Entrevista

Comunitat Valenciana

Hallé (Cushman): "El conflicto en Oriente Próximo puede ser una oportunidad turística para España”

Entrevista a Bruno Hallé, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality en España

  • Bruno Hallé.
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VALÈNCIA. La inversión hotelera en España atraviesa uno de sus mejores momentos tras cerrar 2025 con 4.000 millones de euros en transacciones, un 30% más que el año anterior, según datos de Cushman & Wakefield. Dentro de este contexto, la Comunitat Valenciana se posiciona como uno de los principales mercados nacionales, con cifras récord. Sin embargo, la escalada de tensión por el conflicto en Oriente Próximo ha provocado un escenario de incertidumbre mundial, que pone en jaque la buena marcha de la industria en general. Aun así, el mercado mantiene el interés inversor y España podría incluso beneficiarse de un posible desvío de flujos turísticos hacia destinos considerados más seguros.

"Dentro de la desgracia que es el conflicto, veo una oportunidad para el destino España de posicionamiento por la seguridad jurídica, sanitaria, transportes, buenos hoteles y calidad", señala Bruno Hallé, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality en España. El experto, además, analiza también el comportamiento del mercado en la Comunitat Valenciana y las perspectivas para los próximos meses.

-¿Cómo describirías el momento actual de la inversión hotelera en España?

-Si hablamos antes del domingo —cuando estalló el conflicto en Oriente Próximo—, la situación era muy buena. España cerró en 2025 unos datos de 4.000 millones de euros en transacción hotelera y eso supone un 30% por encima de 2024, cuando cerramos en 3.000 millones. Además, de la serie histórica de los últimos nueve años, 2025 fue el año con mayor volumen de operaciones porque el hotelero ha dejado de ser un sector alternativo en inversión, como era hace años, para ser un asset class propio. Realmente hay un interés por parte de inversores internacionales y nacionales en el sector hotelero porque da una rentabilidad bastante estabilizada. Y esto viene dado por la situación de ocupación, de precio medio y por cómo está funcionando el sector turístico en España.

También, este crecimiento sostenido en ocupación y en precio medio ha sido 'efecto champán' pospandemia, con crecimientos de dos dígitos en 2022 y 2023. Ya en 2024 se ha ralentizado y en 2025 está en un dígito, que no está nada mal porque es un crecimiento cerca del 6-7% sobre el año anterior.

-Y a nivel Comunitat Valenciana, ¿cómo se ha comportado el mercado?

-Sigue estando en el radar de la inversión hotelera. Vemos mucho interés, pero en la Comunidad Valenciana, al igual que en otros destinos, es difícil encontrar oportunidades. Hace 6 o 7 años sí veíamos hoteles más desfasados, en los que, durante la situación de la Covid, el hotelero no se sentía capaz de seguir o no había un relevo generacional. Pero hemos tenido tres últimos años tan buenos que el hotelero no está dispuesto a vender. De hecho, ha devuelto la deuda que tenía por la pandemia, ha ido invirtiendo en sus propios hoteles y hoy en día el inversor en la Comunidad Valenciana también es el propio hotelero, que está interesado en crecer y comprar hoteles porque ha generado mucho cash durante los años anteriores.

-¿Cómo puede afectar la tensión geopolítica actual tras el conflicto en Oriente Próximo y las amenazas a España de Donald Trump?

-Hay dos lecturas. La menos buena es que hay un flujo de demanda de cierta hotelería de nivel alto que hoy por hoy no puede llegar a España. Los asiáticos tenían que hacer escala en Doha o en Abu Dhabi y ahora no van a poder llegar. En cambio, el mercado latinoamericano, muy potente en ciudades como Madrid, seguirá llegando, y los estadounidenses también. Todo el que haga escala en Oriente Medio o tenga que cruzar por allí no va a poder llegar. Con lo cual hay una cierta demanda que perdemos, aunque es cierto que no es la mayoría nuestra. El mercado asiático o el de Oriente Medio es importante por la capacidad económica que tienen, pero creo que poco va a afectar.

