Del optimismo del PSPV a la incertidumbre en el PPCV: la afectación de las generales en la carrera autonómica

Análisis

Comunitat Valenciana

  • Morant (PSPV) y Pérez Llorca (PPCV).
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. El adelanto electoral anunciado este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha supuesto un terremoto en el escenario político español, pero también valenciano.

El impacto del proceso abierto, que conlleva una elaboración exprés de listas y una inminente campaña que comenzará dentro de poco más de un mes, repercute directamente en todas las estructuras autonómicas de los grandes partidos.

Pero esta situación también tiene consecuencias en el medio y largo plazo que no son tan fáciles de calibrar. Así, la celebración de elecciones generales el 29 de noviembre van a tener una influencia —veremos si muy notable o no— en lo que ocurra en los comicios autonómicos fijados para el 23 de mayo de 2027.

A día de hoy, los distintos sondeos publicados —incluido el más reciente del PSPV— apuntan en líneas generales a una pequeña ventaja para el bloque de derechas, con una caída de algunos escaños para el PP compensado por un ascenso de Vox. En la izquierda, el PSPV se mantiene o cae levemente y Compromís apunta a un ascenso. 

Curiosamente, pese a que estas previsiones sitúan a los populares liderados por Juanfran Pérez Llorca como ganadores de las elecciones e incluso en muy buena disposición para seguir al frente de la Generalitat, el adelanto de las generales ha sido recibido con mucho mayor optimismo por parte de los socialistas valencianos.

Tal y como informó este diario, el PSPV-PSOE prefería alejar lo máximo posible las elecciones generales de las autonómicas y, más concretamente, que las primeras tuvieran lugar antes que las segundas, cosa que finalmente ha ocurrido.

Los motivos que esgrimen los socialistas valencianos son diversos. El principal es separar el foco nacional, con una alta polarización y una fuerte movilización de la derecha contra la figura de Pedro Sánchez, del foco autonómico. 

  • Morant y Sánchez juntos en un acto en mayo. Foto: EP/EDUARDO PARRA

Así, consideran que, si como la mayoría de los sondeos apunta, se produce la salida de la Moncloa del actual presidente, las elecciones autonómicas tendrían un carácter más local que permitiría centrar la atención en la Dana, en la legislatura convulsa del PP en la Comunitat o en otros problemas de gestión como los acaecidos en educación. "Todo el objetivo de la derecha parece concentrarse en hacer caer a Sánchez, lo que puede suponer un descenso del interés de esos votantes en las elecciones posteriores", comenta un dirigente socialista.

Esta posibilidad, unida a la creencia en la izquierda de que los votantes conservadores, especialmente los de Vox, podrían movilizarse menos en las autonómicas una vez se hayan celebrado las generales, contribuye al optimismo del PSPV. Por el contrario, dirigentes socialistas creen que, cuando llegue la cita con las urnas en la Comunitat, ya habrá —si el bloque de derechas ha alcanzado una mayoría— un acuerdo entre PP y Vox, con un gobierno conjunto, las primeras decisiones y concesiones... lo que, a juicio de dirigentes del PSPV, puede contribuir a la movilización de la izquierda.

Además, desde esta fuerza política consideran que su líder y ministra, Diana Morant, quien había recibido críticas por mantenerse en el Gobierno de España y compaginarlo con su papel de candidata, se verá ahora más liberada para centrarse en el reto de gobernar en la Comunitat Valenciana.

Una serie de razones que, más allá de que luego desemboquen en resultados efectivos, justifican la motivación de PSPV. Paradójicamente, y pese a que el papel de favorito para ganar las elecciones y seguir gobernando lo ostenta el PPCV, los populares valencianos no han acogido esta convocatoria con el mismo optimismo, especialmente por la incertidumbre que últimamente rodea al partido en la Comunitat y que ha provocado que se perciba falta de unidad entre los referentes del partido, además de un clima de tensión con la dirección nacional del partido.

  • Pérez Llorca presenta en Les Corts su plan de futuro para la Comunitat Valenciana. Foto: GVA

Al margen de que Pérez Llorca todavía no haya sido confirmado como candidato, su situación de debilidad ante Génova ha impedido que pudiera lanzarse a adelantar las elecciones autonómicas y hacerlas coincidir con las generales, algo que a todas luces apuntaba a beneficiarle en las urnas; precisamente porque se evitaban varias de las circunstancias que el PSPV ve con buenos ojos. 

Así, todo parece indicar que el presidente de la Generalitat tendrá que seguir esperando la bendición de Alberto Núñez Feijóo, lo que no apunta a dirimirse hasta que pasen las elecciones generales o incluso mucho después, cuando se clarifique la situación del Gobierno de España. Un tiempo que puede resultar incómodo para Pérez Llorca y que, a buen seguro, tratarán de aprovechar los candidatos de la oposición para ganar espacio. 

En este sentido, el PPCV se enfrentará por tanto a unas elecciones autonómicas donde, posiblemente, no dispondrán de la clásica munición contra Pedro Sánchez —especialmente si ya ha sido derrotado en las urnas—, por lo que deberán centrarse en tratar de defender su gestión en la Generalitat. Una tarea que, aunque pueda ser factible, siempre genera más dudas en cuanto a la capacidad de movilización.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo