ELCHE. “La investigación cobra todo su sentido cuando somos capaces de compartir sus resultados”, ha señalado este martes, 3 de noviembre, la rectora de la Universidad de Alicante, Amparo Navarro, durante la presentación de la musealización de los resultados del proyecto Domus, en el yacimiento arqueológico de La Alcudia, en Elche. Navarro ha agradecido al Ayuntamiento de Elche su colaboración en una iniciativa que ha definido como “un magnífico ejemplo de cooperación institucional en torno al conocimiento y puesta en valor de nuestro patrimonio”.
La rectora ha destacado el carácter excepcional de los resultados obtenidos, ya que, por primera vez, se dispone de una secuencia integral que permite recorrer las distintas etapas históricas documentadas en este sector del yacimiento, desde el periodo ibérico pleno hasta la época contemporánea. “Hay una idea que resume muy bien su filosofía: investigar para conocer, conocer para conservar y conservar para explicar”, ha señalado. En este sentido, ha subrayado la importancia de la nueva fase, que permite devolver a la sociedad el conocimiento acumulado por los investigadores, facilitar la comprensión de los restos arqueológicos y contribuir a preservar un patrimonio que forma parte de la historia colectiva.
La presentación supone un paso fundamental en la transformación de los resultados científicos de Domus en un recurso cultural y divulgativo. La intervención no se limita a conservar las estructuras descubiertas, sino que proporciona las claves necesarias para interpretarlas y entender las sucesivas formas de ocupación de este espacio. Sonia Gutiérrez, catedrática de Arqueología de la UA y directora del proyecto junto a los profesores Julia Sarabia, Jesús Moratalla y Victoria Amorós, ha reivindicado esa dimensión de la investigación arqueológica. “Porque de eso trata nuestro trabajo: de pensar con las manos, de indagar en la sustancia del registro material”, ha explicado. “La Alcudia es un solar legendario, fértil en hallazgos y poblado de fantasmas, de relatos mitificados y mixtificados, que regalan nuestros oídos y que confunden historia con relato, objetividad con leyenda”, ha subrayado la investigadora.

Un recorrido para interpretar la historia bajo tierra
Para hacer posible esa transferencia del conocimiento se ha acometido un proyecto integral de consolidación y musealización que incorpora señalética, un circuito explicativo, restituciones estratigráficas, ejes temporales, paneles y material didáctico. Estos recursos permiten contextualizar las estructuras conservadas, ordenar visualmente las distintas fases de ocupación y ofrecer al visitante una lectura coherente de un espacio en el que conviven huellas de épocas muy diferentes.
El proyecto Domus-La Alcudia. Vivir en Ilici se puso en marcha en 2017, en el marco del Plan Director de La Alcudia, con el propósito de estudiar un área del sector nororiental del yacimiento que no había sido excavada de manera sistemática. Los trabajos se centraron en el sector 4F, situado entre dos grandes viviendas romanas, y permitieron documentar una de las secuencias estratigráficas más amplias y complejas del enclave.
Una de las particularidades de la investigación ha sido su metodología: el equipo avanzó desde los niveles más recientes hacia los más antiguos, descendiendo por los sucesivos estratos para reconstruir la historia del lugar en sentido inverso. Esta aproximación ha permitido superar interpretaciones parciales y contrastar los relatos tradicionales con las evidencias materiales conservadas bajo tierra.
El resultado es una secuencia de ocupación que se remonta al siglo IV antes de nuestra era, en plena época ibérica, y que llega hasta la contemporaneidad. No se trata únicamente de una sucesión de edificios o de ciudades superpuestas, sino de la reconstrucción de los diferentes paisajes que fue adquiriendo este espacio: asentamiento ibérico, enclave fortificado, ciudad romana, escenario de transformaciones tardías, espacio rural andalusí y, finalmente, terreno dedicado a otros usos agrícolas y extractivos.

La musealización permite ahora que esa sucesión de paisajes deje de ser una información reservada a los especialistas y pueda interpretarse directamente sobre el terreno. El visitante dispone de herramientas para relacionar los restos visibles con el momento histórico al que pertenecen y comprender cómo un mismo espacio pudo pasar de ser un asentamiento fortificado a formar parte de una trama urbana romana y, siglos después, convertirse en un entorno rural.
Aunque el proyecto culmina ahora una etapa fundamental de trabajo de campo en este sector, la investigación no se detiene. El equipo continuará trabajando en la elaboración de publicaciones científicas y libros de carácter didáctico, así como en nuevas líneas de estudio destinadas a profundizar en la comprensión del conjunto arqueológico. A todo ello hay que sumar la implementación de un sistema de documentación en GIS (sistema de Información Geográfica) para ponerlo a disposición de La Alcudia.
Entre los próximos objetivos figura el reestudio del frente nororiental de La Alcudia a la luz de los datos obtenidos por Domus. La intención es contextualizar los restos visibles que rodean el área excavada y revisar la interpretación de las viviendas romanas reconstruidas en las proximidades, conocidas como domus, integrándolas en una lectura histórica más ajustada a las nuevas evidencias. “Lo que empezó como un sondeo en un pequeño rincón de La Alcudia ha acabado siendo una gran historia que transmitir. La de una ciudad que recuerde lo que fue para no olvidar lo que quiere ser”, ha subrayado Sonia Gutiérrez.