ALICANTE. La cultura alicantina atraviesa un momento de madurez, con una programación cada vez más diversa, instituciones consolidadas y una oferta que se extiende progresivamente por toda la provincia. Sin embargo, ese crecimiento también plantea nuevos desafíos: mejorar la coordinación entre los agentes culturales, dar mayor visibilidad a las actividades, reforzar la colaboración público-privada y conseguir que Alicante sea reconocida fuera de sus fronteras como un destino cultural durante los doce meses del año. Son algunas de las principales conclusiones del foro organizado este jueves por Alicante Plaza bajo el título La cultura como motor de transformación sostenible desde la colaboración público-privada.
El encuentro, celebrado en el Museo de Aguas de Alicante (M2A), ha reunido a Juan de Dios Navarro, diputado provincial de Cultura; Catalina Iliescu, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria de la Universidad de Alicante; Paqui Santonja, asesora de Casa Mediterráneo; y Martín Sanz, director de Comunicación de Aguas de Alicante y responsable de la programación cultural del Museo de Aguas de Alicante. La mesa, moderada por el redactor de Cultura de Alicante Plaza, Daniel Terol, ha servido para analizar el presente y el futuro del sector cultural, su capacidad para transformar el territorio y el papel de las instituciones y las empresas en su desarrollo.
El diagnóstico compartido ha sido positivo. Alicante cuenta con una red de museos, espacios escénicos, festivales y proyectos culturales que ha crecido durante décadas y que constituye uno de sus principales activos. No obstante, los participantes han coincidido en que el siguiente paso debe centrarse no tanto en multiplicar las iniciativas como en conectar mejor las existentes, facilitar su conocimiento y aprovechar su potencial turístico, económico y social.
Una oferta cultural madura que debe seguir creciendo
La vicerrectora de Cultura de la Universidad de Alicante, Catalina Iliescu, ha defendido que la provincia se encuentra en un momento de "efervescencia" cultural. Como ejemplo, ha mencionado la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos, el Festival de Teatro Clásico de L'Alcúdia, la programación del Teatro Principal y del Teatre Arniches, así como la actividad de instituciones como el MARQ, el MUBAG, el MACA o Las Cigarreras. A su juicio, uno de los principales valores del ecosistema cultural alicantino es la complementariedad de sus instituciones, que permite ofrecer propuestas para públicos muy diferentes. En el caso de la Universidad de Alicante, ha destacado la implicación de la comunidad universitaria, formada por unos 25.000 estudiantes, y la buena respuesta a iniciativas como los conciertos de bienvenida, la programación teatral del Paraninfo y las actividades de creación artística.
Iliescu ha puesto también el acento en la accesibilidad y la participación del público. La universidad ha incorporado subtítulos a representaciones en otros idiomas, ha programado espectáculos en lengua de signos y utiliza encuestas y mecanismos de participación estudiantil para adaptar sus propuestas culturales. "Tenemos muchos espacios, mucha variedad, a la cual el público responde", ha resumido, antes de señalar que el principal reto consiste en mantener ese dinamismo.
Una visión compartida por el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, quien ha situado a la provincia en una etapa de madurez fruto del trabajo desarrollado durante varias décadas. El responsable provincial ha insistido en que los avances actuales no pueden atribuirse a una única legislatura ni a una sola administración, sino a la labor continuada de instituciones, profesionales y entidades privadas. En este sentido, ha reivindicado la necesidad de que la cultura llegue a todos los municipios, con independencia de su tamaño. La Diputación trabaja en esa dirección a través de sus programas de apoyo a entidades y ayuntamientos, así como de organismos como el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, el MARQ, el MUBAG y el ADDA.
Entre las iniciativas destinadas a vertebrar el territorio, Navarro ha destacado las actividades culturales en municipios de menos de 500 habitantes, especialmente durante los meses estivales, y el plan provincial de excavaciones arqueológicas, que permite desarrollar actuaciones patrimoniales en distintos puntos de la provincia. "Cuanta más oferta cultural tengamos en la provincia de Alicante, mucho mejor", ha defendido el diputado, que ha vinculado esta diversidad a la capacidad de atraer visitantes y ofrecer nuevas oportunidades tanto a residentes como a turistas.

Desde Casa Mediterráneo, Paqui Santonja ha coincidido en que Alicante atraviesa una etapa de consolidación, aunque ha apuntado que también se está produciendo un cambio cualitativo en la manera de entender la cultura. La asesora ha destacado la creciente importancia de conectar proyectos y complementar programaciones, tanto entre las instituciones de la ciudad como con las del resto de la provincia y la Comunitat Valenciana. La permanencia de iniciativas culturales durante décadas constituye, a su juicio, una muestra de esa fortaleza. Festivales y encuentros que han superado diferentes dificultades económicas y organizativas conviven actualmente con nuevos proyectos, configurando una oferta que continúa ampliándose.