La parte positiva, dentro de la desgracia, es que desaparece temporalmente un destino turístico como Oriente Medio, que estaba creciendo mucho. Por tanto, ¿dónde irá la gente? Posiblemente a destinos de proximidad. Estamos hablando de centroeuropeos, Inglaterra o Alemania, que pueden acabar viniendo a España. Por tanto, veo una oportunidad para el destino España de posicionamiento por la seguridad jurídica, sanitaria, transportes, buenos hoteles y calidad.

-¿Se pueden frenar proyectos u operaciones?

-La inversión en España y en la Comunidad Valenciana está muy equilibrada por origen. Oriente Medio no es uno de los principales inversores, aunque ha habido capital de Qatar, Dubái o Emiratos, que han comprado hoteles en España. De hecho, un 60% de los inversores en 2025 en España fueron nacionales: familias, hoteleros y fondos nacionales. Son gente de aquí que invierte aquí. Con lo cual no creo que afecte.

-La incertidumbre no suele favorecer al capital. Si esta situación se alarga, ¿podría tener efectos en la inflación o en las decisiones de inversión?

-Es cierto que los retornos se van a contraer y el que esperaba un 6% quizá tendrá un 5,75%. Es la situación que tenemos ahora. También existe la opción de apostar por modelos variables: si aumenta la demanda, el retorno también puede crecer porque habrá mayor facturación y más beneficio. En cualquier caso, hoy por hoy no tenemos proyectos que se hayan frenado o que hayan dicho: “No lo vemos claro por la situación geopolítica”.

  • Bruno Hallé. 

-La Comunitat Valenciana está en máximos históricos de inversión hotelera. ¿A qué achaca esta situación?

-El motivo es que hay mucho interés por los destinos urbanos y la ciudad de Valencia es muy atractiva. Tiene buena comunicación, buenos trenes y aeropuerto, y esto hace que también sea un destino que el inversor esté mirando con muy buenos ojos. Además, las rentabilidades del sector hotelero están por encima de cualquier otro tipo de activo como oficinas, retail o logística porque ofrece mayor seguridad y crecimiento .

-¿Qué tipo de operaciones tienen más peso en el mercado valenciano: las de reposicionamiento o las adquisiciones?

-Estamos en una fase con un comprador core y core plus, que es aquel que ya ha hecho la inversión para transformar el hotel y lo vende con un rendimiento. Este es el tipo de inversor que estamos encontrando en Valencia, en Alicante y en toda la Comunidad Valenciana. No porque no les interese desarrollar hoteles nuevos o transformar hoteles, sino porque hay muy poco activo para transformar. 

También el ciclo de inversión de los inversores está llegando a un punto en el que les conviene desinvertir y están vendiendo hoteles 'con el lacito hecho' para que entre el típico hotelero, si es libre de operador, la familia, el high net worth individual o el family office, que lo compra en rentabilidad.

-¿Qué tipo de inversores están tirando de la inversión en España y en la comunidad?

-Principalmente, family office, high net worth individual y más institucionales que están buscando activos hoteleros con rentabilidades de entre un 5 y un 6,5% o hasta un 7%, y con alquileres fijos, avalados y garantizados. Hablamos de un inversor que busca poco riesgo.

-Comentaba antes que el sector hotelero había ganado atractivo dentro de los activos inmobiliarios. ¿Qué ha cambiado en los últimos años para que despierte un mayor interés y sea más atractivo?

-Básicamente porque en los otros activos se han comprimido mucho en las yields, es decir, los retornos. Además, el sector hotelero se consolida porque España es un destino que funciona muy bien a nivel turístico, con una demanda que funciona , buenos precios y niveles de ocupación.

-Pero este crecimiento tendrá un límite, sobre todo en cuestión de precios.

