ELCHE. L’Escorxador acoge este fin de semana la segunda edición del Campeonato de España de Improvisación Teatral, cita integrada dentro del certamen Orilla Impro Fest. El escenario ilicitano es el escenario de las semifinales este viernes, 16 de octubre, a las 18:30 horas, mientras que la jornada del sábado resolverá el tercer puesto y la gran final a partir de las 20:30 horas. Una veintena de actores procedentes de Madrid, Valladolid, Gijón y Alicante defenderán a sus respectivas escuelas en un formato donde la historia depende por completo de las pautas planteadas por el público.
La iniciativa corre a cargo del colectivo alicantino Cero Qoma, conocido durante catorce años como ImproVivencia. En el cuadrilátero actoral se medirán los equipos de ImproMadrid, ImproValladolid, TEMA y la propia escuadra anfitriona. “Queremos conectar con un público joven que se ha ido alejando de las propuestas escénicas más tradicionales, pero que busca experiencias donde pueda participar de forma directa”, señalan desde la organización del torneo.

Un silbato para la comedia
La competición adopta una estética deportiva. Cada enfrentamiento cuenta con un árbitro y dos linieres encargados de sancionar las faltas y marcar las reglas de juego. Cinco actores por bando suben a escena en cada ronda para improvisar situaciones que van del minuto y medio a los cinco minutos.
El punto de partida sale del propio patio de butacas. Al entrar al recinto, cada espectador escribe una frase o una palabra en una tarjeta y la deposita en una urna. El colegiado saca los papeles al azar durante la función y establece los condicionantes del juego. “El ritmo es frenético; las tarjetas obligan a los actores a mantener la agilidad mental al límite en cada bloque”, explican los organizadores.

Dos formas de improvisar
Las pruebas se dividen en dos modalidades. En la improvisación mixta, las dos compañías colaboran sobre las tablas para sacar adelante el argumento a partir de la misma tarjeta. En la improvisación comparada, cada grupo resuelve la premisa por separado, permitiendo comparar los recursos humorísticos de cada equipo. El árbitro añade dificultad exigiendo géneros concretos, como el tono de cine o la narrativa en capítulos desordenados. Al terminar cada intervención, la audiencia vota la propuesta que considera más ingeniosa.
El certamen se fija en dos fenómenos que llenan auditorios en los últimos años: los espectáculos de comedia improvisada y las batallas de rimas urbanas. “Recogemos lo mejor de esos dos mundos para crear un formato dinámico, enfocado a la gente con ganas de reír”, apuntan desde Cero Qoma.
Talleres en la mañana del sábado
Más allá de la competición, la cita reserva un espacio para el aprendizaje. El sábado 17 de octubre, entre las 11 y las 14 horas, L’Escorxador acoge talleres impartidos por profesionales del sector. Ignacio López, de ImproMadrid; Berta Monclús, de ImproValladolid; y Lea Ríos, de Cero Qoma, dirigirán estas sesiones prácticas destinadas a profundizar en las técnicas de la interpretación espontánea.