El Funtastic Drácula Carnival regresa al "platillo volante" de Benidorm con los Headcoats de Billy Childish

Música y ópera

Desde su primera y única actuación en España en 1997, los reyes del “Rhythm ‘n’ Beat Raw Punk” no habían vuelto a actuar en nuestro país. La cita con el Funtastic tendrá lugar del 9 al 11 de octubre en la antigua discoteca CAP 3000, sede a la que se traslada el festival independiente de garage punk y rock and roll fundado hace más de dos décadas por Paloma Borbone y Sr. Varo

  • Thee Headcoats
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VALÈNCIA. La última edición del Funtastic Drácula Carnival, precisamente la de su vigésimo aniversario, fue una de las más complicadas de gestionar de su historia. Una potente gota fría, doblemente terrorífica por el recuerdo reciente de la DANA del 29 de octubre de 2024, inundó de agua la sala Penélope de Benidorm, impidiendo la celebración de todos los conciertos previstos para la primera jornada y algunos de la segunda. 

Esta experiencia llevó a los directores del festival, Paloma Borbone y Sr. Varo, a tomar la decisión de buscar un espacio alternativo mejor acondicionado. La alternativa se encontraba apenas a unos metros de distancia, en la misma Avenida de la Comunidad Valenciana de Benidorm, popularmente conocida como “el vial de las discotecas”. Nos referimos a la vecina KU Benidorm, sala inaugurada en 1969 con el nombre de CAP 3000, que ganó fama internacional como una de las discotecas más vanguardistas de su época. 

Esta sofisticada discotheque con forma de platillo volante, que ya acogió al Funtastic entre 2009 y 2017, está dotada de piscina, jardines y un sinfín de recovecos con formas redondeadas. Además, acaba de ser remodelada tanto estructuralmente como en todo lo que atañe a la acústica y el equipamiento de sonido. Es un espacio idóneo para un encuentro tan colorista, divertido y de estética vintage como el Funtastic, solo que significativamente más pequeño que la sala Penélope. El cambio de sede ha supuesto sacrificar la mitad del aforo. Siempre a contracorriente, el Funtastic ha estado dispuesta a decrecer en un sector donde solo se ambiciona el crecimiento sin límites.

Musicalmente, la línea del Funtastic sigue reflejando la impronta de sus directores, que discurre por caminos completamente divergentes a los de la mayoría de festivales españoles. Es un cartel sin nombres trillados y con apuestas por grupos emergentes internacionales que apenas se conocen en nuestro país. Como siempre, encontramos también presencias estelares, como la de Billy Childish, que ofrecerá en Benidorm el único concierto en España de Thee Headcoats, banda de garage-rock formada en 1989 junto al batería Bruce Band y el bajista Johnny Johnson. Desde que tocaron en 1997 por primera y única vez en el contexto del Festival Serie B de Pradejón, Thee Headcoats no han vuelto a nuestro país.

Billy Childish es una de las figuras más prolíficas, independientes y singulares del garage-rock británico, aunque su faceta artística va mucho más allá de la música y abarca tanto la escritura de poesía y novelas como la pintura. Su fama como pintor es, de hecho, mayor que la que ha obtenido como músico (principalmente porque siempre ha rechazado trabajar con grandes sellos). 

Dentro de la extraordinariamente prolífica trayectoria de Childish -compuesta por la friolera de 150 discos e innumerables singles firmados por sus diversas bandas y colaboraciones con otros artistas-, Thee Headcoats cuenta con un cuerpo discográfico de 19 elepés y más de 40 sencillos, la mayoría publicados en el sello independiente Damaged Goods. El último de ellos, The Sherlock Holmes Rhythm 'n' Beat Vernacular, se publicó el año pasado y es fiel al sonido lo-fi y crudo que caracteriza la música del artista británico, nacido en 1959 en Chatham, ciudad perteneciente al condado de Kent.

Hablamos con Paloma Borbone sobre el resto de propuestas que nos separa la XXI edición del Funtastic, procedentes en su mayoría de Estados Unidos y Australia, aunque con representación también de otros países como Francia, Inglaterra, España, e incluso Sudáfrica. 

- Regresáis al “platillo volante”, una sala más pequeña, aunque igualmente fantástica. ¿Qué ha implicado este cambio de formato en relación a la organización y a la programación de bandas del festival? 

- Hay mucho menos aforo, y por tanto menos público y menos presupuesto, pero más allá de eso, el cambio de formato ha implicado que, como frikis del detalle que somos, hemos tenido que rediseñar toda la infraestructura de escenario, luces, sonido y decoración, así como la logística del evento, para que se produzca la “magia” que distingue al Funtastic. Cambiar de sala es como empezar de nuevo, pero es todo un reto y estamos deseando que se vea todo el trabajo que hemos hecho a lo largo del año. Además, el espacio es tan bonito que ayuda a que la imaginación despegue.