Martín Sanz, por su parte, ha aportado una perspectiva basada en sus tres décadas de vinculación con el sector cultural, primero desde el periodismo, posteriormente desde el ámbito institucional y ahora desde Aguas de Alicante. El director de Comunicación ha recordado la evolución de citas históricas como la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos, que este año incorporará al Museo de Aguas de Alicante como una de sus sedes. Para Sanz, la continuidad de estas iniciativas y su capacidad para incorporar nuevos espacios y alianzas demuestran que existe una base cultural sólida. No obstante, ha advertido de que el crecimiento también obliga a afrontar nuevas necesidades organizativas.
Más coordinación para poner en valor lo que ya existe
Uno de los asuntos que ha generado mayor consenso durante el debate ha sido la necesidad de mejorar la coordinación y la comunicación de la oferta cultural. La abundancia de actividades, lejos de considerarse un problema, ha sido interpretada como una oportunidad que todavía no se aprovecha plenamente. Martín Sanz ha señalado que Alicante dispone de una programación tan amplia que en ocasiones resulta difícil conocer todo lo que sucede en la ciudad y la provincia. En este sentido, ha considerado llamativo que algunas cuentas particulares de redes sociales consigan reunir y difundir la agenda cultural de manera más eficaz que las propias instituciones.
Su propuesta pasa por avanzar hacia una mayor coordinación y poner en valor los recursos existentes. Como ejemplo, ha mencionado el eje cultural y museístico que conecta el entorno del Postiguet con la Ereta, donde se concentran espacios patrimoniales y culturales que podrían promocionarse conjuntamente. La creación de recorridos compartidos y una mejor señalización permitirían, según ha explicado, facilitar el acceso de los visitantes a una oferta que muchas veces desconocen, pese a encontrarse a escasa distancia.
El debate también ha abordado la posibilidad de que la multiplicación de actividades genere competencia o solapamientos entre instituciones. Sin embargo, los participantes han rechazado que exista una rivalidad por atraer al público.
Iliescu ha reconocido que en ocasiones se producen coincidencias de programación, incluso dentro de la propia universidad, pero ha asegurado que existe una comunicación habitual entre los responsables culturales para intentar evitarlas. Ha puesto como ejemplo la elección de determinados días para las actividades del Paraninfo o la coordinación de los museos en fechas como el Día Internacional de los Museos. "Las instituciones de cultura no estamos en concurrencia. Estamos en confluencia", ha afirmado la vicerrectora, sintetizando una de las ideas centrales del encuentro.
Santonja ha coincidido en la importancia de adaptar los calendarios y buscar propuestas complementarias. Desde Casa Mediterráneo, ha explicado, se procura tener en cuenta las principales celebraciones y acontecimientos de Alicante para evitar programaciones que compitan innecesariamente por el mismo público. Como ejemplo de colaboración, ha mencionado los proyectos vinculados a las relaciones históricas entre Alicante y Orán, que han permitido desarrollar exposiciones, actividades culturales y una nueva ruta a pie para dar a conocer los vínculos entre ambas ciudades.
Por su parte, Navarro ha insistido en que las administraciones deben favorecer esa cooperación con independencia de las diferencias políticas. "Da igual el color político", ha señalado al defender la necesidad de trabajar conjuntamente y sumar la participación de empresas privadas para ampliar el alcance de los proyectos.
La colaboración como herramienta de transformación
La colaboración entre administraciones, universidades y empresas ha sido otro de los grandes ejes del foro. Los participantes han coincidido en que los recursos públicos son limitados y que la implicación del sector privado permite ampliar la programación, llegar a nuevos públicos y desarrollar proyectos que difícilmente podrían llevarse a cabo de manera individual. Navarro ha defendido que esta cooperación resulta fundamental para que la cultura continúe extendiéndose por el territorio. El diputado ha destacado la aportación de entidades como Aguas de Alicante, que contribuyen al desarrollo de actividades y proyectos culturales, y ha insistido en que la suma de esfuerzos permite multiplicar los resultados.
En esta línea, Iliescu ha expuesto algunas de las iniciativas impulsadas por la Universidad de Alicante en colaboración con otras instituciones y empresas. Entre ellas, ha destacado el proyecto de accesibilidad cultural desarrollado durante los últimos seis años, que ha permitido incorporar recursos adaptados para personas con discapacidad tanto en espacios museísticos como en las artes escénicas.
