Si no llega a ser por Cruz Roja, no hubiera llegado a los medios de comunicación ni a mi puesto actual en el SAMU", añade.

La trastienda del reportaje
La selección de las diez historias requirió la intermediación de los equipos de la organización. A través de las sedes locales repartidas por los municipios alicantinos, se identificaron casos de usuarios, voluntarios y profesionales que convivían con perros, gatos o mascotas de diversa índole. "Entonces se inició el trabajo de campo, para el que Sanz remarca la exigencia de no distorsionar la realidad de los entrevistados con adornos innecesarios. "Nuestra obligación en un trabajo de investigación y reportaje es trasladar la realidad de la manera más objetiva posible", destaca el autor. "No se debe meter literatura; puedes aportar tu estilo, pero nada más", afirma.
La presencia de Cruz Roja en la toma de contacto facilitó que los protagonistas se mostrasen abiertos a explicar su rutina diaria. "Cuando vas con la verdad por delante y te muestras transparente, la gente te abre la puerta; nosotros íbamos con la voluntad genuina de escuchar y aprender de ellos", describe Sanz. Por su parte, el trabajo fotográfico planteó retos técnicos específicos debido al comportamiento de los animales en espacios cerrados o desconocidos. Es por eso que Soler optó por dejar la cámara a un lado durante los primeros minutos de cada encuentro para observar la dinámica entre la persona y su mascota. "No es un retrato estático donde buscas un encuadre, la luz y la cara perfecta", señala Soler. "Con los gatos o los perros tienes la toma calculada y de repente el animal se gira o se marcha; en el caso de Pilar y su gata Cayetana, el animal duraba diez segundos quieto sobre la mesa, así que, ¿cómo se consigue la foto? Pues con paciencia, mucho cariño y esperando el momento exacto", apunta.

Comandancia y complicidad
La colaboración entre los dos autores suma varios títulos editoriales dedicados a la memoria periodística y social de la provincia, como Made in Alicante. 62 voces, 62 miradas o la obra homenaje a Manuel Peláez Castillo. Esa trayectoria compartida ha consolidado un método de trabajo basado en el entendimiento tácito durante las entrevistas. "Si alguien podía hacer este trabajo con un material humano y animal tan sensible, ese era Juan Carlos", afirma Sanz. "Tiene una sensibilidad por encima de la media y entre nosotros existe una química profesional muy necesaria para abordar proyectos de esta naturaleza", describe. Soler coincide en la valoración del trabajo conjunto. "Martín me puede pedir lo que sea; es una persona que conoce muy bien a la gente y sabe lo que busca en cada tema, así que trabajar a su lado es un privilegio absoluto", confiesa el fotógrafo.
El libro cierra su edición con la inclusión de un soporte QR en las últimas páginas. El código dirige al lector a una pieza audiovisual donde se documenta el recorrido por las diferentes comarcas alicantinas, el ambiente de las entrevistas y el trabajo de producción gráfica sobre el terreno.