- Los carteles del Funtastic siempre combinan icónicas y veteranas con apuestas muy personales que Varo y tú hacéis por grupos jóvenes internacionales que apenas se conocen en España (y que muchas veces triunfan en nuestro país pocos años después de haber actuado en Benidorm). En esta próxima edición, ¿podríais destacar algunas bandas jóvenes a las que creéis que hay que seguir la pista?

- Nos encanta ese cruce generacional que se produce en el Funtastic: mitos del garage-punk junto a chavalería que tiene todo por decir. Este año tenemos, por ejemplo, a los sudafricanos Twenty One Children, cuya propuesta hardcore-punk old school está en pleno ascenso meteórico y en nada ya estarán en festivales grandes; las madrileñas Dear Joanne; Exbats y Mod Lang, que vienen desde EEUU; The Prize, Split System y los australianos R.M.C.F., que están petándolo también. No podemos adelantar acontecimientos porque no tenemos una bola de cristal, pero ojalá todos triunfen mucho y sean capaces de vivir de la música. Y ojalá nuestro público -“los funtásticos”- recuerde con cariño que los vieron por primera vez en nuestro pequeño escenario.

  • Twenty One Children. -

- Las bandas australianas tienen siempre una presencia proporcionalmente enorme en el Funtastic. Este año, por ejemplo, encontramos proyectos como Split System, The Prize, R.M.F.C., Lothario… Como expertos en este nicho geográfico, ¿tenéis la impresión de que el fenómeno comercial mundial de Amyl & The Sniffers ha influenciado de alguna manera a la escena underground australiana de los últimos años?

- Sí, indudablemente el éxito arrollador a nivel mundial de Amyl & The Sniffers ha contribuido a visibilizar la escena underground australiana; en realidad ha funcionado como catalizador de la riquísima escena musical que ya existía. No olvidemos que de ahí son Radio Birdman, The Saints, Cosmic Psychos, The Scientists y un largo etcétera de bandas increíbles. Nosotros atribuimos la importancia de la escena musical australiana a que en allí, y especialmente en Melbourne, tienen una red de garitos y clubs muy potente, y a que cuentan con una legislación que favorece su existencia. Una cosa lleva a la otra. Si tienes 16 años y ves un grupo tocando en tu barrio, tú también quieres hacerlo; montas un grupo con amigos que a su vez montan otros, y así se crea una escena. La de Australia es ahora mismo la más puntera; hay una serie de sellos discográficos, con Anti Fade a la cabeza, que no paran de publicar maravillas. Lo mismo pasa en Austin (Texas, Estados Unidos), donde hay cientos de sitios donde tocar. Lo que está ocurriendo en el resto del mundo -y pongo España como ejemplo, porque es de donde son los lectores de esta publicación- es que cada día cierran un garito como los entendíamos antes: un sitio donde se iba a escuchar, tocar y compartir música. Un garito que es un "hogar" en el que la música actúa como hilo conductor conductor de muchas otras cosas: risas, llantos, amoríos y en general, la VIDA. Sin eso no existe nada, y donde hay mucho de eso, hay mucho de todo. Parece que  ahora  mismo en España tener un bar musical es un delito y claro… todo se va a la mierda. Aprovechamos este altavoz para felicitar a todos los titanes dueños de bares y clubs que siguen ahí al pie del cañón programando conciertos. ¡Vosotros si que sois héroes!

- Este año traéis a Twenty One Children, una banda de Sudáfrica, que es un país con muy poca representación en el imaginario “punk rockero”, cuyo sesgo es todavía muy occidental. ¿Cómo llegó esta banda a vuestros oídos?

- Les conocimos a través de Peter Menchetti que, para quien no le conozca, es un tipo que está siempre viajando por el mundo buscando bandas para editar en su sello, Slovenly Recordings. Siempre está buscando enclaves para su festival itinerante, que se llama We're Loud y se celebra cada año en un país o continente diferente. Ya ha realizado ediciones en Grecia, Turquia, México, Kenia, Italia, Puerto Rico, Vietnam… El caso es que Peter conoció a Twenty One Children en su viaje por África para organizar la última edicióny volvió entusiasmado. Por supuesto les editó un disco en su sello y nos escribió diciéndonos que teníamos que llevarles a Benidorm como fuera ¡Y en eso estamos! Nos parecen buenísimos, tienen una frescura que es muy difícil de conseguir. Publicaciones internacionales tan importantes como The Guardian, entre otros, ya les han dedicado artículos y, como decía antes, están ahora mismo en ese punto en el que se huele que van a tardar muy poco en despegar.  