La vicerrectora ha explicado que estas actuaciones incluyen pictogramas, materiales táctiles para personas ciegas, interpretación en lengua de signos, audiodescripción y subtitulado de espectáculos. El objetivo es eliminar barreras para que la cultura pueda llegar a todos los públicos, independientemente de sus capacidades. También ha reivindicado el papel de la universidad como generadora de talento. A través de la plataforma InteractUA, la institución desarrolla concursos de bandas emergentes, artes gráficas y poesía, además de residencias artísticas que permiten a jóvenes creadores desarrollar sus proyectos y presentarlos ante el público.
Entre las iniciativas más recientes, ha mencionado la puesta en marcha de una residencia de creación teatral, surgida tras detectar el interés de los estudiantes por la escritura dramática. La universidad cuenta, además, con 13 sedes y 29 aulas distribuidas por la provincia, que facilitan el intercambio de actividades culturales con diferentes municipios.
La cultura como identidad, inclusión y sostenibilidad
Más allá de su impacto económico y turístico, los participantes han reivindicado la capacidad de la cultura para construir identidad, fomentar la convivencia y trasladar valores sociales y medioambientales. El Museo de Aguas de Alicante, escenario del encuentro, constituye precisamente un ejemplo de esa vinculación entre patrimonio, divulgación y sostenibilidad. Martín Sanz ha recordado que el espacio, con 17 años de trayectoria, nació con el objetivo de explicar de manera sencilla el ciclo integral del agua y su importancia para el territorio.
Aunque inicialmente su público principal estaba formado por escolares y estudiantes, el crecimiento turístico de Alicante ha provocado que las visitas educativas convivan cada vez más con las de turistas internacionales. La propuesta museística combina una aproximación histórica y antropológica a la relación de Alicante con el agua con contenidos dedicados a la innovación tecnológica y los desafíos de futuro. Todo ello bajo una premisa que Sanz ha resumido en "no olvidar el pasado sin perder de vista el futuro".
El director de Comunicación de Aguas de Alicante ha destacado también la actividad cultural que se desarrolla en el entorno de los Pozos de Garrigós, donde la compañía ha apostado por mantener una programación abierta a diferentes disciplinas artísticas. Entre sus principales iniciativas figuran los Encuentros de Arte y Medioambiente, que acumulan siete ediciones y ofrecen a los creadores libertad para desarrollar sus propuestas, siempre desde el respeto al patrimonio y con la sostenibilidad como elemento transversal. Sanz ha defendido que esta programación debe reflejar la personalidad de Alicante, una ciudad que ha definido como abierta, acogedora y crítica. Por ello, el museo procura dar oportunidades a artistas, asociaciones y colectivos locales que encuentran en este espacio una posibilidad para mostrar su trabajo.
La sostenibilidad también ha estado presente en las reflexiones de Iliescu, quien ha señalado que los valores ambientales están cada vez más integrados en las prácticas de los jóvenes creadores. Según ha explicado, el uso de materiales reciclados o la incorporación de cuestiones medioambientales a las propuestas artísticas ya forman parte de numerosos proyectos. No obstante, ha defendido que la cultura debe trasladar estos mensajes desde la creatividad y no mediante discursos excesivamente explícitos. En su opinión, el arte tiene capacidad para generar conciencia y reflexión sin convertirse necesariamente en una herramienta de activismo directo.
La vicerrectora también ha puesto sobre la mesa la transformación de los hábitos de consumo cultural, especialmente entre los jóvenes. Los conciertos en directo, los monólogos y los pódcast se han consolidado como formatos capaces de atraer a nuevos públicos, lo que obliga a las instituciones a adaptar sus propuestas. Pese a ello, ha reivindicado el valor de la experiencia presencial. La Universidad de Alicante, ha explicado, continúa apostando por una cultura compartida que permita generar vínculos, convivencia y emociones colectivas.

El reto de proyectar Alicante más allá de sus fronteras
La última parte del encuentro se ha centrado en identificar las iniciativas que podrían marcar un antes y un después en la consolidación cultural de Alicante. Frente a la posibilidad de construir nuevos recintos para grandes festivales y conciertos, Martín Sanz ha defendido que la prioridad debería situarse en mejorar la proyección exterior de la oferta existente. El representante de Aguas de Alicante ha recordado la intensa programación musical que ha acogido la provincia durante el verano, con grandes actuaciones repartidas entre municipios como Alicante, Elche y Torrevieja. También ha destacado el papel de los promotores privados y la aparición de espacios como el Muelle 12 del Puerto de Alicante, que ha considerado un acierto para la celebración de eventos.