-Estamos llegando a este tope. Hemos tenido crecimientos de dos dígitos, tanto en ocupación como en precios, en 2022, 2023 y 2024, pero se ha estabilizado. Ahora estamos bajando el suflé y estamos en crecimientos por encima del IPC, pero entre el 5 y el 7%, que es donde debemos estar más o menos. Lo que no era normal es estar al 12 o al 15%

Otro elemento que también da tranquilidad es el alargamiento de la estacionalidad. En la Comunidad Valenciana, que tiene mucho territorio de costa y también interior, los meses de mayo, junio, septiembre y octubre empiezan a ser meses muy buenos, casi tan buenos como julio y agosto. Con lo cual quedan muchos más meses de buena demanda. Además, el teletrabajo y la mayor flexibilidad laboral permiten que algunas personas puedan viajar en otras épocas del año, incluso en meses como febrero, cuando en la costa el clima sigue siendo agradable. Esto también está cambiando los hábitos de vacaciones.

-Por tanto, ¿los precios se van a estabilizar?

-Sí, se van a estabilizar. Es lo lógico.

-¿Qué tipo de activos llaman más la atención de los inversores en la Comunitat Valenciana: lujo, lifestyle, resorts, urbano…? 

-Los dos grandes polos interesantes son los dos extremos: la hotelería más económica, que está en periferia y da unas rentabilidades elevadas, alrededor del 6,5 o 7%, y funciona muy bien; y la hotelería de lujo. Pero el perfil de inversor es totalmente diferente. En el económico compra un inversor muy conservador que pueden ser compañías de seguros o SCPI francesas, que son como mutuas, que compran para una rentabilidad a 20 años. Es casi como unas letras del Tesoro.

En el otro lado, con rentabilidades más bajas, está la hotelería de lujo, que es más para family office o high net worth individual, que es el rico de toda la vida, que se encapricha, le gusta el activo y se lo queda. También están las cadenas hoteleras, que durante estos años han podido hacer mucha tesorería y han cubierto los gastos que tenían de la covid. Están mirando hotelería vacacional, principalmente en la costa, y compran hoteles de 150 o 200 habitaciones y de cuatro estrellas, que adaptan a su marca y en cuestión de una temporada vuelven a arrancar.

-¿La moratoria del Ayuntamiento de València para nuevos hoteles puede frenar la llegada de inversión al sector?

-No creo que sea un elemento que frene. El problema sería la falta de oferta. Las marcas internacionales tienen mucho interés en València. De hecho, ya tienes muchas marcas instaladas y más que van a venir. El inversor se ha vuelto más educado y más conocedor del sector y entiende el valor añadido que te da una marca como Marriott, Hilton o Hyatt para incrementar tu facturación. Y esto lo estamos viendo sobre todo en la ciudad de València.

-Con todo, ¿cuáles son las previsiones para este año?

-Aislando la situación geopolítica, apostaría por mantener los 4.000 millones de 2025 porque estamos en un ciclo en el que muchos inversores institucionales que entraron hace siete años y transformaron hoteles están en el punto de madurez de vender sus hoteles y sus carteras. Y ahí va a haber transacción y movimiento. Somos el segundo país en Europa con más inversión después de Reino Unido.

-¿Y en la Comunitat Valenciana?

-Mientras haya oportunidades y activos que se puedan ir vendiendo, va a seguir habiendo interés. Estoy convencido de que destinos de playa y urbanos como Valencia, Alicante o Castellón funcionan muy bien y que siguen teniendo interés por los inversores.

-¿Habrá nuevas tendencias en el mercado?

-Todo lo que tiene que ver con la IA y las nuevas tecnologías va a tener impacto en la hotelería, sin duda, pero mucho trabajo será back of the house, detrás de la recepción, para mejorar la atención personalizada al cliente.

En cuanto al modelo de negocio, tendrá mucho crecimiento el modelo camping y el glamping. En la Comunidad Valenciana hay mucho. De hecho, hay fondos de inversión e inversores institucionales que están entrando en este mundo de la inversión en campings. También creo que en hostels hay potencial de crecimiento.

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