ALICANTE. Mariam Cremades Estudio y Galería de Arte presenta Habitar el silencio, una exposición colectiva que invita a detenerse, mirar y percibir aquello que permanece más allá de lo inmediato. La muestra se inaugurará este viernes, 4 de septiembre, en la sede de la galería, en el número 17 de la calle Alcalde José Luis Lassaletta, en Alicante. Un encuentro artístico que reúne pintura, escultura e instalación de creadores contemporáneos con distintas trayectorias y lenguajes. La exposición podrá visitarse del 4 al 25 de septiembre.
El silencio como espacio de percepción
Comisariada por Mariam Cremades, Habitar el silencio propone un encuentro entre diferentes lenguajes y sensibilidades del arte contemporáneo. La exposición no parte de una estética común, sino de una experiencia compartida que crea un espacio de silencio en el que la mirada deje de buscar respuestas inmediatas y pueda comenzar a percibir. Paisaje, materia, línea, color, luz, sombra y volumen aparecen como distintas formas de aproximarse a una misma necesidad, detener el tiempo para mirar de otro modo.
Las obras establecen relaciones entre sí a través de la contemplación, la huella, la herida, la transformación y aquello que permanece más allá de la mirada. La exposición plantea así un recorrido por distintas formas de entender la creación contemporánea, desde el paisaje y la abstracción hasta la materia, la escultura y la instalación. Son propuestas formalmente diversas que encuentran un punto de conexión en su capacidad para generar pausa y abrir un espacio de relación entre la obra y quien la contempla.

Una mirada abierta más allá de nuestras fronteras
Habitar el silencio cuenta también con la participación de la artista japonesa Fuitsu Hayashi, cuya presencia aporta una dimensión internacional al proyecto. El resto de los artistas participantes desarrolla su trayectoria principalmente desde España, aunque algunos mantienen vínculos profesionales y periodos de residencia entre España y otros países. Esta diversidad de experiencias y contextos se integra en un mismo proyecto curatorial, en el que las diferencias de lenguaje enriquecen el diálogo entre las obras.
La instalación como una nueva dimensión
Uno de los elementos diferenciales de esta edición es la incorporación de una instalación cinética y lumínica del alicantino José Luis Navarro. La pieza introduce movimiento, luz y tecnología en el espacio de la galería y amplía la experiencia expositiva más allá de la superficie pictórica y escultórica.
La presencia de esta instalación incorpora una nueva dimensión espacial a la muestra y refuerza la idea central de Habitar el silencio, donde la obra no solo se contempla, sino que también transforma el espacio y modifica la manera en que lo percibimos.
Una invitación a permanecer
“Habitar el silencio nace de la necesidad de detenerse. No buscamos reunir obras bajo una misma estética, sino crear un espacio donde diferentes lenguajes puedan encontrarse y donde cada espectador tenga tiempo para mirar, percibir y establecer su propia relación con la obra”, afirma Mariam Cremades, fundadora de la galería y comisaria de la exposición.