Sin embargo, ha insistido en que el verdadero desafío va más allá de disponer de nuevos equipamientos. "Que se hable de la provincia de Alicante como lugar para turismo cultural durante doce meses del año, no solamente durante el verano", ha planteado. A su juicio, Alicante debe ser capaz de comunicar en el exterior que su atractivo no se limita al sol, la playa y la gastronomía, sino que dispone de una programación permanente de museos, teatro, conciertos, exposiciones y otras actividades culturales.
La propuesta pasa por aprovechar la desestacionalización turística para incorporar la cultura como uno de los principales motivos para visitar la provincia durante cualquier época del año. Santonja ha coincidido en la importancia de reforzar esa dimensión internacional. Desde Casa Mediterráneo, ha explicado, una parte del trabajo consiste precisamente en dar a conocer Alicante entre instituciones, creadores y profesionales de otros países.
La asesora ha reconocido que todavía resulta necesario realizar una labor de promoción para mostrar las posibilidades de la ciudad, tanto por sus conexiones aéreas como por la calidad de sus infraestructuras y su programación cultural. Ha recordado, además, que Casa Mediterráneo tiene entre sus objetivos estatutarios la proyección de España en el Mediterráneo, con una referencia específica a Alicante y la Comunitat Valenciana. Una circunstancia que permite utilizar la diplomacia cultural para reforzar la presencia internacional del territorio.
Por su parte, Iliescu ha situado la internacionalización entre las asignaturas pendientes de la Universidad de Alicante. Aunque la institución ya participa en proyectos teatrales europeos y ha conseguido llevar algunas de sus producciones a otros países, considera que todavía existe margen para ampliar los intercambios. En concreto, ha planteado la posibilidad de facilitar la participación de la Orquesta Filarmónica de la Universidad de Alicante en festivales nacionales e internacionales. Se trata de una formación con casi dos décadas de trayectoria y una importante dimensión educativa, que permite a jóvenes músicos adquirir experiencia en el trabajo orquestal.
La vicerrectora ha reconocido las dificultades logísticas y económicas que supone desplazar una formación de estas características, por lo que ha apelado nuevamente a la colaboración institucional. También ha propuesto reforzar la dimensión mediterránea del Festival de Teatro Clásico de L'Alcúdia mediante la participación de compañías de países como Grecia o del Magreb, una iniciativa para la que ha planteado explorar posibles colaboraciones con Casa Mediterráneo.
Facilitar la llegada de nuevos proyectos culturales
Juan de Dios Navarro ha defendido que las administraciones deben adoptar una actitud favorable hacia quienes quieran impulsar nuevas iniciativas culturales en la provincia. "Alfombra roja a promotores, productores y a todo aquel que quiera venir a traer cualquier tipo de actividad o acción cultural", ha reclamado el diputado, quien considera que Alicante dispone de suficientes atractivos para seguir creciendo como escenario de festivales y grandes acontecimientos.
El responsable provincial ha señalado que esa apuesta debe acompañarse de una mayor promoción de los recursos existentes. En este sentido, ha destacado el trabajo del Patronato Costa Blanca en las ferias turísticas internacionales, donde la oferta cultural constituye uno de los elementos de promoción del destino. Navarro también ha reivindicado el papel de los principales equipamientos culturales de la Diputación, como el MARQ, el MUBAG y el ADDA, así como la proyección exterior que proporcionan sus actividades y profesionales.
En particular, ha destacado la trayectoria de la Orquesta ADDA Sinfónica y su director, Josep Vicent, cuya presencia internacional contribuye a dar visibilidad a Alicante fuera de España. Para el diputado, el futuro cultural de la provincia pasa por mantener la cooperación entre administraciones, universidades, entidades culturales y empresas, evitando que las limitaciones presupuestarias frenen la puesta en marcha de nuevos proyectos.
El encuentro ha concluido con una idea compartida: Alicante dispone de una oferta cultural consolidada, diversa y con capacidad para seguir creciendo, pero necesita avanzar en su coordinación, accesibilidad y proyección exterior. Un objetivo para el que los participantes han considerado imprescindible mantener las alianzas y aprovechar mejor los recursos existentes. La cultura, han coincidido, debe seguir siendo mucho más que una sucesión de acontecimientos en la agenda: un instrumento de cohesión territorial, un espacio de encuentro entre generaciones y procedencias y uno de los motores del desarrollo económico, turístico y social de la provincia.