REDOVÁN. El Museo Virtual del Cáñamo de Redován presenta una nueva forma de aproximarse al patrimonio cultural de la Vega Baja del Segura: no solo desde su documentación y conservación, sino también desde la creación artística contemporánea y las tecnologías digitales como herramientas para generar nuevas formas de conocimiento, interpretación y transmisión de la memoria.
Impulsado por la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, con la financiación de la Diputación de Alicante y la colaboración del Ayuntamiento de Redován y la Barraca La Gramaera, el proyecto ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar que integra investigación histórica, antropología social, documentación y archivo, museografía, creación artística, inteligencia artificial, robótica, fotografía y desarrollo tecnológico. El proyecto forma parte de las iniciativas de investigación e innovación vinculadas a la transformación digital y a la transferencia de conocimiento impulsadas por la UMH. La convocatoria universitaria establece expresamente entre sus objetivos la innovación, la generación y transferencia de conocimiento y tecnología, así como el desarrollo de proyectos multidisciplinares.
Del patrimonio documentado al patrimonio reinterpretado
El proyecto parte de un patrimonio profundamente arraigado en la historia de la Vega Baja del Segura, donde el cultivo y transformación del cáñamo articuló durante generaciones relaciones entre agricultura, trabajo, técnicas artesanales, economía, territorio y formas de vida.
La documentación patrimonial existente permite reconstruir una compleja cadena de conocimientos: preparación de la tierra, siembra, cuidados, siega, secado, embalsado, agramado, espadado, rastillado, hilado, elaboración de cuerdas y redes y fabricación de calzado. El propio informe del Consell Valencià de Cultura reconoce la cultura tradicional del cáñamo como un referente histórico y cultural del Bajo Segura y documenta tanto sus conocimientos y técnicas como los bienes muebles, inmuebles y espacios asociados a esta actividad.
El Museo Virtual propone ahora dar un paso más: transformar ese patrimonio documentado en una experiencia contemporánea. La intención no es reproducir digitalmente un museo tradicional, sino construir un nuevo espacio de interpretación donde memoria, territorio, materia, conocimiento y tecnología puedan relacionarse de otra manera.
Sandra Val: una mirada artística sobre el territorio y la memoria
Uno de los elementos diferenciales del proyecto es su dirección artística y visual, desarrollada por la artista Sandra Val, que introduce una lectura contemporánea del patrimonio del cáñamo alejada de la representación exclusivamente documental o etnográfica. Su propuesta parte del paisaje de Redován y de la memoria material del cáñamo para construir un universo visual y escultórico propio, en el que elementos cerámicos suspendidos y unidos mediante finos cordeles evocan, de manera indirecta, la fibra, el trabajo manual y las relaciones que históricamente se establecieron entre materia y territorio.
La imagen no pretende representar literalmente una planta de cáñamo ni reconstruir un oficio. Busca producir una nueva imagen del patrimonio. Como señala el propio planteamiento artístico, la propuesta articula territorio, materia, memoria, transformación y virtualidad, situándose deliberadamente entre pasado y futuro. Esta dimensión convierte al Museo Virtual en algo más que un dispositivo de digitalización patrimonial: el patrimonio se convierte en materia para la creación contemporánea.
Tecnología para preservar, interpretar y transmitir
La segunda gran dimensión del proyecto corresponde a la investigación y el desarrollo tecnológico. El Museo Virtual incorpora un entorno inmersivo que permite explorar los contenidos patrimoniales mediante tecnologías digitales y acceder a ellos desde diferentes dispositivos. El objetivo es ampliar las posibilidades de acceso al conocimiento y generar nuevas formas de mediación entre las comunidades, los territorios y sus memorias.
La dimensión tecnológica no aparece, por tanto, como un elemento añadido al discurso patrimonial, sino como un nuevo dispositivo de investigación, conservación, interpretación, accesibilidad y transferencia de conocimiento. La convocatoria de la UMH en la que se enmarca el proyecto contempla precisamente el desarrollo de aplicaciones, productos, servicios, modelos y buenas prácticas desde diferentes ámbitos de conocimiento y mediante enfoques multidisciplinares.
Un proyecto donde dialogan arte, ciencia, patrimonio y tecnología
El Museo Virtual reúne especialistas de diferentes áreas:
Iván Albalate Gauchía, director del proyecto y Vicerrector Adjunto de Patrimonio y Cultura Audiovisual de la UMH; Purificación Heras González, responsable de la coordinación de Antropología Social; Mónica Ballesta Galdeano, en el ámbito de Robótica, Visión e Inteligencia Artificial; Vicente Miña Benito, responsable de Archivo Histórico, Memoria y Fotografía; Ana Baldó Muñoz y Antonio Cervera Fontenla, responsables del proyecto museográfico y de su estructura narrativa; Sandra Val, responsable de la dirección artística y visual y del universo del Metaverso; y Agustín Martínez, responsable de la programación y desarrollo tecnológico.
Esta estructura convierte el proyecto en un laboratorio interdisciplinar de patrimonio cultural, donde la investigación histórica y antropológica dialoga con la museografía, el arte contemporáneo y las tecnologías digitales.
Los saberes de la Vega Baja como patrimonio de futuro
El proyecto parte de una convicción: los saberes tradicionales no pertenecen únicamente al pasado. Las técnicas, herramientas, gestos, palabras, procesos de trabajo y formas de organización asociadas al cáñamo constituyen un conocimiento acumulado durante generaciones. Su documentación y transmisión permiten comprender una parte fundamental de la historia social, económica y cultural de la Vega Baja. El informe del Consell Valencià de Cultura destaca precisamente la importancia de conservar, salvaguardar y transmitir estos conocimientos, prácticas y técnicas, así como el papel de la comunidad en su mantenimiento y transmisión.
El Museo Virtual plantea actualizar esa transmisión mediante nuevos lenguajes. Desde Redován, el proyecto pone en valor un conjunto de saberes vinculados al territorio de la Vega Baja y contribuye a situarlos dentro de una mirada más amplia sobre el patrimonio cultural de la provincia de Alicante y de la Comunitat Valenciana. La tecnología permite conservar y hacer accesible la memoria; la investigación permite contextualizarla; y el arte contemporáneo permite volver a imaginarla.
Un patrimonio local con vocación internacional
La iniciativa pretende demostrar que un patrimonio profundamente localizado puede adquirir una dimensión contemporánea y universal cuando se aborda desde la investigación, la creación y la innovación. El cáñamo se convierte así en un punto de partida para hablar de cuestiones de alcance más amplio: la relación entre territorio y conocimiento, la transmisión intergeneracional, la cultura material, el trabajo, la memoria, la sostenibilidad, la transformación tecnológica y las nuevas formas de acceso al patrimonio.
El Museo Virtual del Cáñamo de Redován plantea, en definitiva, un puente entre memoria y futuro: preservar los saberes de una comunidad no significa únicamente conservarlos, sino también encontrar nuevas formas de hacerlos visibles, interpretarlos y transmitirlos a las generaciones que vienen.