BENIDORM. El alicantino Francisco Mercader es licenciado en Ciencias Ambientales, pero además es un apasionado del senderismo y la fotografía, así que hace unos años decidió abrir en Instagram el perfil Más allá de la ciudad, donde dejaba un interesante registro de sus visitas a los rincones más recónditos de la provincia de Alicante. Unas imágenes con las que daba buena cuenta de la riqueza natural que atesora el territorio. Un patrimonio histórico que ahora ha plasmado ahora en el fotolibro Cuevas de Alicante. Explorando el pasado prehistórico de la provincia, que se ha convertido en la guía perfecta para conocer de primera mano los enclaves más sorprendentes de la naturaleza alicantina.
Este libro es el resultado de combinar todas sus pasiones: ciencias ambientales, senderismo, fotografía. Y hace tiempo decidió unir todas las piezas. “En la universidad, cuando estudiaba la carrera, algunos compañeros y yo decidimos crear un blog en el que contar experiencias de nuestras salidas al campo, uniendo nuestro conocimiento en medio ambiente y fotografía”, recuerda. Lo que al principio surgió como una anécdota, con el paso de los años se convirtió en un referente para los amantes del senderismo en la provincia de Alicante y, desde entonces, lleva más de diez años compartiendo sus rutas en el blog. Sin embargo, ahora ha dado un paso más convirtiendo sus nuevas aventuras en un fotolibro.
“Siempre me han gustado los libros de naturaleza, fotografía de fauna y flora, y todo aquello que tenga que ver con la montaña”, relata. Además, confiesa que es un apasionado de los viajes y, cuando vuelve, imprime un álbum con las mejores fotos y recuerdos del mismo. Ese fue el detonante de este libro, que al final se ha convertido en algo mucho más técnico. “Quería aportar mi granito de arena uniendo las mejores fotografías con la prehistoria alicantina”, explica. Lo que al principio iba a ser un libro meramente recopilatorio de las cuevas de Alicante, con el tiempo se convirtió en un libro de historia y arqueología. “Con él puedes aprender bastante sobre cómo vivían nuestros antepasados en estas tierras que hoy habitamos”, afirma el autor.
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Los rincones más ocultos
El libro abarca la provincia de Alicante, pasando por todas las comarcas, aunque la mayor parte de las cuevas se ubican en la Marina Alta y Marina Baixa, debido a su orografía y a la cantidad de montañas y valles que albergan. “Lugares en donde nuestros antepasados dejaron su huella en las paredes o en el suelo”, apunta. Un recorrido que le ha llevado unos dos años, ya que lo ha realizado en mi tiempo libre. “He pasado mucho tiempo en la montaña explorando y fotografiando estos lugares mágicos, pero mucho más en una silla enfrente del ordenador tratando de ubicar y descubrir los rincones más ocultos”, afirma. De hecho, muchas de las cuevas que ya no se encuentran en los mapas por diversos motivos. “En muchas ocasiones no las he encontrado, por más que lo haya intentado”, admite.
De esta manera, la selección ha seguido un criterio puramente estético e histórico. “He visitado más de ciento cincuenta cuevas y abrigos, pero no podía ponerlas todas, por lo que he escogido aquellas que, desde el punto de vista del lector, son más atractivas y/o tienen algún hito histórico, ya sea alguna representación rupestre o yacimiento, o hayan sido lugar de tránsito y culto durante su historia reciente”, justifica. Uso lugares recónditos en los que ha podido ver casi de todo, incluso alguna que otra sorpresa. “Muchas de estas cuevas son el hogar de muchos animales, por lo que es muy frecuente encontrar insectos, reptiles, anfibios y algunos mamíferos como los murciélagos o una cabra que me dio un susto de muerte, aunque lo más habitual era encontrar basura y llegué a sacar latas de refrescos de los años ochenta y noventa”, relata.
Durante sus exploraciones, Francisco Mercader ha ido chequeando con la información oficial lo que ibas encontrando. “La mayoría iba con los deberes hechos y sabía lo que me iba a encontrar, porque es prácticamente imposible observar una pintura rupestre si no sabes que está ahí, excepto si se trata de arte macro esquemático, y los yacimientos no se pueden alterar, por lo que es recomendable saber dónde y en qué estado están para no modificarlos, ya que muchos de ellos están a medio excavar”, explica. Toda esta información la ha extraído de numerosos informes realizados por profesores, investigadores, arqueólogos y expertos en la materia. Documentos que están disponibles para cualquiera en páginas web oficiales como la del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) o la de Universidad de Alicante (UA).
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La primera es 'no tocar'
Según explica, prácticamente todas las cuevas o abrigos de la provincia están registradas y han sido estudiadas por numerosos expertos en la materia y, las que no, se mantienen ocultas para poder actuar antes de que los expoliadores o saqueadores lleguen a ellas, como ya ha ocurrido en otras ocasiones. “Yo me he centrado solamente en buscar y encontrar aquellas que ya se conocen y son públicas, aunque muchas de ellas no se encuentren en los mapas”, afirma.
En su recorrido ha encontrado muchos tesoros que guarda en su cabeza. “La primera regla que existe en el mundo de la arqueología es que no hay que no tocar”, destaca. Y lo ha llevado a rajatabla. “Nunca se debe tocar una pared con pinturas rupestres y nunca se debe remover el terreno, puesto que estás haciendo un flaco favor al resto de la humanidad”, sentencia. “Estos lugares son Patrimonio de la Humanidad y lo que se halla en su interior es de todos, por lo que se deben de dejar de la misma forma que los encontraste”, insiste. Ha visitado y fotografiado lugares “increíbles” que quedarán para siempre en su recuerdo, “pero nunca me he llevado nada de ellos más que la propia experiencia de experimentar por un momento lo que podían sentir aquellos que vivieron hace miles de años en estas cavernas, cuando todo era campo”, describe.
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En la Feria del Libro de Alicante
El resultado de todas esas aventuras es un fotolibro que cualquier aficionado podrá emplear para conocer mejor la geografía y la historia alicantina. Una publicación que presentará en la Feria del Libro de Alicante, que se celebrará del 2 al 6 de abril en Espacio Séneca. Allí se podrán adquirir los últimos ejemplares de la segunda edición que ha editado. “Es un libro que no caduca y que, si sigue funcionando y la gente sigue reclamando, como hasta ahora, iré reeditando en los próximos años”, asegura. Mientras tanto, seguirá trabajando en nuevos proyectos ‘aventureros’. “La parte más divertida de sacar un libro es todo lo que pasa antes de imprimirlo y venderlo: buscar rutas, descubrir nuevos lugares, informarse, escribir, editar, maquetar y, en definitiva, hacer realidad todo lo que tengo en la cabeza”, describe el autor.
De hecho, no descarta una segunda parte de esta primera publicación, “ya que en Alicante hay más de ochocientas cuevas, por lo que hay tema para rato y dejé muchas fuera”, justifica. Sin embargo, afirma que su siguiente proyecto no tendrá nada que ver con esto. “Será un libro en el que también hable de rutas, de montaña y de naturaleza, todo ello con fotografías de gran calidad, pero con un hilo conductor más místico, y será compartido; en esta ocasión, no viajaré solo, y hasta ahí puedo decir”.