VALÈNCIA. A veces, las buenas ideas caducan mal conforme va pasando el tiempo. La artista valenciana Carmen Calvo ha verbalizado su malestar sobre el estado de su instalación Una conversación, 1997, donada por ella misma a la Generalitat y ubicada en el monasterio de Sant Miquel dels Reis desde 2021.
Lo hizo abiertamente en unas declaraciones realizadas durante una conversación pública en el Centre del Carme en el marco de la Bienal de Cerámica de Manises. Y apuntarían directamente a una falta de atención institucional sobre la que se considera una de las piezas clave de su trayectoria: “Desde aquí hago mi mitin porque está completamente abandonada”, afirmó la artista, en una intervención en la que evitó entrar en “historias” para centrarse en una cuestión de conservación. “Es para hablar de la conservación que debe tener un patrimonio, porque yo la he donado a la Generalitat y a todos los valencianos”, explicaba visiblemente molesta.
La obra, presentada originalmente en la Bienal de Venecia de 1997, es una instalación inmersiva que reúne miles de objetos —muchos de ellos elaborados artesanalmente por la propia artista— dispuestos en un cubo espejado que invita al espectador a adentrarse en un universo de memoria y asociaciones. Desde su instalación definitiva en el coro de la iglesia desacralizada del monasterio, la pieza forma parte del denominado Espai Carmen Calvo, junto a otras obras de la autora.
La donación fue presentada en su momento como un gesto de “impagable generosidad” hacia la ciudad y como una incorporación significativa al patrimonio cultural valenciano. Por su parte, hubo un trabajo de comisariado y puesta en valor de la conversación (valga la redundancia) entre el espacio y la obra de la artista. Pero la realidad es que el lugar y la política de visitas que se puede hacer a la obra hace que su visibilidad sea muy limitada.

- Carmen Calvo (a la derecha), durante la conversación con Miquel Navarro en el Centre del Carme. -
- Foto: CENTRE DEL CARME
Según la web de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, las condiciones de visita son las siguientes: “Se podrá visitar de lunes a viernes de 9 a 14 horas. El visitante tendrá que indicar en Información su deseo de conocer este espacio y será acompañado en su visita. Además, este espacio forma parte de las visitas habituales de fines de semana o martes por la mañana organizadas desde la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu”.
El “abandono” al que se refiere la artista, por una parte, se intuye ambiguo. Por una parte, se referiría a esa “conservación”; y por otra, a la falta de promoción y visibilidad de la obra. “Yo hago una llamamiento desde aquí para ver quién se puede hacer cargo de esto. Estaría muy bien que se hiciera cargo el IVAM, porque qué pasa con el patrimonio que se da”, acabó concluyendo.
Lanzada la piedra, desde la Conselleria de Cultura han tomado nota. A preguntas de este diario, desde el departamento dirigido por Carmen Ortí han recordado que el diseño y la condiciones actuales de la obra se han mantenido intactas desde el Botànic, que fue quien decidió el dónde y el cómo, pero avanzan una revisión de la situación actual tras haber escuchado el malestar de la artista. Concretamente hablan de dotar la obra “de contexto” y de estudiar mejoras, aunque todo estaría en una fase más que embrionaria. Alzar la voz, a veces, también funciona.