ALICANTE.- Entre 8.000 y 12.000 personas, según la plataforma convocante, han participado este sábado en una manifestación contra la guerra celebrada en Alicante, convocada por una asamblea abierta integrada por movimientos sociales, asociaciones vecinales, colectivos culturales, sindicatos y partidos políticos de la ciudad. La marcha ha partido a las 11:30 horas desde las escaleras del IES Jorge Juan y ha recorrido el centro en un ambiente reivindicativo y pacífico.
La convocatoria se ha realizado bajo el lema “No a la guerra, Alacant per la Pau”, con el objetivo de denunciar la escalada bélica internacional y llamar a la ciudadanía a movilizarse. En la nota de prensa, los organizadores alertan de que “la historia se repite y volvemos a vivir tiempos preocupantes” y subrayan que “el miedo no nos impedirá posicionarnos contra quienes dinamitan las reglas de convivencia y el derecho internacional”.
Condena a las políticas bélicas y a la vulneración del derecho internacional
En el manifiesto leído al final de la protesta, la asamblea convocante ha condenado “las políticas bélicas y las alianzas militares que están detrás de la actual espiral de destrucción a escala global”, así como la vulneración sistemática del derecho internacional y la impunidad con la que actúan las grandes potencias. También han rechazado “cualquier guerra, intervención militar o sanción coercitiva que viole la soberanía de los pueblos” y han exigido un alto el fuego inmediato y una desescalada global de los conflictos.
Crítica al aumento del gasto militar
El texto ha denunciado igualmente el impacto social del militarismo, señalando que “el aumento del gasto militar supone recortes directos en derechos sociales básicos como la sanidad, la educación, las pensiones o la vivienda”. Los convocantes han advertido de que mientras se financian armas, se debilitan las condiciones de vida de la mayoría social.
Enfoque feminista y defensa de los derechos humanos
La asamblea ha puesto especial atención en las violencias específicas que sufren mujeres y niñas en contextos de guerra, recordando que “el militarismo y el patriarcado responden a una misma lógica de dominación” y defendiendo que el feminismo “también es una lucha por la paz”.
Asimismo, han reivindicado que la paz solo es posible con “más democracia, más derechos y más libertades”, y han defendido el respeto a la libertad de expresión, de asociación y a los derechos democráticos como base de una convivencia justa.
La manifestación ha concluido con un llamamiento a mantener la movilización social. “Es el momento de llenar las calles y alzar la voz”, afirma el manifiesto, que cierra con un mensaje rotundo: “No a la guerra. Por la paz, la justicia global y el derecho de los pueblos a vivir en libertad”.