Joaquín Hernández convierte Tabarca en escenario de amor e intriga en 'La isla de las flores amarillas'

Cultura

Una novela de intriga y pasión ambientada en la isla habitada más pequeña de España

  • Joaquín Hernández Castillo
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ALICANTE. Tras Los secretos del olvido, el periodista Joaquín Hernández vuelve a explorar los vínculos familiares, la memoria y los secretos del pasado en una nueva novela de intriga y pasión, esta vez ambientada en Tabarca, la isla habitada más pequeña de España. Dos épocas, un secreto centenario y una isla en la que el mar puede ser refugio, frontera y amenaza.

La joven Rosa sueña con escapar del hotel familiar en el que trabaja, pero la frágil salud de Amparo, su abuela, la ata a la isla. Además, la relación con su madrastra, Dolores, es cada vez más tensa desde que murió su padre. Él le dejaba una flor amarilla todas las mañanas sobre el mostrador, símbolo de amor y de resistencia ante la adversidad. Ahora, inexplicablemente, las flores siguen apareciendo en el mismo lugar, lo que Rosa atribuye a un milagro.

Justo entonces llega un nuevo huésped, Teo, un atractivo biólogo que estudia la reserva marina local. Su llegada rompe el equilibrio de la rutina de Rosa, mientras salen a la luz indicios de que las aguas de la isla albergan un secreto centenario que pondrá en peligro sus vidas.

En La isla de las flores amarillas, Tabarca es mucho más que un escenario. Para quienes llegan en barco puede parecer un pequeño paraíso mediterráneo; para Rosa, en cambio, se ha convertido en una cárcel rodeada de agua. Esa oposición entre quedarse y marcharse, entre pertenecer a un lugar y sentirse atrapado en él, atraviesa toda la novela. El aislamiento, los temporales, el faro, el cementerio, la reserva marina y las noches estrelladas condicionan la vida de los personajes y convierten la propia geografía de la isla en uno de los motores de la historia.

La novela enlaza además dos tiempos: el presente de Rosa y Teo, en 1991, y una segunda línea narrativa ambientada en 1927 y vinculada al faro de Tabarca. Las flores amarillas, el mar, las estrellas y el propio faro conectan distintas generaciones en una historia sobre la memoria y las huellas que deja el pasado. El Asteriscus maritimus que da título a la novela se convierte así en símbolo de amor y resistencia: una flor capaz de seguir creciendo junto al Mediterráneo pese al agua salada y las condiciones adversas.

Periodista y escritor

Joaquín Hernández Castillo (Alicante, 1984) es licenciado en Periodismo. Su trayectoria profesional ha estado vinculada, sobre todo, al mundo de la televisión. Desde el año 2010 trabaja como redactor en Antena 3 Noticias y en el programa Espejo público. Anteriormente, formó parte del equipo de Informativos Telecinco, viajó a decenas de países con el programa Murcianos por el mundo de La 7 y trabajó en la Agencia EFE Televisión. También presentó su propio espacio cultural, Proyecto Hernández, en Radio San Vicente.

Aparte del periodismo, su otra gran pasión es la música, especialmente los musicales. Cursó estudios de piano en el Conservatorio Profesional de Música de Alicante y el máster en Creación Literaria del Grupo Planeta en la Universidad Internacional de Valencia.

En 2024 publicó su primera novela, Los secretos del olvido (Plaza & Janés).

 

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