  • R.M.F.C. -

- El concierto de Thee Headcoats en el Funtastic coincide con la publicación en España de la biografía de Billy Childish -Para calmar mi atormentada mente. La historia autorizada no autorizada de Billy Childish (Liburuak, 2026), escrita por el periodista musical Ted Kessler-. Un artista que, a pesar de ser bastante esquivo, ya había actuado en el festival hace cuatro años. ¿Qué aspectos de su vida y su trayectoria nos descubre esta biografía? 

- Efectivamente, Childish tocó en 2022 en el Funtastic con otra de sus bandas, Wild Billy Childish & CTMF. Como fanes fatales de su trabajo que somos, en cuanto se publicó su biografía  nos hicimos con un ejemplar para devorarlo. Recomendamos a todo el mundo hacer lo mismo, porque no solo aborda su vida, sino que también habla de toda la "escena Medway", con personajes secundarios que entran y salen haciendo un retrato completo de una generación y una persona: primero un niño abusado, luego un joven punk y ahora un artista reconocido internacionalmente. Sobre todo en su faceta de pintor, pues en la de músico sigue siendo muy underground por más que haya grabado literalmente cientos de discos. Siempre ha sido muy coherente con los valores que adquirió en su juventud: él personifica el famoso DIY del punk en su máxima expresión. Este libro ayuda a entender la personalidad, a veces complicada, de este peculiar artista que musicalmente ha amalgamado el beat y el punk británico creando un sonido irrepetible. Todo fan del garage debería ser un ídolo de Childish.

- Ahora que habéis rebasado las veinte ediciones del Funtastic, ¿cuál es la parte de todo el proceso de creación, dirección y organización del festival que os hace a día de hoy más ilusión?

- Nos gusta prepararlo todo, ver cómo se van uniendo al cartel bandas que nos encantan. Si nunca las hemos visto antes, la alegría es doble. Nos lo pasamos muy bien pensando en la decoración de la sala, que creamos con nuestras manos atendiendo a cada detalle. Desde los "draculines" -que son los tickets de bebida-, hasta la escenografía o el photocall, que diseñamos con mucho cariño junto a Pablo de la Cruz, que es nuestro diseñador de cabecera. Son pequeñas tontunas que nos hacen muy felices. Siempre decimos que el festival es nuestro hijo y sí, es el reflejo de cómo somos. Nuestra casa es igual: está llena de cosas que nos gustan, discos, libros..de juguetes a carteles de circo, luces de colores hasta en el baño… Lo importante es rodearse de cosas bonitas que te ayuden a evadirte y  soñar un poco. 

La historia de CAP 3000 y los pied-noirs 

Esta sofisticada discotheque con forma de platillo volante acogió a principios de los años setenta conciertos de artistas como James Brown o Slade, y ha pasado también a la historia por ser la primera en España que integró un rayo láser en su sistema de luces. Es quizás la máxima representación de esa “arquitectura fantástica” y caprichosa aplicada al ocio nocturno que empezó a desarrollarse en España en la década de los sesenta del siglo XX durante la etapa del desarrollismo franquista (1959-1975), coincidiendo con el impulso que el régimen dio al turismo con el objetivo de conseguir divisas extranjeras para mejorar la complicada situación financiera del país. Tal es la singularidad de esta sala, que el Grupo Socialista del Ayuntamiento de Benidorm reclamó en 2024 su incorporación al Catálogo de Bienes y Espacios para preservar “un legado que forma parte de la historia reciente de la ciudad”.

No solo es un legado arquitectónico, sino ligado a la propia historia de la provincia de Alicante. Se dice que los pied-noirs tuvieron un papel muy importante en el posicionamiento de Benidorm junto a Torremolinos y Palma de Mallorca como uno de los principales destinos vacacionales y de ocio nocturno en Europa. Tras la independencia de Argelia en 1962, los pied-noirs -ciudadanos de origen europeo que vivieron en el país africano durante el periodo colonial francés - que se instalaron en la Costa Blanca jugaron un papel importante en el proceso de transformación del pequeño pueblo pesquero de Benidorm en un municipio cosmopolita y adaptado al turismo de masas. Dotados de una visión comercial y una mentalidad más abierta, los llamados “pies negros” impulsaron ambiciosos proyectos de hostelería y restauración. El desarrollo del ocio nocturno era una pieza fundamental para atraer a este nuevo perfil de público foráneo que buscaba sol, playa y diversión.

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