VALÈNCIA. El Consell y el PP valenciano no se han sumado al portazo de Alberto Núñez Feijóo y de la mayoría de barones del Partido Popular a la propuesta de financiación autonómica del Gobierno de Pedro Sánchez.
Sí ha arremetido con dureza el Consell con el hecho de que haya salido de un pacto con ERC, porque considera que se tendría que haber negociado primero con las autonomías y no anunciarlo un día después de la reunión entre Sánchez y el líder de ERC, Oriol Junqueras. "No está bien parido desde el principio", dijo este martes el conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, José Antonio Rovira.
Pero la propuesta del Gobierno no solo no la ha criticado, sino que el propio Rovira ha dicho varias veces que "las cifras iniciales no pintan mal" —la Comunitat Valenciana recibiría 3.669 millones más en 2027 que con el actual sistema—, pero que no se pronunciará hasta conocer "la letra pequeña", ya que hasta ahora solo se conoce "un powerpoint", el presentado el pasado viernes por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Sobre si la posición del Consell estará subordinada a la postura global del PP, Rovira respondió que "será la que tenga que ser" y la que adoptará en su momento cuando dispongan de todos los datos. "No sabemos ni siquiera cómo va a ser la negociación, solamente un anuncio de la ministra de que harán negociaciones bilaterales", argumentó.

- Reunión de la Comisión de Expertos, este martes.
- Foto: GVA
Ya el pasado viernes, tras la presentación del proyecto en rueda de prensa por parte de Montero, el jefe del Consell, Juanfran Pérez Llorca, evitó pronunciarse sobre el cotenido del acuerdo hasta que lo estudiase "en profundidad".
Montero explicará el proyecto este miércoles a las comunidades autónomas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Dos exigencias "irrenunciables"
Eso sí, el Consell pone condiciones. Estaría dispuesto a evaluar la propuesta si se cumplen dos condiciones "irrenunciables" que, de ser aceptadas por el Gobierno, abrirían la puerta a que la Generalitat se desmarcara del rechazo del PP nacional y de algunos líderes autonómicos socialistas como el castellano-manchego Emiliano García-Page.
Así lo manifestó este martes José Antonio Rovira tras la reunión en València de la Comisión Mixta Consell-Corts para la reforma de la financiación. A la pregunta de si, en caso de que el Gobierno aceptara estas condiciones el Consell le transmitiría al PP nacional que está de acuerdo con la propuesta, Rovira respondió: "indudablemente".
Las dos exigencias son un fondo transitorio de nivelación para 2026 —los expertos valencianos lo cifraron en cerca 1.800 millones de euros—, y un aumento de la quita de la deuda autonómica valenciana respecto a los 11.200 millones previstos en el proyecto pactado con ERC ya remitido al Congreso de los Diputados.
El Consell también rechaza que el Ministerio pretenda penalizar en el nuevo reparto a las CCAA cuyos gobiernos quieran "seguir bajando impuestos". Según Rovira, esto "nunca puede perjudicar a lo que la comunidad autónoma y los valencianos deben recibir".
Por parte del Grupo Popular de Les Corts, la diputada del PP Mª Carmen Contelles afirmó que esperarán a plantearse si apoyar la propuesta cuando la conozcan al detalle, siempre que incluya "los tres pilares" en los que ha habido "consenso" en los últimos años en la Comunitat: que acabe con la infrafinanciación valenciana, que haya un fondo de nivelación para 2026 y que se aborde la condonación de la deuda de más de 60.000 millones de euros de las arcas valencianas.
Además, exigió que el nuevo modelo de financiación sea justo para todas las autonomías, "no solo para Cataluña".