CASTELLÓ. Hay artistas que no necesitan presentación, pero sí una escucha atenta cada vez que regresan. Luz Casal vuelve este domingo al Auditori i Palau de Congressos de Castelló con una nueva gira bajo el brazo y un disco, 'Me voy a permitir', que confirma que lo suyo nunca ha sido acomodarse. La crítica coincide en apuntar que este álbum es el más "ecléctico" y el más "inclasificable" de su carrera, que ya es decir de una artista que siempre ha cogido el camino que ha querido. En un tiempo dominado por la inmediatez del streaming, la gallega sigue apostando por el álbum como un espacio de expresión íntimo, casi como un diario sonoro donde conviven estilos, emociones y etapas.
Luz Casal es dueña de una trayectoria marcada por la evolución constante, ha transitado del rock a la chanson, del bolero al pop, siempre fiel a una identidad artística que rehúye etiquetas. La última parada de este viaje se nutre de los diez temas del disco que conocerán de primera mano sus seguidores castellonenses en un concierto en el que sonarán, como ella mismo nos explica, las canciones que marcaron una página en la historia musical de este país y que a día de hoy le siguen reclamando. Luz, lejos de instalarse en la nostalgia, sigue explorando sonidos y emociones con la misma inquietud que al principio y nos invita a comprobar, desde la butaca del Auditori, que su voz y su mirada continúan plenamente vigentes.
-Luz, vienes a Castellón a presentar tus canciones. Jugando con el título del disco, por permitir, te has permitido hasta grabar uno, ahora que casi nadie se atreve...
-Sigue siendo necesario para mí hacer álbumes de canciones. Grabar un disco me permite mostrar diferentes aspectos de mi misma, del interés que me haya despertado una determinada canción o de encontrar una sonoridad nueva que hasta ese momento no había cantado, entre otras cosas. Es una especie de diario.
-¿Hay espacio en esta gira para volver a interpretar esos temas que el público te seguimos pidiendo? ¿Escucharemos en Castellón tus clásicos?
-Sin ninguna duda que sonarán las canciones clásicas de mi repertorio. Considero un regalo tener determinados temas que sé que cada noche el público las desea escuchar.
-¿Qué te da la música en directo para tener ganas y fuerzas de volver a la carretera con una gira, tú que ya has estado una y mil veces en todos los escenarios?
-La ilusión de compartir con la gente todas las canciones que he ido haciendo y el poder enseñar al público las últimas que he grabado son dos buenas razones para seguir subiéndome a un escenario. Es duro y cansado todo lo que hay alrededor de un concierto pero…

Foto: Javier Biosca
-¿Hay alguna canción o álbum que marcó un antes y un después en tu carrera, Luz?
-El haber hecho las dos canciones de la película de Pedro Almodóvar provocó que mucha, mucha, mucha gente viera en mí una cantante con otras posibilidades que las que habían descubierto en mis cinco álbumes anteriores.
-Te decía antes que pocos artistas se arriesgan a grabar álbumes en estudio tras el cambio en la industria que ha supuesto la escucha de música en streaming. ¿Es tu disco una forma de reivindicar cómo se hacía y se vivía la música antes?
-No es un acto de reivindicación, no lo veo así. Simplemente considero que la persona que escucha un álbum mío puede llegar a experimentar y reaccionar de maneras distintas ante unas canciones, y eso es porque mis temas navegan en estilos diferentes.
-La crítica coincide en definir 'Me voy a permitir' como el trabajo más inclasificable de tu carrera ¿Es una manera de decir que sigues siendo una rebelde? Porque lo de acomodarse no ha ido contigo nunca...
-Acomodarse es languidecer. Mi carácter me impide, en la música y en la vida, aceptar la rutina como única posibilidad.
-Una curiosidad, ¿qué papel juega la música en tu día a día fuera de los escenarios?
-Es un alimento imprescindible en mi día a día desde que me acuerdo, desde siempre.